La presidenta del Observatorio de Igualdad de Oportunidades participa en la I Jornada de Accesibilidad de la Policía Nacional
Patricia Sanz se ha referido al derecho al acceso en igualdad de las personas con discapacidad en los ámbitos policial y judicial
La presidenta del Observatorio de Igualdad de Oportunidades del Grupo Social ONCE, Patricia Sanz Cameo, ha participado en la I Jornada de Accesibilidad de la Policía Nacional, ‘Seguridad accesible: protección de los derechos de las personas con discapacidad’
, celebrada el 29 de abril en el Hospital Nacional de Parapléjicos de España, ubicado en la ciudad de Toledo.
El objetivo de este encuentro ha sido el de potenciar la sensibilización, la capacitación y la formación del colectivo policial en materia de accesibilidad y en él han participado ocho ponentes expertos en la materia. Ha sido organizado coincidiendo con el Día de las Naciones Unidas, que se conmemora el 3 de mayo.
La Jornada fue inaugurada por el director general de la Policía, Francisco Pardo Piqueras, quien aprovechó su intervención para anunciar que la Policía Nacional pondrá en marcha en los próximos meses el 'Plan Policía Nacional Incluye', que será el primer “gran resultado” de la Oficina Nacional de Accesibilidad que el instituto armado puso en marcha a finales del pasado año, perteneciente al Área de Derechos Humanos e Igualdad.
Tras él, tomó la palabra Jesús Martín Blanco, director general de Derechos de las Personas con Discapacidad, que abordó el marco general sobre la accesibilidad universal.
Accesibilidad y seguridad policial
A continuación, tuvo lugar la primera mesa redonda bajo el título “Accesibilidad y seguridad policial”, moderada por la jefa de la Unidad Central de Participación Ciudadana, la comisaria principal Isabel Cabello. En ella participaron como ponentes Avelina Alía Robles, fiscal especializada en personas con discapacidad y mayores de la Fiscalía General del Estado; Patricia Sanz Cameo, presidenta del Observatorio de Igualdad de Oportunidades del Grupo Social ONCE; José Antonio Romero Manzanares, presidente de la mesa del Tercer Sector de Castilla-La Mancha; y Laura López Pérez, jefa de la Oficina Nacional de Accesibilidad de la Policía Nacional.
En su primera intervención, Sanz hizo una clara mención al “acceso por derecho” a la justicia por parte de las personas con discapacidad. “Como ciudadanas y ciudadanos tenemos derecho a tener acceso -dijo-. Si la tecnología no está pensada para todas las personas, al final se nos generan dependencias y perdemos ese acceso por derecho, y para tener acceso necesitamos una tercera persona que nuestra discapacidad nos demanda”.
En este sentido, la presidenta del Observatorio calificó los juzgados como un “ámbito hostil” para las personas con discapacidad e hizo mención de las guías elaboradas por la ONCE en colaboración con el Colegio Oficial de la Psicología de Madrid, una de ellas dirigida a los profesionales que trabajan en el ámbito judicial y la otra para mujeres con discapacidad visual o sordoceguera que tienen que acudir a las entidades judiciales.
“Lo primero que demandamos -expuso Patricia Sanz- es tener acceso a los mismos recursos o reivindicar por igual la eliminación de barreras, estemos donde estemos, porque las personas con discapacidad no vivimos todas en las grandes ciudades, ni mucho menos, y como reflejo de la población que somos, pues también vivimos en poblaciones más pequeñas. Además, hoy en día la discapacidad cada vez es más sobrevenida, por lo que son personas que han tenido una vida absolutamente normalizada, porque no tenían la discapacidad antes, con lo cual han tenido acceso a derechos, a servicios, a demandas con las que no se encontraban con esa dificultad que les ha sobrevenido ahora”.
Ya en materia de igualdad de oportunidades, la presidenta del Observatorio hizo una mención expresa a las mujeres con discapacidad víctimas de violencia de género que necesitan acudir a una comisaría o a un juzgado. Aquí, incidió en la necesaria formación de “los profesionales que están al otro lado del mostrador, no solo en materia de accesibilidad sino para que te sientas segura allá donde estés”, dijo. “Es fundamental que los sistemas de seguridad funcionen cuanto la víctima es una mujer con discapacidad, que no es ni más ni menos víctima que cualquier otra mujer, pero el riesgo es mayor y la protección menor”, explicó. Y es necesaria esa formación, insistió, “porque cuando no se las protege, hay esas consecuencias de que donde no existía discapacidad ahora existe, ese 30% de mujeres que llegan al Grupo Social ONCE, y donde esa protección llega tarde provoca una situación importante de afectación o letal”.
Aseguró también Sanz que es “muy importante que en la sociedad hablemos de estos temas con normalidad”. La realidad en el Grupo Social es que de las casi 80.000 personas que hay en plantilla, hasta el año 2024, “incorporábamos laboralmente en cualquiera de las áreas -Ilunion, Fundación ONCE
y la ONCE
-, a unas 100 mujeres con discapacidad, bien desde antes o sobrevenida; el año pasado fueron 140. Puede ser que lo estén solicitando más, puede ser; puede ser que haya más casos, también, pero lo que es verdad es que cuando lo cuentas fuera, al poco siempre hay algún caso más que te llega”, explicó. En este punto animó también a los empleadores a dar una oportunidad a estas mujeres con discapacidad víctimas de violencia de género para quienes el empleo les supone “no solo recuperar las riendas su vida, sino poder salir de ese entorno y esa situación gracias a su autonomía económica”, y a que, por supuesto, ese empleo sea accesible.
La presidenta del Observatorio de Igualdad de Oportunidades concluyó su participación en esta jornada haciendo la siguiente reflexión a modo de petición: “Démosle credibilidad a esa víctima que denuncia, a alguien al que le han atracado en la calle y cuando explicas que tiene discapacidad le dicen: “y no se te habrá olvidado en casa, cielo”, que eso sigue pasando. La discapacidad lo que necesita es credibilidad y que te traten no como igual, sino que te traten con equidad y si necesitas un apoyo adicional hay que prestarlo para que la igualdad esté en ese acceso a los derechos. Cuando la policía tiene en cuenta la discapacidad, le da credibilidad y lo trata desde la equidad y no desde el ‘todos somos iguales’, es muy importante. No lo convirtamos en una obsesión, pero si incorporémoslo a nuestro día a día”.

