La ONCE muestra al president de la Generalitat, Pérez Llorca, la realidad de las personas con sordoceguera
Un grupo de personas sordociegas, junto a sus mediadoras, recorre el Palau de la Generalitat para visibilizar la importancia de la comunicación, la mediación y la autonomía personal
La ONCE y la Fundación ONCE Sordoceguera han celebrado este martes en Valencia uno de los actos organizados en toda España con motivo del Día Internacional de las Personas Sordociegas, que se conmemora cada 27 de junio, una jornada destinada a visibilizar a un colectivo de más de 8.000 personas en España que necesita apoyos específicos para comunicarse, desplazarse, acceder a la información y participar en la sociedad en igualdad de condiciones.
El acto ha tenido lugar en el Palau de la Generalitat Valenciana y ha contado con la participación del president de la Generalitat, Juan Francisco Pérez Llorca, y del presidente del Grupo Social ONCE, Miguel Carballeda, que han presentado el cupón de la ONCE dedicado a las personas con sordoceguera. En paralelo, ambos han mantenido una reunión institucional junto al vicepresidente del Grupo Social ONCE, Alberto Durán, y los máximos responsables de la Organización en la Comunitat Valenciana.
La presentación del cupón, conducida por el delegado de la ONCE en la Comunitat Valenciana, José Manuel Pichel, ha servido para llevar a la sociedad un mensaje de sensibilización, reconocimiento y compromiso con una realidad todavía poco conocida, pero directamente vinculada a la accesibilidad universal, la autonomía personal, la comunicación y los derechos de las personas con discapacidad. 
Visita guiada al Palau
La jornada ha incluido una visita al Palau de la Generalitat por parte de un grupo de ocho personas sordociegas, acompañadas por cuatro mediadoras, familiares y profesionales de la ONCE. Durante el recorrido, han conocido espacios como los Salones Dorados, el Patio Gótico, el Salón de Reyes y el Salón de Corts, en una actividad que ha permitido acercar a los medios de comunicación la realidad cotidiana de las personas sordociegas desde una perspectiva práctica y cercana.
La visita ha mostrado la diversidad de formas de comunicación que emplea el colectivo, con personas signantes, usuarias del sistema dactilológico, personas que utilizan transcriptor, emisora o comunicación oral. Esta variedad refleja que la sordoceguera requiere apoyos personalizados y una atención adaptada a cada persona, ya que no existe una única forma de comunicarse, orientarse o acceder al entorno. 
Entre las personas protagonistas de la jornada han estado Adela Mascarell, vendedora de la ONCE en el Hospital de Alzira y estudiante de Ingeniería Informática; José María Fernández, ingeniero informático, máster en desarrollo de aplicaciones web y técnico superior responsable de accesibilidad digital en la Universidad de Alicante; Pilar Carrasco, exvendedora de la ONCE, pintora en relieve y usuaria de perro guía; y José Manuel Martínez, exvendedor de la ONCE y gran aficionado al ajedrez.
También han participado Alicia Albir, antigua profesora de informática; Camilo Mascarell, estudiante de Ingeniería Informática y demandante de empleo con apoyo de la ONCE; María José Anguix, auxiliar de enfermería y madre de una niña de dos años; y Javier Vingut, que fue cuidador de personas con sordoceguera.
Sus historias muestran que la sordoceguera no define una vida, pero sí exige recursos, accesibilidad, acompañamiento y apoyos especializados para poder desarrollar proyectos personales, familiares, formativos y profesionales. La presencia de estas personas en el Palau ha permitido poner rostro, nombre y voz a una realidad que necesita mayor conocimiento social.
Una discapacidad única
La sordoceguera es una discapacidad única que surge como consecuencia de la combinación, en una misma persona, de una discapacidad visual y auditiva. Afecta de manera significativa a la comunicación, la movilidad, la autonomía personal y el acceso al entorno, por lo que las personas sordociegas requieren recursos específicos y profesionales especializados que faciliten su participación social.
En este ámbito, la Fundación ONCE Sordoceguera desarrolla una labor esencial mediante la mediación, un apoyo que facilita la comunicación, la comprensión del entorno, la toma de decisiones y la participación en actividades educativas, sanitarias, laborales, administrativas, culturales y comunitarias.
En 2025, se alcanzó un récord histórico con 116.478 horas de mediación prestadas a personas con sordoceguera, la cifra más alta registrada hasta la fecha. Este dato refleja el compromiso del Grupo Social ONCE con la inclusión, la accesibilidad y la mejora de la calidad de vida de estas personas y de sus familias.
Con esta programación de actos en toda España, la ONCE quiere recordar que las personas sordociegas tienen derecho a estar presentes, comunicarse, decidir, disfrutar de su entorno y participar plenamente en la sociedad. Para ello, resultan imprescindibles la mediación, los apoyos personalizados y una ciudadanía más informada y sensible ante sus necesidades.
