Accesibilidad a la información

Continuamente recibimos informaciones necesarias para localizar objetivos (rótulos de nombres de calles, comercios...), orientarnos, estar al tanto de inspecciones en nuestra vivienda, incidencias en los transportes, etc., y el conocimiento de estos avisos nos exige muchas veces cambiar las rutinas diarias y organizarnos anticipadamente.

Encaminamiento de un edificio adaptado al braillePor otro lado, contar con informaciones actualizadas a través de la tecnología es cada vez más frecuente, y planificamos nuestros desplazamientos al instante en función del estado del tráfico o de las alertas del servicio de transporte. Otra realidad actual es la constante comunicación con las máquinas para adquirir productos, obtener dinero en efectivo, solicitar hora para una visita médica o diligencia oficial, así como gestionar los turnos de atención y dirigirse al despacho asignado.

 

Para que todas estas situaciones no constituyan un obstáculo para las personas con discapacidad visual, los folletos, carteles, semáforos, cajeros automáticos, máquinas de compra-venta y de gestión de turnos, etc., deben contemplar en su diseño aspectos táctiles (braille) y/o sonoros, transmitidos mediante dispositivos electrónicos, smartphones, tabletas, ordenadores, que adecúen el tamaño, la tipografía, el contraste cromático y la iluminación, para hacer esa información accesible para todos.

Para más información, Dirección de Autonomía Personal, Atención al Mayor, Juventud, Ocio y Deporte: DIRAPBDG@once.es

Compartir en: