Desplazamiento autónomo

Si no hay autonomía en la movilidad, la persona depende del deseo, buena voluntad o conveniencia de otros.
La discapacidad visual incide en las posibilidades de acceso a fuentes de información imprescindibles para tener una movilidad adecuada, como:
- Objetos y situaciones peligrosos que no se pueden detectar sin visión (zanjas, obstáculos, etc.)
- Símbolos y señales que regulan la movilidad urbana (semáforos, señales de dirección, etc.)
- Acceso a carteles informativos (directorio, salidas, etc.)
El entrenamiento se realiza de manera personalizada, ajustado a sus capacidades e intereses, a través de un método sistemático de enseñanza que expone paulatinamente a situaciones de complejidad creciente.
