La Biblioteca Digital de la ONCE: un lugar en el que siempre me siento acompañado

Foto de Alberto Gil

23/Octubre/2020

CULTURA

Por Jesús Alberto Gil Pardo
'Ávido lector de libros en braille y sonoro'
 
Poco podía imaginar yo, cuando en 1987 llegué a la ONCE por el deterioro de mi enfermedad visual, que la lectura cobraría el papel que tiene ahora en mi vida. Y eso que ella siempre fue para mí, allá en mi pueblo soriano en que nací, un refugio y una forma de prolongarme a fascinantes lugares muy alejados de los entornos conocidos de cereal y monte bajo en que me movía.
 
Perder la vista y verme obligado a interrumpir la lectura fue duro, pero pronto comprendí que había otras maneras de adentrarse en las historias que tanto me fascinaban. Descubrí los libros hablados y aprendí a leer a través de las manos, en braille, pero quería más y el tiempo avanzaba.
 
Me hablaron de que se había puesto en marcha una Blblioteca Digital ONCE y, más aún, hasta una APP móvil para manejar con el Smartphone. Qué emocionante es haber llegado hasta aquí después de todo.
 
De lo que yo sentía en mi pueblo, de lo que sentí al no poder leer, de lo que experimenté al recuperar la lectura, la magia de acariciar puntos que abrían la puerta al universo, de escuchar las voces de quienes me leían los libros… hasta ahora, en que sé que en todo momento puedo disfrutar de la compañía de los libros gracias a la Biblioteca Digital sin que importe ni dónde me encuentre, ni haya de esperar a que el cartero venga con los pesados CDs o los volúmenes en braille…. ¡Es increíble el avance y me da una enorme tranquilidad! Qué maravilla es tener al alcance siempre una enorme biblioteca con más de 64.000 títulos. Incluso, en la que puedo encontrarme con apartados en los que me recomiendan libros, informan de noticias literarias, o donde conozco a otras personas ciegas que escriben o que vierten sus dotes lectoras interpretando obras de teatro.
 
La Biblioteca Digital de la ONCE es ese lugar en el que siempre me siento acompañado, sí, acompañado por los personajes que llenan los libros de magia con sus historias y aventuras, en el que aprendo a comprender al otro, poniéndome en la piel de esos personajes que conquistan horizontes de libertad, que realizan hazañas inimaginables o que disfrutan del amor sin límites.
 
Por eso, hoy, en que se celebra el Día de las Bibliotecas, alzo mi copa por la Biblioteca Digital y por quienes trabajan para que crezca y esté viva, porque, gracias a ella, nunca me siento solo.

 

Tiflotecas de la ONCE

 

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