La iniciativa, impulsada por jóvenes de ASPANSOR Zaragoza, une la tradición aragonesa con la innovación para fomentar la inclusión y la comunicación accesible La tradición de los cabezudos de Zaragoza se enriquece con la llegada de dos nuevos miembros muy especiales: Lía y Bruno . Se trata de dos figuras que nacen con el objetivo de acercar la discapacidad auditiva a toda la ciudadanía, ya que ambos llevan implantes cocleares visibles. Esta iniciativa, impulsada por la asociación ASPANSOR Zaragoza , une la cultura aragonesa con la innovación social para dar visibilidad a una realidad a menudo desconocida. La presentación oficial de los cabezudos tendrá lugar este próximo sábado en Harinera ZGZ , en un acto que marca el inicio de un completo programa de actividades que se extenderá hasta diciembre, gracias al apoyo del Ayuntamiento de Zaragoza a través de Zaragoza Cultural El proyecto surge de una idea largamente anhelada por los jóvenes de ASPANSOR Zaragoza . Su propósito era crear unos cabezudos propios que representaran a las personas con discapacidad auditiva, integrando así su realidad en una de las tradiciones más queridas de la cultura popular aragonesa. La intención era trascender las campañas de sensibilización convencionales para llevar el mensaje de inclusión a espacios cotidianos, culturales y de ocio de la ciudad, generando conversaciones de una manera cercana y natural, especialmente entre niños, jóvenes y familias. El impulso definitivo para materializar esta propuesta llegó con el concurso ' X Talento Challenge ' de Fundación ONCE . Cuando se abrió la convocatoria de la cuarta edición, la entidad decidió que era la oportunidad perfecta para dar forma y estructura a la idea que los jóvenes ya habían comenzado a imaginar. Fueron ellos, acompañados por los profesionales de ASPANSOR , quienes participaron activamente en la definición de los personajes y en el diseño conceptual de los cabezudos. COPE.ES Lía y Bruno, cabezudos inclusivos con implante coclear El proyecto, bautizado como ' CabezuDO ', consiguió llegar a la fase final del certamen, un logro que, aunque no se tradujo en el primer premio, sirvió como catalizador para que la iniciativa no quedara en el olvido. Ese reconocimiento fue clave para que la idea se convirtiera en el proyecto real que ahora se presenta en Zaragoza , demostrando el poder de la participación juvenil y la perseverancia. Los protagonistas de esta historia, Lía y Bruno , son dos personajes ficticios creados para reflejar distintas experiencias con la sordera. Lía representa a una joven que nació sorda y utiliza dos implantes cocleares. Su personaje, una estudiante, encarna la realidad de quienes conviven con la discapacidad auditiva desde la infancia, integrándola en su día a día. Por su parte, Bruno simboliza a una persona que ha perdido la audición en la edad adulta y es portador de un implante coclear. Su historia muestra que la sordera puede manifestarse en cualquier etapa de la vida, suponiendo un cambio vital significativo. Ambos personajes, con sus diferencias, abren una ventana a la diversidad que existe dentro de la comunidad de personas con discapacidad auditiva. Es importante destacar que Lía y Bruno no pretenden representar a todas las personas sordas, ya que cada individuo tiene su propia historia, necesidades y forma de comunicarse. Precisamente por ello, su función es acercar al público dos posibles realidades y fomentar la curiosidad por conocer más sobre la heterogeneidad de la discapacidad auditiva. Una de sus características más notables es la visibilidad de los implantes cocleares, un detalle que los jóvenes de ASPANSOR consideraron fundamental para identificar a los personajes con la sordera desde el primer momento. La creación material de los cabezudos ha estado en manos de Eskuartean Imaginería Festiva , un taller artesano con más de una década de experiencia en la confección de gigantes, cabezudos y otras figuras de la cultura popular. El equipo de Eskuartean ha trabajado a partir de los bocetos y las propuestas desarrolladas por los jóvenes y profesionales de ASPANSOR , dando vida a Lía y Bruno de forma personalizada. Las figuras tienen un tamaño "cadete", más pequeño que el tradicional, lo que facilita que puedan ser portadas por personas jóvenes. Además, se han empleado materiales más ligeros para mejorar su manejo. Siguiendo las técnicas habituales, la visibilidad para el portador se garantiza a través de una apertura en la boca del personaje, y cuentan con sistemas interiores que aseguran una correcta adaptación. Este proyecto combina de manera eficaz cuatro pilares: tradición cultura innovación y participación . Los cabezudos se convierten en una herramienta de sensibilización cercana y reconocible para la ciudadanía, capaces de integrarse en actividades infantiles, encuentros juveniles o celebraciones populares. De esta forma, se generan nuevos espacios para hablar sobre la discapacidad auditiva de una manera natural y accesible para todos los públicos. COPE.ES Presentación de los cabezudos Lía y Bruno Uno de los objetivos clave de la iniciativa es poner el foco en la "invisibilidad" que a menudo caracteriza a la pérdida auditiva. Una persona sorda puede no presentar ninguna señal externa evidente, lo que puede llevar a que sus necesidades de comunicación pasen desapercibidas. Por ello, el proyecto no solo busca mostrar los implantes, sino también generar preguntas en el espectador. Cuestiones como "¿cómo escucha una persona con discapacidad auditiva?", "¿qué dificultades pueden surgir en una conversación?" o "¿qué podemos hacer para comunicarnos mejor?" son el verdadero motor de esta iniciativa. A través del juego y la cultura, Lía y Bruno se erigen como una puerta de entrada para abordar estas preguntas y construir una sociedad más inclusiva.