Sede de Mutua Madrileña. EEMutua se alía con Uber y WeRide por los robotaxis La compañía protegerá el proyecto piloto de 20 coches que circularán en Madrid. PÁG. 14 El reto para la aseguradora será disponer de datos para valorar los nuevos siniestros MADRID. Mutua Madrileña ha sellado un acuerdo con Uber y WeRide para asegurar la flota inicial de 20 vehículos que forman parte del primer piloto de coches autónomos que han puesto en marcha en España en colaboración con la Comunidad de Madrid. Dichos vehículos comenzaron a circular por la capital en octubre, pero de momento, con la supervisión de un conductor a bordo, en el asiento del piloto. De esta manera, la entidad protegerá tanto al operador de la flota como al proveedor tecnológico de la misma. Actualmente los robotaxis cuentan con una responsabilidad similar que en un seguro de autos convencional. Pero a medida de que se vaya avanzando en fases de automatización sí que cambiará el reparto, ya que el operador de la flota o el fabricante serán los asegurados, aunque el proveedor del software también deberá asumir responsabilidades si se produce una colisión por la interpretación del sistema de conducción. De momento, es el primer acuerdo desvelado entre un operador de flotas autónomas y una aseguradora. Tanto Waymo como Bolt, las otras dos compañías que han anunciado su desembarco en España, no han desvelado qué compañías protegerán sus riesgos en la operativa de Madrid. Cabify, compañía participada por Mutua, aún no ha anunciado definitivamente su entrada en el vehículo autónomo. Para Mutua, cerrar esta alianza supone un paso más a la hora de afianzarse como líder en el seguro de autos en España. “Esta estrategia se basa en obtener experiencia directa sobre uno de los cambios que marcarán la evolución del seguro de autos: cómo proteger a las víctimas, cómo repartir las responsabilidades entre los distintos actores y cómo asegurar los vehículos a medida que la conducción autónoma vaya ganando peso en España”, argumentan. Jesús del Río, subdirector general del negocio asegurador de Mutua, explica que “el valor de este piloto nos permitirá obtener experiencia real para entender mejor cómo funciona el riesgo y qué modelos de aseguramiento serán los más adecuados para la movilidad autónoma”. Ahora, el reto de Mutua será disponer de datos suficientes para valorar los nuevos riesgos. Un siniestro de uno de estos vehículos, además de la nueva problemática de responsabilidades, también supondrá un mayor coste al ser un vehículo más tecnológico, con más sensores y componentes electrónicos. De esta manera, la compañía expande un nuevo horizonte dentro de la movilidad, campo en el que ya es una de las grandes protagonistas al disponer de participadas como Centauro (alquiler de vehículos); Voltio (carsharing 100% eléctrico); plataformas digitales como ElParking e Imbric; los talleres de Aurgi y Motortown y Reynasa, especializada en la distribución de recambios. Cabify, compañía participada por Grupo Mutua, aún no ha apostado por el coche autónomo