Los cabezudos Bruno y Lía visibilizan la realidad de las personas con implantes cocleares. NEREA MONTEZARAGOZA. La familia de los cabezudos de Zaragoza cuenta, desde ayer, con dos nuevos miembros. Se llaman Lía y Bruno y su particularidad es que son los primeros cabezudos inclusivos de la ciudad. Los jóvenes integrantes de la Asociación de Padres de Niños Sordos de Zaragoza (Aspansor) los han ideado para dar a conocer la realidad de las personas con problemas auditivos. Las nuevas figuras representan a dos jóvenes sordos, con implantes cocleares, que les permitirán, cuando salgan a la calle, no solo escuchar los gritos de los pequeños, sino también entender sus palabras de cariño, algo que no sería posible sin estas ayudas técnicas. Visibilizar la discapacidad Su presentación oficial tuvo lugar en una sala de Harinera ZGZ abarrotada de público. Allí, los dos cabezudos aprovecharon la ocasión para insistir en la importancia de «visibilizar la discapacidad auditiva, que es totalmente invisible». «Si yo me suelto el pelo, nadie sabe que soy sorda de nacimiento y que llevo dos implantes cocleares que me permiten escuchar y entender lo que me quieren decir», explicó la joven encargada de portar a Lía, quien pudo seguir la conversación porque en la sala donde se desarrolló la presentación había un bucle magnético que se conectó directamente a sus implantes. Contó que la finalidad de estas dos nuevas figuras es dar a conocer una realidad que muchas veces permanece invisible para gran parte de la sociedad. Y nada mejor que hacerlo con unos personajes que, a simple vista, llaman la atención gracias a sus implantes cocleares. Para lograr este objetivo, los más jóvenes de Aspansor presentaron su idea al concurso X Talento Challenge de Fundación ONCE, una vez definidos los personajes y el planteamiento de cómo debían ser los cabezudos, siempre guiados por los profesionales de la entidad. El proyecto CabezuDO llegó a la fase final y, aunque no resultó ganador, siguieron adelante con su propuesta, que ayer se presentó en un acto muy emotivo al que acudieron decenas de personas. «Nuestros jóvenes han querido visibilizar con estos cabezudos que las personas que llevan estas ayudas técnicas también necesitan de la comprensión de los demás para poder entender. No es un oído natural y no pueden estar en tres conversaciones a la vez o en un ambiente con demasiado ruido. Todavía queda mucho por mejorar, pero esta idea permitirá acercar al público la realidad de muchas personas y conocer la diversidad que hay dentro de la discapacidad auditiva», indicó David Navarro, presidente de Aspansor. Para conseguirlo, junto a Lía, que representa a una persona sorda de nacimiento, se encuentra Bruno, que da voz a todos aquellos que nacieron sin problemas de audición y luego los tuvieron. «Con Lía y Bruno la inclusión sale a la calle. Es muy importante concienciar a la sociedad de la realidad que existe detrás de la discapacidad auditiva», señaló el portador de Bruno. Tras la presentación oficial, y después de ver el éxito que tuvieron, el objetivo de Aspansor es que Lía y Bruno puedan convertirse en una herramienta de sensibilización que llegue progresivamente a otros espacios de Zaragoza: centros educativos, de mayores, fiestas de los barrios, espacios de ocio y otros encuentros ciudadanos. También habrá nuevas actividades con ellos en Harinera ZGZ gracias a la colaboración con el Ayuntamiento de Zaragoza. ANA ESTEBAN «Con Lía y Bruno la inclusión sale a la calle. Es muy importante concienciar a la sociedad, y sobre todo a los pequeños, de la realidad que existe detrás de la discapacidad auditiva. Los cabezudos son una buena manera de hacerlo»