La inteligencia artificial ha dejado de ser solamente una preocupación de los departamentos de tecnología y está empezando a afectar a las decisiones estratégicas de las compañías, transformando la forma en la que trabajan, toman decisiones y se relacionan con clientes y empleados. El debate ya no gira en torno a si estamos utilizando la inteligencia artificial o no, sino a cómo conseguir que esas capacidades se integren en las organizaciones para aprovechar todo su potencial. Prácticamente todas las compañías ya están experimentando con inteligencia artificial, pero todavía hay pocas que han conseguirlo escalarla y convertirla en una capacidad empresarial transversal, confiable y capaz de generar ventajas competitivas sostenibles. Y ahí aparece un reto fundamental: la gobernanza. Porque no se trata sólo de incorporar nuevas herramientas, sino de construir organizaciones capaces de trabajar con inteligencia artificial de forma segura, responsable y alineada con el negocio. Ese fue el punto de partida de una nueva edición de Forbes Talks, moderada por Pablo Caño, consejero de Innovación de SpainMedia , que el pasado 29 de septiembre reunió a Luis Miguel Dominguez, Vicepresidente del área Iberia en Servicenow; Nicolas Oriol, Chief Data & AI Officer en Mutua Madrileña; Álvaro Alegría, responsable de soluciones y producto de IA en Telefónica Tech; Jesús Alberto de los Bueis, Chief Product Officer & SMART POS en Carrefour; Alejandro Fernández, CDO Corporativo en ILUNION; Fabiola Solino, Directora General de Transformación Digital de la Administración de Justicia; Sebastián Bamonde Bermúdez de Castro, Director General de Operaciones Tech en Indra Group; Pedro del Castillo, CIO & CDO de Enagás, Jesús Oliva, Head of Data & AI de Moeve; Antonio Rico de Lara, responsable de Transformación Digital y Gobierno de la IA de Repsol; Julio de Moreta, Digital Strategy Lead en Exolum y Carlos Ranz, Director de Programas Estratégicos de Supervisión y Control de Riesgos de Santalucia. Luis Miguel Domínguez, Vicepresidente del área Iberia de ServiceNow abrió la conversación situando el cambio de escenario en el momento en que la IA dejó de ser un conjunto de pilotos aislados para empezar a intervenir en el modelo operativo de las compañías. “Cuando esto ocurre, efectivamente necesitamos que el consejo participe, porque la inteligencia artificial sin gobierno genera demasiado riesgos. Ya no se trata solo de preguntarnos si la inteligencia artificial funciona, sino si confiamos en que lo que va a hacer tiene sentido y lo hace bien, y para eso es importantísimo que el comité y la dirección estén trabajando con nosotros”. Bloque 1: De la eficiencia a la transformación Buena parte de los primeros usos de la inteligencia artificial han estado ligados a la automatización de tareas y a la mejora de la eficiencia, pero durante la conversación apareció reiteradamente una ambición mayor: utilizar las nuevas capacidades no solo para hacer mejor y más rápido aquello que las empresas ya hacían, sino replantearse procesos enteros. Alvaro Alegría, responsable de soluciones y producto de IA en Telefónica Tech, situó ahí una de las principales diferencias. Para él, automatizar un proceso puede hacerlo más rápido, más barato o mejorar sus indicadores, pero sigue actuando sobre algo que ya existe. El potencial transformador, afirma, aparece cuando la empresa empieza a preguntarse qué cosas no podía hacer hasta ahora que las nuevas capacidades de la IA sí hacen posible. “Ahora lo que tienes es un lienzo en blanco, es una oportunidad de poder repensar una compañía casi desde los cimientos, y es ahí donde de verdad puedes cambiar no sólo lo que ya haces, sino empezar a pensar qué cosas distintas puedes hacer: puedes transformar tu compañía, no solo transformar un proceso concreto”. Esa transformación adopta formas distintas dependiendo del negocio. En Moeve, Jesús Oliva Head of Data & IA , apunto al uso de los datos y la IA para la optimización de la cadena de valor completa y de procesos industriales para abordar los retos de la transición energética. En Carrefour, Jesús Alberto de los Bueis explicó cómo su estrategia se articula alrededor de dos pilares: mejorar la eficiencia, sobre todo en las operaciones en serie, y conseguir una experiencia de compra más agradable para los clientes. Indra Group, por su parte, afronta el cambio tanto hacia dentro como hacia fuera. Sebastián Bamonde , director general de Operaciones Tech, explica que la IA está modificando su proceso productivo “de manera que podemos abordar mucho más con menos”, y, al mismo tiempo, está impulsando una profunda evolución de la oferta de la compañía, incorporando inteligencia artificial a soluciones ya existentes y desarrollando otras nuevas concebidas desde el inicio con esta tecnología “Estamos apostando también con fuerza por IndraMind, nuestra plataforma de inteligencia artificial soberana”. Bloque 2: La escalada Encontrar aplicaciones de inteligencia artificial para automatizar tareas parece ya un reto superado por las grandes organizaciones. El verdadero desafío ahora está en cómo integrar todas esas iniciativas dentro de una estrategia empresarial común. Pedro del Castillo CIO & CDO de Enagás , puso el foco precisamente en la necesidad de construir estructuras comunes que permitan escalar: “El escalado pasa precisamente por establecer una estructura de gobierno. Si cada solución nace con su propia complejidad, al final va a ser muy difícil llevarlo a escala”. Julio de Moreta incidió en esta misma idea desde Exolum: “Es importante que la estrategia de la IA no vaya por libre, sino que esté alineada con la estrategia general de la empresa”. Además, añadió que el valor de la IA no debe limitarse a “ganar más dinero o ser más eficiente, sino también a cuidar otros aspectos, como es en nuestro caso la seguridad: hacer las cosas mejor, más seguros y con mayor tranquilidad”. La escalada afecta también al alcance de lo que se automatiza ..