A Cruz Novillo España se le quedó pequeña en un folio Por Diana ArrastiaJosé María Cruz Novillo. Imagen: El GritoMás allá de crear la identidad visual de Correos, Renfe o la Fundación ONCE, Cruz Novillo fue un prolífico artista plástico y sonoro. Una exposición en CentroCentro lo reivindica con 150 piezas que van de la pintura y la escultura al dibujo y la maqueta. “Soy un artista que se dedica, entre otras cosas, al diseño”. La frase es de José María Cruz Novillo (Cuenca, 1936-Madrid, 2026); y quien la rescata ahora es su hijo, Pepe Cruz-Novillo Jr. Hace poco más de cinco meses que Cruz Novillo falleció y solo unos días que abrió sus puertas la primera exposición institucional en Madrid que le reivindica como artista plástico y sonoro. Que aparta al pionero y diseñador de muchas de las identidades visuales de España como Correos, Renfe, Repsol, Policía Nacional, El Mundo, Diario 16, COPE, Antena 3, Tesoro Público, Fundación ONCE o Endesa. Que aleja al creador de carteles de películas como El espíritu de la colmena, La escopeta nacional, El sur, Deprisa, deprisa, Los lunes al sol o La prima Angélica. Cruz Novillo, que puede visitarse gratuitamente hasta 24 de enero de 2027 en la planta 1 de CentroCentro, fue concebida junto al artista en 2025. Lástima que la vida no le haya alcanzado a verla. “Hemos tenido que tomar muchas decisiones ya sin su presencia. Mi obsesión ha sido pensar en qué exposición hubiera soñado él, y creo que se parece bastante a la que ya puede visitarse. Yo soy diseñador, arquitecto y profesor. Y eso me obliga (bendita obligación) a conocer bien la historia de esos oficios. Desde esa perspectiva, afirmo que Cruz Novillo es uno de los diseñadores más importantes de la historia y el hecho de que haya sido mi padre no influye en este juicio. Admiro aún más su creación como artista que como diseñador”, explica Pepe Cruz-Novillo Jr., quien ha comisariado el proyecto junto a Elena Fernández Manrique. Diafragma tetrafónico La Haya, 2022Una búsqueda sin final La exposición está planteada como un recorrido no lineal por 150 piezas que van desde 1965 hasta 2025. Hay pinturas, esculturas en madera, piedra y bronce; audiovisuales, maquetas y dibujos preparatorios. También hay escritos, fotografías y publicaciones expuestos en vitrinas que permiten conocer el proceso creativo. Todo ello se articula alrededor de los conceptos sobre los que Cruz Novillo desarrolló su investigación estética y conceptual: la reflexión sobre la aritmética, el color, el tiempo, el sonido y el juego. ¿Obsesiones del artista? “Mi padre fue un hombre tranquilo, nada obsesivo. Posiblemente tiene que ver con haber nacido en mayo de 1936 y, por lo tanto, con haber sabido desde niño, tanto él como sus hermanas, lo que significaban los verdaderos problemas, incluyendo el hambre. Era, además, un hombre al que le gustaba disfrutar también en su trabajo de artista, de modo que, si sentía que estaba empezando a sufrir, lo dejaba y se ponía a hacer otras cosas. Lo que más le gustaba era leer poesía”, cuenta su hijo. La investigación de Cruz Novillo se organiza en torno a líneas de trabajo abiertas que él mismo denominó “ciclos” y que fueron evolucionando a través de diferentes lenguajes, escalas, materiales y soportes. La suya es una práctica abierta y en constante evolución. Piezas que formaron parte de su presentación individual en el pabellón de España de la Bienal de São Paulo de 1977 —Tximparta y Acoplamiento— dialogan ahora con trabajos como Diafragma decafónico de dígitos, realizado para el Instituto Nacional de Estadística en 2024. Acoplamiento 1. IX. 1974-77Tximparta 4, 1977Tximparta 10, 1974-1977“Pese a su gran tamaño, esta exposición no incluye ni remotamente la totalidad de la producción artística de mi padre. No es, por lo tanto, una antológica, sino una muestra viva de la obra de un artista en activo, aunque limitado por la enfermedad. Y que, en la medida de sus posibilidades, también intervino en la selección de obra”, asegura Pepe Cruz-Novillo Jr. Obra y proceso Cruz Novillo empezó como dibujante publicitario, y el dibujo fue el eje de una obra que pasó por la pintura, la escultura y el sonido. Tras sus primeras indagaciones a finales de los sesenta sobre las posibilidades combinatorias de las formas y el color, expuso por primera vez en la Galería Skira de Madrid sus Estructuras manipulables, piezas que el espectador recomponía a su gusto. Desde finales de los años setenta, desarrolló una práctica de apropiacionismo e indagación sobre la imagen —su percepción, consumo y manipulación— utilizando motivos procedentes del cine, los medios de comunicación y la historia del arte. Mediante la aplicación de su sistema combinatorio a fotogramas (Mata-Hari, 1995), fotografías de prensa (Diafragma Tres 3214 Budapest, 1997) y obras de grandes maestros como Velázquez o Cézanne en su serie Tribute (Descendimiento de la cruz, 1999; Still life for Cézanne, 2002), Cruz Novillo cuestionó no solo el sujeto representado, sino los medios a través de los cuales se distribuye y consume la cultura visual. Ya a mediados de los noventa, la incorporación del sonido y la dimensión temporal dio origen al concepto “diafragma”, una investigación sinestésica donde cada tono cromático se asocia a una nota de la escala tonal. De esta manera, la pintura se extendió hacia el ámbito sonoro, abriendo nuevas relaciones entre música, color y tiempo. Ejemplo paradigmático es el Diafragma dodecafónico Opus 14, pieza generada mediante un algoritmo digital en febrero de 2010 y concebida para desarrollarse a lo largo de casi 34.000 siglos, cifra que el artista vinculaba a una escala combinatoria de proporciones cósmicas. Diafragma pentafónico Descendimiento de la Cruz, 1999Diafragma decafónico de dígitos para el INE. Indicador 009, 2024Diafragma Tres Stripes Twelve Grey (S), Green (W), Grey (N), Green (E), 2002Escultura llena I, 1987Diafragma Uno. Fase cuarta. Díptico, 1993Al final, el hombre que le puso cara a un pa ..