Fernando Campos, consejero delegado de DKV Seguros, ayer. ANDREA COMASMADRID Quien tiene salud no la piensa; quien la pierde no piensa en otra cosa. Así, las empresas de seguros del sector afrontan el reto de anticipar las enfermedades que pueden padecer sus clientes en el futuro, al mismo tiempo que intentan prevenirlas. Fernando Campos, CEO de DKV seguros, compartió ayer en el Foro CREO, organizado por CincoDías que la mejor opción para España es un sistema híbrido: “La colaboración público-privada no sustituye al sistema público, sino que contribuye a reforzar su capacidad y hacerlo más sostenible”. Campos destacó la importancia de las empresas privadas en atender las necesidades de los españoles. Casi 3 de cada 10 personas tienen un seguro privado, lo que se traduce en alrededor de 13 millones de asegurados. Además, el sector privado atiende a un 41% de las intervenciones quirúrgicas y un 33% de las urgencias, según datos del Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad, del que Campos es presidente. La salud mental es otra área que no sería posible sin la intervención privada, ya que el 70% de los hospitales de salud mental son privados, según la intervención de Campos. El CEO afirmó que los datos muestran que la colaboración pública-privada es “absolutamente clave”. Pese a que el sistema de salud español es “envidiado” por los países desarrollados, Campos agregó que España enfrenta retos demográficos importantes. En 2050, el porcentaje de personas mayores de 65 años pasarán del 20% actual al 30% en España. De acuerdo con su visión, no solo se trata de llegar a ser mayores, sino de mantener la salud. En este sentido, destacó el caso de las mujeres mayores, entre quienes España registra la mayor longevidad, pero ocupa solo el noveno puesto en años de vida con salud. La idea es apostar por la prevención. Desde DKV comparten que es necesaria “muchísima” educación para cambiar la mentalidad: “La salud ya no es una cosa que tienes o no tienes, sino que la construyes día a día”. La aplicación de la IA en la sanidad ya es una realidad, según los datos que presentó Campos. El 74% de los países de la UE utilizan esta tecnología para apoyar en el diagnóstico por imagen. Además, el 94% de los países europeos planea incorporarla en el corto plazo.