Raquel Sánchez, presidenta de Paradores, ayer, durante su intervención en el Foro CREO. ÓSCAR CORRALMADRID La red de Paradores de España va mucho más allá de una cadena de establecimientos hoteleros y es una fórmula efectiva, y además rentable, de mostrar y preservar el patrimonio cultural, patrimonial y gastronómico del país. También de generar empleo y arraigo en la denominada España vaciada. Así lo defendió Raquel Sánchez, presidenta de Paradores, durante su intervención ayer en el Foro CREO, organizado por CincoDías. “Somos un modelo que funciona, de un turismo sostenible que aporta más de lo que extrae del territorio”, explicó Sánchez. La compañía está en pleno análisis de cuál es el impacto económico de su presencia en las zonas rurales de interior. No en vano, el 70% de los establecimientos de Paradores –que rozan el centenarse ubica en municipios de menos de 35.000 habitantes. Y uno de cada tres está en poblaciones de menos de 5.000 habitantes. Para Sánchez, los resultados de la presencia de Paradores en estas localidades es “impresionante”. “Cada euro que nosotros generamos tiene un impacto de 2,6 euros en la economía local de media”, aseguró la presidenta de la compañía. Es el resultado de atraer a turistas a lugares a los que de otro modo no acudirían y de crear empleo directo e indirecto. “En muchos pueblos somos la principal empresa”, resaltó Sánchez. Paradores está en pleno proceso de renovación del 60% de sus establecimientos –para lo que tiene prevista una inversión de 300 millones de euros que estará completada en 2028, justo cuando se cumplirán cien años de la creación del primer hotel de la red, en la Sierra de Gredos. Sin perder la esencia Ese esfuerzo inversor pasa por la modernización, digitalización y mejora de la eficiencia energética de los edificios. Eso sí, con una condición: “Sin perder nuestra esencia, ese es nuestro principal activo”. Para la presidenta de Paradores, esta red de hoteles “representa muy bien la riqueza y la diversidad patrimonial, cultural y gastronómica de España”. “Somos muy conscientes, ya nacimos con esa filosofía”, añadió. Frente a un turismo estandarizado y concentrado en las grandes ciudades, Sánchez defiende un modelo que muestra al viajero la cultura y la diversidad del país. “El turista nacional y extranjero cada vez valora más la sostenibilidad y la experiencia que ofrece el propio parador, el hecho de alojarse allí y el territorio en el que se ubica”, señaló la ejecutiva, que recordó además la enorme riqueza artística que albergan sus establecimientos, con más de 10.000 obras de arte. “ Somos el gran museo deslocalizado del país”, insistió. En ese sentido, Sánchez recordó el papel que también juega Paradores a la hora de preservar el patrimonio y de hacerlo accesible, con numerosos establecimientos que son edificios monumentales, considerados bien de interés cultural. Y todo ello con un modelo sostenible y rentable, según reivindicó. “Somos una empresa pública y rentable, optimizamos el dinero público que se invierte en la red de Paradores”, advirtió. La compañía dice ser líder en empleo en muchos pueblos de la España vaciada Paradores está renovando el 60% de sus hoteles con una inversión de 300 millones