Una chica ciega usa su bastón para bajar unas escaleras. FaustFoto / Pexels Cada 15 de octubre se celebra el Día Internacional del Bastón Blanco , una herramienta fundamental para la autonomía, la movilidad y la seguridad de las personas ciegas o con baja visión, que en España son cerca de un millón. Desde hace más de cuatro décadas se celebra cada año el Día Internacional del Bastón Blanco , una herramienta fundamental para la autonomía, la movilidad y la seguridad de las personas o con baja visión, que en España son cerca de un millón (más de 900.000 con baja visión y unas 60.000 ciegas totales o legales). Pero este día se celebra mucho más que la existencia de este bastón, es una fecha para reivindicar y dar a conocer las necesidades y derechos de las personas con visual. Y es que el bastón blanco es mucho más que una herramienta de movilidad : es un símbolo de autonomía e independencia cuyo uso permite a las personas ciegas y con baja visión a desenvolverse con libertad y confianz a. ¿Cómo nació el bastón blanco? Antes del uso generalizado del bastón blanco , las personas ciegas dependían con frecuencia de la ayuda de familiares, amigos o niños que los acompañaban y guiaban de la mano o del codo. También usaban un bastón para orientarse y detectar obstáculos, pero el bastón blanco en sí y con el uso que se le da hoy día es relativamente reciente. La idea de usar un bastón blanco fue del fotógrafo James Biggs , que, tras quedarse ciego, y ante del temor de que le atropellara un coche, decidió pintar de blanco su bastón en 1921 para que lo vieran mejor. Otras historias, en cambio, apuntan a que a que se creó -también en la misma época- en Argentina o en París, pero la de Biggs es la historia más aceptada. En cualquier caso, su uso no se generalizó al menos hasta una década después , cuando George Bonham, presidente del Lions Club de Peoria (de Illinois) -una conocida organización de ayuda humanitaria- propuso que se usara un bastón blanco -y hasta lo promovió y fabricó- para dar prioridad de paso en las calles a quienes lo llevaban. Sin embargo, su uso y formato tal y como los conocemos hoy data de la década de 1940, cuando el sargento y doctor Richard Hoover diseñó el bastón blanco largo mientras trabajaba con soldados ciegos de la Segunda Guerra Mundial en un hospital militar. Este doctor no solo cambió los bastones cortos y pesados que solo servían de apoyo por otros más largos y delgados, sino que fue el precursor de la ‘ técnica hoover el método de desplazamiento en el que se mueve el bastón de un lado a otro. Casi 100 años después de su aparición, la técnica y los bastones se han modernizado, pero, a día de hoy, y a pesar de toda la tiflotecnología que ha aparecido desde entonces, el bastón blanco sigue siendo la herramienta preferida por las personas ciegas para desplazarse, además de un símbolo de su autonomía y su dependencia. El bastón detecta obstáculos, identifica cambios en la superficie del suelo -como agujeros o cambios de nivel- y localiza entradas y salidas Mucho más que un ‘detector' de obstáculos El bastón blanco es un instrumento esencial para la orientación y movilidad de las personas con discapacidad visual. Con la técnica adecuada, p ermite detectar obstáculos, identificar cambios en la superficie del suelo - como agujeros o cambios de nivel- y localizar entradas o salidas. Es, por tanto, un elemento que aporta, sobre todo, seguridad , pues evita caídas y tropiezos. El saber que pueden evitar accidentes otorga a las personas con discapacidad visual independencia y autonomía y, como resultado, una mayor inclusión social. El bastón sirve también para dar información a los demás, pues se ha convertido en el símbolo por excelencia que identifica a las personas ciegas . Es decir, que informa al resto de las personas con las que se cruzan que se encuentran ante una persona con una discapacidad visual importante. Precisamente por este hecho, muchas personas ciegas no quieren usarlo o no usarlo hasta considerarlo realmente imprescindible para su autonomía, porque consideran que estigmatiza o etiqueta. Chus Bellón, técnico de Rehabilitación de la ONCE, enseña a una persona a usar el bastón. Sergio García Aprender a usar el bastón, un arte que hay que aprender Las personas ciegas no aprende n a usar el bastón de manera intuitiva o espontánea , sino que requieren de alguien que les enseñe a hacerlo de manera adecuada, para sacarle el máximo partido. Esa es precisamente la labor de un Técnico en Rehabilitación (TR ), el profesional encargado de formar a las personas discapacidad visual en técnicas de orientación y movilidad, en el uso de esa herramienta. Si se trata de una persona ciega de nacimiento, se empieza desde niño, y si se trata de una persona que va perdiendo progresivamente la visión, se empieza en el momento en que lo necesite, preferiblemente antes de perder la visión por completo , si esto ocurre. En general, se empieza en una sala cerrada, una sala de ‘entrenamiento' con las distintas texturas que se van a encontrar en el suelo. Aprenden a localizar objetos, a orientarse, a localizar los encaminamientos… y posteriormente continúan la formación en el exterior o los espacios en los que se mueva la persona, planificando rutas. Además, como señalan desde la , "la labor del TR es clave no solo en el aspecto técnico, sino también en el emocional, ya que motiva, adapta el aprendizaje a cada persona y acompaña en el camino hacia una vida más independiente gracias al bastón y a otras herramientas". Distintos colores, distintas discapacidades Tradicionalmente, se habla de bastón blanco para referirnos al bastón que utilizan las personas ciegas para moverse por la calle, pero en realidad puede haber bastones de diversos colores en función de la discapacidad del usuario. En general, el bastón blanco es más conocido a nivel mundial, indica que las personas que lo llevan son ciegos totales (que no ven nada) o ciegos legales ..