Joanna Guillén Valera Un nuevo estudio, basado en una gran base de datos, relaciona su uso con una reducción de diagnósticos y una menor necesidad de cirugía, láser y tratamiento con colirios. . El gluacoma es una patología ocular que se caracteriza por la pérdida de visión como consecuencia de un daño en el nervio óptico provocado, generalmente, por un aumento de la presión intraocular (PIO) y es la segunda causa de ceguera en los países industrializados después de la diabetes. En España, actualmente afecta a un millón de personas, lo que equivale al 3% de la población. Sin embargo, se espera que para 2030 esta cifra supere el millón y medio, según datos de la Sociedad Española de Oftalmología. El gran problema de esta enfermedad de la vista es que no da síntomas por lo que su diagnóstico, lamentablemente, suele ser tardío, lo que retrasa el tratamiento y eleva el riesgo de ceguera. Ahora, un estudio estadounidense revela que las personas con glaucoma en tratamiento con estatinas parecen tener menos probabilidades de necesitar una intensificación del tratamiento, como el uso de gotas oftálmicas adicionales o una intervención quirúrgica, para mantener la enfermedad bajo control. Los resultados de este nuevo estudio se publican en British Journal of Ophthalmology. Gran base de datos Las estatinas se prescriben para reducir los niveles de colesterol, pero algunos estudios apuntan a que también podrían ayudar a prevenir o retrasar la muerte de las células nerviosas. Sin embargo, su posible papel en la prevención o progresión del glaucoma aún no se comprende por completo. Para ampliar la evidencia disponible, los investigadores analizaron una gran base de datos global que reúne información de 165 millones de personas. Compararon a más de 210.000 personas con antecedentes de uso de estatinas entre agosto de 2006 y agosto de 2026 con un grupo de control equivalente de más de 210.000 personas sin registro de tratamiento con estos fármacos. Todos los participantes debían contar con seguimiento oftalmológico. El análisis mostró que el uso de estatinas se asoció con un riesgo un 15% menor de desarrollar glaucoma de ángulo abierto. A los cinco años se registraron 4.771 nuevos diagnósticos de glaucoma entre las personas tratadas con estatinas, el 2,3%, frente a 5.491 casos en el grupo de control, el 2,6%. En un análisis independiente, los investigadores compararon a más de 30.000 personas con glaucoma que tomaban estatinas con cerca de 250.000 pacientes con glaucoma que no las utilizaban. Menos cirugías Entre quienes ya padecían la enfermedad, el tratamiento con estatinas se asoció con una menor probabilidad de necesitar una intensificación terapéutica, incluida la cirugía u otros procedimientos para controlar el glaucoma. A los cinco años, su uso se relacionó con un riesgo un 36% menor de cirugía incisional de glaucoma y un 55% menor de cirugía mínimamente invasiva de glaucoma, destinada a reducir la presión intraocular. Las estatinas también se asociaron con un riesgo un 60% menor de someterse a una trabeculoplastia láser selectiva, un procedimiento que reduce la presión intraocular mediante láser, y con una disminución del 12% en el riesgo de necesitar gotas oftálmicas para controlarla. Tras 10 años de seguimiento, la asociación con un menor riesgo de estos tres procedimientos y uso de gotas oftálmicas se mantenía. Al tratarse de un estudio observacional, los resultados no permiten establecer una relación de causa y efecto. Posible efecto neuroprotector Otra de sus limitaciones es que los investigadores no tuvieron acceso a datos individuales de los pacientes, como las mediciones de presión intraocular o los detalles de las intervenciones quirúrgicas. Por este motivo, no pudieron determinar si las cirugías se realizaron por una mayor gravedad de la enfermedad o por otros factores, como una baja adherencia al tratamiento. Pese a estas limitaciones, los autores consideran que los resultados se suman a la creciente evidencia sobre el posible efecto neuroprotector de las estatinas. Señalan, no obstante, que serán necesarios ensayos prospectivos aleatorizados para aclarar mejor su posible influencia tanto en la incidencia del glaucoma como en su tratamiento. "Nuestros hallazgos sugieren que el uso de estatinas está asociado tanto con una menor incidencia de glaucoma primario de ángulo abierto como con una menor necesidad de intensificar el tratamiento", concluyen los investigadores. Sigue toda la información sobre prevención y educacion en salud en cuidateplus.marca.com