Lucía CompanyPep Varela con su silla de ruedas por el paseo central de la avenida al Vedat.Lucía CompanyVarela muestra el diagnóstico de hace dos años.Lucía CompanyLa aplicación móvil diseñada por la Asidit.Denuncia Torrent Lo que para la mayoría de las personas es apenas un pequeño desnivel de la acera, para quien se desplaza en silla de ruedas puede convertirse en un obstáculo insalvable. Un bordillo de cuatro centímetros, una rampa demasiado pronunciada, un coche estacionado donde no debe o una acera sin rebaje pueden marcar la diferencia entre poder desplazarse de forma autónoma o necesitar ayuda. Para comprender realmente las dificultades que afrontan las personas con movilidad reducida no basta con explicarlas. Hay que recorrer las calles, enfrentarse a los mismos obstáculos y comprobar cómo algo aparentemente insignificante puede condicionar un trayecto cotidiano. El presidente de la Asociación por la Integración de Discapacitados de Torrent (Asidit), Pep Varela, conoce bien esas dificultades. Su día a día está marcado por una sucesión de pequeñas barreras que, acumuladas, terminan convirtiendo desplazamientos de apenas unos minutos en auténticas carreras de obstáculos. En apenas unos metros de acera, en las inmediaciones del centro comercial Las Américas, Varela muestra las dificultades que supone superar una rampa y cómo el estacionamiento de vehículos en batería puede acabar bloqueando el acceso de los autobuses a la zona habilitada para que las personas con movilidad reducida puedan subir o bajar del vehículo. El transporte público, explica, tampoco ofrece siempre las mismas garantías. «Esto es también una lotería», asegura. En ocasiones, las rampas de los autobuses no funcionan o, según relata, los conductores alegan que «cogen polvo». Una situación que obliga a depender de factores ajenos para poder realizar un desplazamiento tan básico como coger el autobús. Las dificultades continúan cuando el destino es el metro. Para utilizar la estación de Torrent, Varela explica que una persona en silla de ruedas debe avisar con un día de antelación para que un operario pueda acudir y ayudarle a utilizar la plataforma. La alternativa tampoco es el taxi. «En Torrent no siempre hay adaptados y, si tienen que venir desde Valencia, te cobran el viaje hasta aquí», explica Varela. Cuando la accesibilidad sí funciona Al otro lado de la carretera, en la zona central de la avenida, el recorrido cambia. Allí Varela puede desplazarse sin encontrar los mismos problemas gracias a un paso de peatones adaptado con un rebaje a cota cero y pavimento podotáctil. Es una muestra de que la accesibilidad funciona cuando se diseña teniendo en cuenta las necesidades de todas las personas. A pocos metros de esta zona, en el pabellón cubierto del Vedat, aparece otro de los problemas. No existen plazas de aparcamiento reservadas para personas con movilidad reducida. Diálogo con asociaciones Para Asidit, estos puntos no son casos aislados. La asociación elaboró en 2024 una guía con un diagnóstico de la accesibilidad de Torrent en la que identificó puntos negros y recogió sus principales demandas. Dos años después, «se han hecho muchas cosas, algún avance, pero todavía queda mucho por hacer», resume. La asociación reclama además recuperar el diálogo con las entidades que representan a las personas con discapacidad. En 2017, el Ayuntamiento de Torrent creó una comisión de accesibilidad en la que estaban representadas organizaciones como la ONCE, Cocemfe y la propia Asidit. En 2019, la propuesta pasó por el pleno y posteriormente se celebraron varias reuniones. Sin embargo, Varela asegura que durante la actual legislatura la comisión «no la han convocado ni una vez».«En otras ocasiones hemos colaborado con el ayuntamiento con nuestras aportaciones. Hace falta más diálogo y comunicación, además de concienciación, para hacer las cosas bien y que cuenten con los que sufrimos a diario todos estos problemas», reivindica. Varela pone como ejemplo, la iniciativa del ayuntamiento de instalar avisadores acústicos en los semáforos, «si nos hubieran consultado les habríamos advertido de cuáles son las zonas más transitadas por personas con dificultades visuales». n