Desde la izda.: Nathaniel Barrett (comisario de la exposición del MUN), José Ángel Andrés (Fundación Caja Navarra), Ignacio López-Goñi (director MuseodeCiencias),JuanaGarcía(FundaciónCajaNavarra),JavierOnieva(vocaldelpatronato)y MartaRevuelta(comisariadeestaexposición).SERGIOMARTÍNAlgunas de las piezas de la exposición del Museo de Ciencias. S. MARTÍNPamplona “¿El cielo es azul?¿De qué color es en realidad un oso polar? ¿La cebra es negra con rayas blancas o blanca con rayas negras?” Estas son solo algunas de las preguntas que plantea la exposición Color. Una explosión de ciencia, inaugurada ayer por el Museo de Ciencias de la Universidad de Navarra. La muestra, que podrá visitarse hasta el 7 de febrero en la planta cero del edificio de Ciencias, reúne piezas naturales, especímenes zoológicos, minerales, fotografías y vídeos que explican cómo se produce el color, cómo lo percibimos y para qué lo utilizan los seres vivos. La exposición temporal ha recibido el apoyo de la Fundación Caja Navarra y en ella han colaborado la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología, el Museo Universidad de Navarra (MUN), la Fundación ONCE, la Fundación Aspace Navarra, el Centro de Educación Especial El Molino y la Fundación Iddeas. El director del museo, Ignacio López-Goñi, explicó que esta es la cuarta exposición temporal que organizan y que el color se eligió para sumarse a la propuesta del MUN, que dedica otra muestra al mismo tema. Aprender a mirar los colores “El color es una parte básica de nuestra vida cotidiana, pero hay muchos matices que de normal no notamos. El objetivo es que abramos los ojos a esos detalles, al cómo los colores cambian, cómo influyen y, a partir de ahí, ver cómo podemos cambiar nuestras ideas sobre ellos, que incluso sigue siendo, yo diría, un misterio en algunos aspectos para la ciencia y la filosofía”, detallaba Nathaniel Barrett, comisario científico de la exposición del color del MUN. A ello se sumó Marta Revuelta, comisaria de la que ayer se inauguró: “Sobre todo, nos gustaría despertar conversación, que el visitante se hiciera muchas preguntas”. De hecho, es la propia muestra la que comienza por plantearlas. Revuelta hizo hincapié en señalar que la colección da paso a contemplar la belleza que hay detrás de la diversidad de la naturaleza. En palabras de José Ángel Andrés, presidente de la Fundación Caja Navarra, lo más sencillo se convierte en lo más complejo: “El color está, pero no está. Hay pigmentos, pero es la interacción de la luz con el objeto, con el ojo y con el cerebro lo que nos permite percibirlo. Por eso, lo que hace la exposición es invitar a mirar de nuevo lo que ya creíamos conocer”. Algunos de los profesores que han ayudado en ella, como Diego Maza Ozcoidi, Director del Departamento de Física de la Universidad de Navarra; o Enrique Baquero Martín, Director del Departamento de Biología Ambiental; estuvieron presentes para aportar información sobre algunas de las piezas. Entre ellas, el oso polar que, sin pasar desapercibido, da la bienvenida a la exposición. López-Goñi apuntó en último lugar que esta propuesta no tendría sentido sin las actividades que la acompañan. De esta manera, a lo largo de las próximas semanas, el museo ha concertado diversas citas que van desde visitas escolares y talleres familiares hasta una sesión culinaria (entradas agotadas) y un ciclo compuesto por cuatro conferencias en el Civivox de Iturrama (13 de octubre; 5, 10 y 19 de noviembre).