Una composición nueva cada doce segundos durante casi 3,4 millones de años. Esa es la duración de 'Diafragma dodecafónico Opus 14', una de las piezas centrales de la exposición con la que CentroCentro descubre al Cruz Novillo artista plástico y sonoro, más allá del diseñador de algunas de las identidades visuales que «han contribuido a dibujar la estética de la España contemporánea». La muestra, presentada este miércoles, reúne 150 obras y podrá visitarse de manera gratuita hasta el 24 de enero de 2027 en la planta 1 de este espacio del Palacio de Cibeles. Comisariada por Pepe Cruz-Novillo Jr., hijo del creador, y Elena Fernández Manrique, fue ideada junto al propio artista desde 2025, antes de su fallecimiento el pasado 1 de mayo. La ausencia de Cruz Novillo atraviesa una exposición en cuya preparación participó hasta el final y encuentra una expresión especialmente personal en el mural de entrada. Según ha explicado su hijo, la imagen elegida como emblema de la muestra reproduce exactamente la composición de 'Opus 14' en el momento en el que murió su padre. «El artista ha fallecido mucho antes de que su obra haya acabado», ha señalado el comisario durante la presentación. En declaraciones a los medios, ha recomendado esta pieza a quienes solo dispongan de cinco minutos para visitar la exposición, al considerar que resume la trayectoria de un creador que trabajó con pintura, madera, acero y piedra, pero también con el sonido y «el tiempo como un material más para hacer una obra de arte». Casi nueve billones de combinaciones Estrenada en ARCO el 17 de febrero de 2010, 'Opus 14' combina doce colores, doce sonidos y doce fragmentos de tiempo de todas las formas posibles. El resultado, doce elevado a doce, son casi nueve billones de composiciones únicas y distintas. Según ha explicado su hijo, la obra lleva generando en internet una pieza cada doce segundos desde su estreno, en ejecución continua durante las 24 horas del día. Cada composición es diferente tanto visual como a nivel sonoro. La descripción expuesta en sala detalla su duración: 3.390.410 años, 31 días, once horas, 31 minutos y doce segundos. El texto la presenta como «la obra de arte más larga del mundo» y sitúa su clausura el 20 de marzo del año 3.392.420, con una anotación que incorpora el humor del creador: «se servirá un cóctel». La pieza permite modificar sus parámetros de tiempo, color y sonido mediante un mando específico y, en su máxima aceleración, reducir esa duración de millones de años a menos de 36 minutos. De los rotuladores y el punto de cruz a internet La investigación que desembocó en esta creación comenzó, sin embargo, de forma «completamente analógica». Según ha relatado su hijo, antes de que internet pudiera convertirse en su soporte, Cruz Novillo ya exploraba qué podía hacer con las doce notas musicales de la octava del piano y sus colores asociados, en un homenaje a la escala dodecafónica de Schönberg. Aquellos ensayos se desarrollaron con rotuladores y acuarelas y también encontraron una vía en el punto de cruz. Sus hermanas, Teresa y Mari Carmen Cruz Novillo, realizaban bordados, casi siempre monocromáticos, con los que después componían obras que firmaban de manera conjunta. La exposición recoge también esta colaboración familiar. La llegada de internet ofreció un soporte idóneo para una idea que llevaba años investigando. «Parece que internet lo han hecho para mí», ha recordado el comisario que decía su padre. Un homenaje en "la casa de todos los madrileños" La delegada de Cultura, Turismo y Deporte, Marta Rivera de la Cruz, ha participado en la presentación junto a la directora artística de CentroCentro, Julieta de Haro, y los dos comisarios. Rivera de la Cruz ha destacado que los diseños de Cruz Novillo forman parte de la memoria colectiva de millones de personas que han convivido con ellos en trenes, oficinas de Correos, periódicos o en la bandera de la Comunidad de Madrid. La delegada ha recordado su participación activa en la preparación de la exposición hasta el final y ha defendido que este reconocimiento tenga lugar en un espacio público, en «la casa de todos los madrileños». Su hijo ha expresado el deseo de que el gran público descubra una faceta inseparable de la personalidad del creador. «Van a ver una exposición de arte de un artista que, entre otras cosas, se dedicó al diseño», ha afirmado. El color, el sonido y el juego La primera exposición en Madrid dedicada a su trayectoria como artista plástico y sonoro recorre más de cinco décadas de investigación sobre el color, la aritmética, el tiempo, el sonido y el juego. Reúne pinturas, esculturas en madera, piedra y bronce, audiovisuales, maquetas y dibujos preparatorios, además de escritos, fotografías y publicaciones que permiten acercarse a su proceso creativo. Las piezas históricas 'Tximparta' y 'Acoplamiento', presentadas en el pabellón de España de la Bienal de São Paulo de 1977, dialogan con trabajos recientes del ciclo 'Diafragma decafónico de dígitos', iniciado para la fachada del Instituto Nacional de Estadística en 2007 y que siguió generando obras hasta 2025. La comisaria Elena Fernández ha destacado el papel del espectador en una práctica que invitaba a intervenir en las piezas y crear nuevas disposiciones. Esa participación ha alcanzado incluso a las sillas utilizadas durante la presentación, concebidas por el artista como esculturas en forma de silla. Por su parte, la directora de CentroCentro ha subrayado que Cruz Novillo hacía del proceso una forma de pensamiento y encontraba soluciones sencillas a partir de investigaciones complejas, sostenidas por la curiosidad, la intuición y la libertad. Los logotipos que cuentan la historia de españa El tramo final de la exposición incorpora un espacio dedicado a su trabajo como creador de marcas. Su hijo ha destacado que algunas fueron diseñadas hace más de medio siglo y siguen funcionando incluso en los tamaños reducidos que requieren la ..