El mapa geopolítico y el atajo de la IA hace tambalear la relación con los clientes Lo que eran cantos de sirena se ha vuelto realidad. La inteligencia artificial amenaza al corazón del negocio de los bufetes, es decir, su relación con los clientes. En concreto, la relación con las grandes empresas, sus principales nichos de facturación. Las asesorías jurídicas internas aglutinan cada vez más poder dentro de los consejos de dirección de las compañías y están invirtiendo en cascada en herramientas legaltech, con presupuestos récord en innovación legal. El objetivo es claro: internalizar tareas legales. Trabajos que, hasta el momento, eran derivados a las firmas de abogados. La tendencia amenaza con cristalizar en una reducción de la factura de servicios jurídicos. La abogacía está inquieta. Se perfila un relato de dos caras: los clientes exigen rebajas, más rapidez y transparencia, porque la IA abarata los costes y quieren participar de estos beneficios; los bufetes, en cambio, defienden que, lejos de abaratar, es hora de subir las tarifas, pues el servicio es mejor y más especializado, y la inflación lo exige. , el evento de la Fundación Aranzadi La Ley e Inkietos que, año tras año, toma el pulso a las preocupaciones del sector legal. La cita reunió a más de 1.000 participantes del sector durante tres días de actos, teniendo lugar su sesión plenaria ayer martes. No todo pinta negro para las firmas. Bajo un prisma de análisis positivo, soplan algunos vientos de cola. La inestabilidad geopolítica alimenta la incertidumbre y, en consecuencia, la demanda de abogados. En tiempos de inestabilidad las empresas exigen certidumbres legales. Hay bufetes que se están poniendo las pilas y buscan fórmulas para revalorizar sus servicios. ¿Es tiempo de bajar tarifas? Al contrario, los analistas creen que los bufetes que jueguen bien sus cartas tienen motivos para subirlas. La inteligencia artificial puede jugar a su favor, no en contra. La irrupción de la inteligencia artificial está desplazando el foco del sector legal desde la adopción de la tecnología hacia la forma de organizar y explotar el conocimiento. Para Adolfo Díaz-Ambrona, del consejo de Santander España, el reto pasa por encontrar fórmulas para aplicar estas herramientas con garantías. Ana Bengoechea, de Uría Menéndez, defendió que la clave reside en convertir el conocimiento individual y diverso en conocimiento compartido y organizado. Por su parte, Clara Ruipérez, del grupo Telefónica, subrayó que el valor está en las personas y, por tanto, el humanismo debe ser el epicentro en el uso de la IA. Esa reflexión conectó con la ponencia de Paul Handal, de Deloitte Legal Function Transformation, quien advirtió de que la IA generativa ha desmontado algunas de las premisas que guiaban la transformación digital. A su juicio, los despachos deben dejar de pensar que la tecnología tiene que adaptarse a los procesos y asumir lo contrario. La conclusión compartida por los ponentes fue clara: el valor diferencial estará en el conocimiento propio y en la capacidad de adaptar los procesos para aprovecharlo. Mesa Más allá del prompt: cuando el activo clave ya no es solo la IA en el Legal Management Forum 2026La tranquilidad se ha acabado. La batalla por el talento aprieta, la geopolítica se cuela en los asuntos de los clientes y las empresas empiezan a cuestionar hasta cómo pagan a sus abogados. El furor de las compañías por fichar a los mejores abogados es un buen termómetro. Las búsquedas de perfiles in house han pasado de representar “alrededor del 15% a situarse entre el 30% y el 40%, alcanzando incluso crecimientos del 60%”, subrayó Javier Moreno, socio fundador de IurisTalent. En clave internacional el mundo no da tregua. La geopolítica se ha convertido en un asunto prioritario en las mesas de negociación de los bufetes. Los clientes así lo exigen: ya no basta con medir el riesgo jurídico. Ahora preguntan qué ocurrirá con una inversión si estalla un conflicto entre países. A ello se suma una regulación europea que, advierten, impide que exista una verdadera escalabilidad de la economía entre España, Italia, Francia y Alemania. Y queda otra batalla: la factura. Las empresas empiezan a replantearse cómo pagan por los servicios legales. José Luis Barceló, director de asesoría jurídica en Ilunion, dejó clara su posición: los bufetes tienen que abaratar sus tarifas. Soraya Sáenz de Santamaría, consejera externa Cuatrecasas: “La geopolítica de la energía es la que más importa”El mundo vive en vilo por la tensión entre los “petro-Estados” y los “electro-Estados”, dijo Soraya Sáenz de Santamaría. La exvicepresidenta defendió el marco jurídico europeo como garantía de estabilidad frente a la incertidumbre estadounidense. Advirtió sobre el avance de los “neoimperialismos” y reclamó una Unión Europea capaz de defender sus intereses. “Somos el primer mercado mundial”, reivindicó. También abogó por superar la autocrítica y tomar conciencia de su relevancia como actor. “La geopolítica de la energía es el elemento más importante”, remarcó. Adolfo Díaz-Ambrona. , secretario general y del Consejo Santander España: “La clave es sustituir el ‘no se puede' por un ‘sí se puede” Adolfo Díaz-Ambrona. , secretario general y del Consejo Santander España, en el Legal Management Forum En un sector tan regulado como el financiero, la inteligencia artificial exige prudencia, pero no puede convertirse en un freno a la innovación. Así lo defendió Adolfo Díaz-Ambrona, secretario general y del consejo de Santander España, quien abogó por que las asesorías jurídicas se involucren desde el inicio en los proyectos tecnológicos. “La clave es sustituir el ‘no se puede' por un ‘sí se puede, pero con condiciones”, afirmó. Apostó por reglas claras de gobernanza. Pese al avance de la tecnología, hay una frontera que permanece intacta: “La responsabilidad seguirá siendo humana”, dijo. Deborah Nas, experta en IA, tecnología e innovación: “La computadora cuántic ..