Alrededor de 60 millones de personas adultas necesitan rehabilitación visual en el mundo para mantener su independencia y poder participar en el mercado laboral. Sin embargo, la mayoría no tiene acceso a estos servicios, especialmente en los países de ingresos bajos y medios, según advierte la Organización Mundial de la Salud (OMS) La organización identifica importantes obstáculos para acceder a la rehabilitación visual para personas con discapacidad visual , entre ellos la escasez de profesionales con formación específica, unas infraestructuras insuficientes, las dificultades económicas y la falta de integración de estos servicios dentro de las políticas sanitarias nacionales. Para abordar estas carencias, la OMS ha desarrollado una guía que propone abandonar los proyectos aislados e incorporar progresivamente la rehabilitación visual a los sistemas nacionales de salud y atención oftalmológica. Este 29 de septiembre, la organización celebra además un encuentro internacional para profundizar en su aplicación. Rehabilitación visual para personas con discapacidad visual: ¿en qué consiste? La rehabilitación visual está dirigida a personas con una pérdida de visión irreversible y busca que puedan aprovechar al máximo sus capacidades funcionales, mejorar su calidad de vida y participar plenamente en la sociedad La OMS señala que puede resultar especialmente eficaz cuando la pérdida irreversible de visión está provocada por enfermedades como la retinopatía diabética, el glaucoma o la degeneración macular relacionada con la edad, así como por las consecuencias de determinados traumatismos. Por tanto, la rehabilitación no significa necesariamente recuperar la visión perdida. Su finalidad es proporcionar intervenciones, estrategias y productos de apoyo que permitan a la persona desenvolverse con la mayor autonomía posible. La rehabilitación visual para personas con discapacidad visual busca precisamente potenciar esa autonomía en las actividades cotidianas, educativas, sociales y laborales. Una necesidad que afecta a 60 millones de personas adultas La magnitud del problema es considerable. La OMS estima que 60 millones de personas adultas necesitan rehabilitación visual para mantener tanto su independencia como su participación laboral. La necesidad de rehabilitación visual para personas con discapacidad visual alcanza así a decenas de millones de personas adultas en todo el mundo. El dato se enmarca en un problema mucho mayor. Al menos 2.200 millones de personas presentan algún deterioro de la visión cercana o lejana en el mundo. En al menos 1.000 millones de casos , la discapacidad visual podría haberse evitado o todavía no ha recibido tratamiento. La OMS también advierte de importantes desigualdades. La prevalencia de la discapacidad visual que afecta a la visión de lejos es aproximadamente cuatro veces superior en las regiones de ingresos bajos y medios que en las de ingresos altos La mayoría no tiene acceso a rehabilitación visual A pesar de que existen intervenciones eficaces, la mayoría de las personas que necesitan estos servicios no pueden acceder a ellos. La situación afecta especialmente a quienes viven en países de ingresos bajos y medios. Entre las principales barreras detectadas por la OMS se encuentran: falta de profesionales suficientemente formados; infraestructuras insuficientes; dificultades económicas; y una escasa integración de la rehabilitación visual dentro de las políticas y sistemas sanitarios nacionales. Estas dificultades explican por qué la OMS plantea que la rehabilitación visual para personas con discapacidad visual deje de desarrollarse únicamente mediante servicios o proyectos aislados. Tres pasos para cambiar el modelo La nueva planificación propuesta por la OMS se estructura en tres grandes pasos El primero consiste en evaluar la situación existente . Los países deben analizar las necesidades de su población e identificar carencias relacionadas con el liderazgo, los profesionales disponibles y la prestación de los servicios. El segundo paso consiste en identificar y poner en marcha las intervenciones prioritarias La OMS diferencia aquí dos situaciones. Los países que carecen de servicios deben comenzar estableciendo programas piloto, equipamiento básico y formación profesional. Aquellos que ya disponen de servicios limitados deberían centrarse en ampliar la disponibilidad de productos de apoyo, mejorar la calidad y extender territorialmente la atención. El tercer paso es integrar definitivamente la rehabilitación visual en los planes nacionales de salud Esto implica modificar los planes estratégicos, incorporar los productos de apoyo necesarios, actualizar las guías clínicas para normalizar las derivaciones e introducir indicadores de rehabilitación en los sistemas nacionales de información sanitaria. La integración de la rehabilitación visual para personas con discapacidad visual en los sistemas sanitarios permitiría avanzar desde iniciativas aisladas hacia una atención continuada. Desde un bolígrafo adaptado hasta productos ópticos La rehabilitación visual para personas con discapacidad visual puede requerir diferentes recursos dependiendo de las necesidades de cada persona y del nivel asistencial. La OMS establece intervenciones desde la atención primaria hasta los servicios especializados. En atención primaria contempla el cribado, la evaluación funcional y productos de apoyo sencillos no ópticos, poniendo como ejemplo los bolígrafos de trazo grueso En atención secundaria pueden realizarse evaluaciones más completas, prescribirse productos ópticos y ofrecerse entrenamiento en movilidad La atención terciaria queda reservada para diagnósticos especializados y procesos de rehabilitación más complejos, entre ellos determinados servicios dirigidos a niños y niñas. La guía incluye además recursos para facilitar la adquisición de productos de apoyo ópticos y no ópticos, formación de profesion ..