La Universidad Camilo José Cela ha inaugurado en el Campus de Villafranca una nueva edición de su Programa Universitario en Competencias Sociolaborales, una propuesta formativa dirigida a jóvenes con discapacidad intelectual, del desarrollo o del espectro autista, orientada a prepararles para la vida universitaria, el desarrollo personal y la incorporación al mundo laboral. El acto de bienvenida reunió a estudiantes, familias, docentes, representantes institucionales y responsables del programa. La jornada contó con la participación de Álvaro Moraleda, decano de la Facultad de Educación de la UCJC; Isabel Martínez Lozano, directora de Programas con Universidades y Promoción del Talento Joven de Fundación ONCE; Joanne Mampaso, directora del Programa Universitario en Competencias Sociolaborales; Carlos David Romero, docente y alumni del programa; y Jaime Olmedo Ramos, rector de la Universidad Camilo José Cela. Durante la apertura, Álvaro Moraleda subrayó el valor del programa dentro del proyecto educativo de la Universidad y de la Facultad de Educación. “Este programa es una pieza clave que define nuestra realidad como facultad y entronca con el legado de nuestro fundador, Felipe Segovia, que decía que el alumno está en el centro de todo”, afirmó el decano. Moraleda destacó, además, la responsabilidad de la universidad con su entorno social. “La universidad no puede ser una torre de marfil ajena a la sociedad”, señaló, antes de recordar que el objetivo de la UCJC es que “el paso por nuestra universidad sea una experiencia inolvidable”. Isabel Martínez Lozano recordó a los nuevos alumnos que su incorporación al programa supone también su entrada plena en la vida universitaria. También incidió en el objetivo de esta formación: “Fundación ONCE siempre quiere dar herramientas para que las personas con discapacidad puedan ser dueñas de su propia vida y de su propio destino. Para eso hay que formarse, intentar encontrar un empleo, ser autónomo y contar con recursos propios”. En este sentido, Martínez Lozano destacó que el programa “termina con prácticas en empresas”, lo que permite a los estudiantes no solo formarse y recibir un diploma, sino también “tener esa primera experiencia profesional y laboral”, una oportunidad que, subrayó, “mejorará, sin duda, su empleabilidad”. Una universidad que quiere ser hogar Joanne Mampaso, directora del Programa Universitario en Competencias Sociolaborales, centró su intervención en dos ideas: el agradecimiento y el amor entendido como compromiso educativo. “La universidad se convierte en un hogar cuando en ella encontramos personas que nos ayudan a crecer”, afirmó ante los nuevos estudiantes y sus familias. Mampaso reivindicó la inclusión como una construcción colectiva y recordó que los proyectos educativos más transformadores nacen del compromiso con las personas. “Estoy convencida de que los proyectos verdaderamente importantes siempre se construyen desde el amor; un amor entendido como compromiso, como capacidad de ver posibilidades, porque educar es, ante todo, un acto de amor”, señaló. También anunció la incorporación al claustro de uno de los antiguos alumnos del programa, Carlos David Romero, como ejemplo del impacto de esta formación en la trayectoria personal y profesional de sus estudiantes. Romero intervino en el acto desde esa doble condición de Alumni y docente. “Es un placer poder estar otra vez en la que yo llamo mi segunda casa”, afirmó. “Aunque hoy vuelva como antiguo alumno y profesor, no vengo solamente a enseñar; también vengo con la intención de aprender de vosotros, porque cada nueva promoción trae consigo experiencias, capacidades y formas diferentes de entender el mundo”, añadió. “La inclusión no consiste solo en abrir una puerta” El rector de la Universidad Camilo José Cela, Jaime Olmedo, clausuró el acto con una intervención dirigida especialmente a los nuevos estudiantes y sus familias. “Hoy no comenzáis simplemente un programa universitario; comenzáis un camino”, señaló. “Los caminos no se miden solo por la distancia recorrida, sino por cuánto hemos crecido a medida que recorremos esa distancia”. Olmedo defendió que la inclusión debe traducirse en experiencias reales de pertenencia: “Aquí no hablamos de inclusión como una hermosa palabra escrita, sino que la hacemos realidad. La inclusión no consiste solamente en abrir una puerta, sino en procurar que, una vez atravesada esa puerta, cada uno encuentre un lugar al otro lado en el que esté cómodo, feliz y confortable”. En su intervención, Olmedo destacó que los aprendizajes más importantes de la universidad no siempre aparecen escritos en un manual: “Vais a aprender a confiar, a equivocaros y a volver a intentarlo; vais a trabajar con otros, asumir responsabilidades y descubrir capacidades que quizá todavía no sabéis que tenéis. Eso es la universidad: no solamente entregar títulos, sino transformar vidas”. Formación universitaria, autonomía y empleabilidad El Programa Universitario en Competencias Sociolaborales de la UCJC se enmarca en la décima convocatoria para el desarrollo de programas universitarios de formación para el empleo dirigidos a jóvenes con discapacidad intelectual, del desarrollo y del espectro autista. La formación tiene una duración de un curso académico, se imparte de septiembre a mayo, cuenta con 30 ECTS y se desarrolla en el Campus Villafranca, en modalidad presencial, híbrida y multimodal, con momentos virtuales. Su objetivo es ofrecer a los estudiantes una experiencia universitaria personalizada, académica y práctica, que les permita avanzar en su autonomía, adquirir competencias sociolaborales y prepararse para su futuro profesional. El programa combina tutorías individuales y grupales, formación complementaria, actividades deportivas y de bienestar, inclusión en aulas universitarias, visitas externas, mentoring, elaboración de un porfolio profesional y un dossier de aprendizaje. Además, los estudiantes realizan prácticas presenciales en ent ..