Javier Olaso, socio responsable del Sector Seguros de KPMG en España.Mamen Ponce de León. Madrid Mamen Ponce de León. Madrid El seguro español atraviesa un momento dulce, con crecimientos de primas y holgados niveles de solvencia. Pero esta situación de fortaleza no debe ser la meta, sino un buen punto de partida ante los grandes desafíos que afronta la industria, según dijo ayer Javier Olaso, socio responsable del Sector Seguros de KPMG en España, durante XVII Encuentro Financiero, organizado por EXPANSIÓN-KPMG, con la colaboración de American Express y Cunef. La brecha de protección sobresale entre estos retos, afirmó el experto. El déficit de cobertura aseguradora rozó en España los 46.000 millones de euros en 2025, apuntó. Este gap tiene “muchas caras”, porque se puede identificar en hogares, familias y empresas. Y también muchas fuentes, como la incidencia de catástrofes naturales o la necesidad de propiciar ahorro. España avanza hacia unos índices de esperanza de vida cada vez mayores; una evolución que, según el directivo, es necesario abordar para la perspectiva de la planificación financiera y aseguradora. En este sentido, destacó los más de 230.000 millones de euros de ahorro gestionado por el sector y la función del seguro de salud. Olaso apeló al poder de transformación de la inteligencia artificial en la industria aseguradora. “Un sector cuya razón de ser es la protección no puede abordar esta transformación de espaldas a sus empleados”, señaló. La incorporación de IA exige acompañar a los profesionales, aportarles formación y redefinir sus funciones, opinó.