H. SalaUna empleada, en la oficina.Informe de Adecco Barcelona Las bajas sin justificar representan el 1,2% del total de horas no trabajadas en las empresas. Un informe de Adecco publicado ayer cuantifica el coste en horas y en valor económico del tiempo que las enfermedades, las vacaciones y los permisos de paternidad o maternidad representan para el tejido productivo español. Dicho análisis constata que el porcentaje que empleados que se ausentan de su puesto sin justificar o por motivos no contemplados en el ordenamiento laboral es ínfimo y apenas asciende, como media, a 20 minutos al mes por trabajador. «Si la administración pública considera que un ciudadano puede darse de baja y no ir a trabajar sin justificación y sigue teniendo el mismo sueldo y las mismas prestaciones, pues entonces pasa lo que ocurre, pero este absentismo no se sostiene», afirmó la semana pasada el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, en un foro con empresarios vascos. Sus palabras han elevado el tono y la presencia del progresivo aumento de bajas laborales en el debate público. Un tema sobre el que hace meses que las patronales insisten y que sitúan como uno de los «principales problemas de las empresas». El informe cuantifica que cada mes, de media, un asalariado se ausenta de su puesto de trabajo aproximadamente unas 24,6 horas de media. La inmensa mayoría de estas por motivos lícitos y reconocidos en el ordenamiento laboral. De hecho, la mitad de esas horas de ausencia son por motivos previsibles y pactados, en tanto que son vacaciones o festivos. Un 33% del tiempo de ausencia se debe a bajas por incapacidad temporal expedidas por un médico. Y el resto son permisos por crianza de hijos, algún permiso remunerado –como la defunción de un familiar y otras razones, en las que se encajarían las bajas no justificadas. De media, representan en total unos 20 minutos al mes por trabajador. El diagnóstico de la consultora y empresa de trabajo temporal Addeco también ofrece datos del volumen de horas perdidas por enfermedad, sobre el total de jornada pactada. Es decir, se calcula cuál es la diferencia entre las horas que se trabajarían en España si nadie se pusiese enfermo con las horas que realmente se trabajan, contando las ausencias por incapacidad temporal. El resultado es que el primer trimestre de este año se dejaron de trabajar por enfermedad el 5,9% de las horas hábiles. Una cifra bastante estable, que registra un ligero incremento de una décima en comparación con el mismo periodo del año anterior. Dicha metodología difiere de la empleada por otros organismos para calcular el concepto de «absentismo». Por ejemplo, la encuesta de población activa (EPA) calcula las ausencias no en función de las horas perdidas, sino en función del número de ocupados que no se han presentado a su puesto en la última semana. Según esa muestra, el porcentaje de ausencias es del 4,8% de los ocupados. Un motivo que explica la diferencia es la posible reincidencia de las bajas, es decir, un ocupado puede tener más de una ausencia. La cornisa noroeste Las comunidades con mayor proporción de ausencias se concentran en la cornisa noroeste. Asturias (7,7%), País Vasco (7,6%), Galicia (7,3%) y Cantabria (7%) son las autonomías con mayor porcentaje de horas no trabajadas por enfermedad; frente a Baleares (4,6%), Madrid (5%) y La Rioja (5,1%), que son las que menos. Catalunya se sitúa algo por debajo de la media, con un 5,7%. n