Era un Europeo especial. En primer lugar, por ser su primera gran competición del curso 2026. También, por la localización del evento. La proximidad del escenario ha permitido que muchos familiares y amigos se desplacen a Tarragona para animarle y apoyarle.. Por último, porque defendía el título conseguido en 2025 en Besançon, Francia.  Por tanto, todo eran alicientes y estímulos. Todo conducía al optimismo. Mejor dicho, casi todo. Diego Méntrida, el guía de Héctor, había encadenado diversos contratiempos físicos desde que empezó el año. El último lo sufrió hace un mes. Una caída con la bici le provocó una lesión en su mano derecha. Es decir, no se presentaba en Tarragona en plenitud de condiciones. Llegó in extremis, pero cumplió, y el talento de Héctor hizo el resto. Hector Catalá vuelve a demostrar que el esfuerzo, la constancia y la voluntad pueden con casi todo. ¡Enhorabuena!