Alejandro Reynal Consejero delegado de Four Seasons “La demanda hotelera en Oriente Próximo ha bajado mucho y no se recuperará hasta que termine la guerra” — 6 y 7 Consejero delegado de Four Seasons. El ejecutivo español de la hotelera de lujo, cuyo mayor accionista es Bill Gates, apuesta por un crecimiento meditado y por que las viviendas de marca que gestiona dupliquen su peso en el negocio hasta el 30% Reynal, primer ejecutivo de Four Seasons, posa en el hotel de la compañía en Madrid. PABLO MONGE Alejandro Reynal “En España queremos tener presencia en Barcelona, San Sebastián e Ibiza” Por Carmen Sánchez-Silva A lejandro Reynal Ample se hace desear. Llega puntual a la cita que ha costado casi dos años cerrar en el hotel Four Seasons de Madrid. Vestido con chaqueta de raya diplomática, pañuelo floreado en el bolsillo y pantalones beis, el primer ejecutivo de la que muchos expertos del sector consideran la cadena hotelera más lujosa del mundo, es un hombre de ademanes elegantes y voz pausada. Tras casi cuatro años en el cargo de presidente y consejero delegado de la compañía canadiense cuyo accionista mayoritario es Bill Gates, es la primera entrevista que concede en España. Reynal justifica así su escasa exposición a los medios de comunicación: “Queremos que la marca Four Seasons hable por sí misma”. Fundada por el empresario Isadore Sharp hace 65 años en Toronto, en un antiguo inmueble del barrio rojo de la ciudad y bajo su regla de oro “trata a los demás como quieres que te traten a ti mismo”, actualmente Four Seasons es el símbolo de la hotelería global más exclusiva. Entre sus 137 establecimientos, cada año aparecen varios premiados como los mejores del mundo y algunos de los más paradisiacos, los situados en la isla hawaiana de Maui, Taormina (Sicilia) y Tailandia, han sido el escenario de las tres temporadas de la exitosa serie televisiva The White Lotus. La legendaria hotelera está pilotada por uno de los pocos ejecutivos españoles que lideran empresas multinacionales extranjeras. El directivo valenciano de 53 años pasará los meses de junio y julio en España, entre viajes, reuniones y convocatorias del consejo de administración de Telefónica, donde es consejero independiente. Estos días ha participado en la puesta de la primera piedra del futuro hotel que la compañía abrirá en Sevilla en 2028, el tercero de la enseña en territorio nacional, que cree que se convertirá en un destino en sí mismo tras una inversión de 80 millones de euros por parte de su propietario, Blasson Property Investment. “La fortaleza de Four Seasons es que establece destino. Atrae al huésped que conoce la cadena y está dispuesto a pagar más”, y eso provoca que “se levante el nivel del destino por la calidad del producto y del servicio y, por ende, que suban las tarifas”. Madrid —que acoge su hotel preferido, a decir de sus colaboradores, en el denominado complejo Canalejas— es un claro ejemplo del poder de la enseña: “Aquí la tarifa de lujo promedio era de unos 400 euros la noche antes de la pandemia. Después ocurrieron dos cosas: una, que la demanda de experiencias turísticas subió significativamente, y dos, que llegó este hotel al mercado, que realmente es diferencial en cuanto a calidad y servicio, y las tarifas más que se duplicaron, hasta los 1.000 euros”. La fortaleza de la marca es tal que el primer ejecutivo de Four Seasons Hotels & Resorts ha basado su estrategia en ella “en lugar de lo que han hecho otras compañías diversificando el número de marcas”. Y ha desplegado a su alrededor “un ecosistema de lujo para que el huésped, que es leal a la marca, viva y viaje con nosotros” a través de sus tres negocios complementarios: las residencias privadas con servicios de hotel o branded residences —como las 22 del hotel de Madrid, que alcanzaron los precios máximos del mercado en 2019 con casi 11 millones de euros por un ático—, los jets privados y los yates, que lanzaron el pasado mes de marzo en Málaga; tres divisiones que está potenciando. Pregunta. ¿Cómo está evolucionando el mercado hotelero de lujo y cómo les está afectando la guerra en Oriente Próximo? Respuesta. El resumen es que evoluciona muy bien. El año 2025 ha sido el mejor para nuestra cadena y estoy convencido de que este año será aún mejor. Enero y febrero fueron una continuación del año anterior hasta que surgió la guerra. Cuando ocurre una guerra hay un shock general en el sector, porque cualquier tema geopolítico impacta en el deseo de la gente de viajar. Eso se ha normalizado y la demanda global sigue siendo muy robusta en Estados Unidos, Europa y Asia. Sin embargo, en Oriente Próximo, está muy afectada y esperamos que siga así hasta que no termine definitivamente el conflicto. P. ¿Cuánto está cayendo la ocupación? ¿También está impactando en los proyectos en desarrollo que tienen en Oriente Próximo, una de sus grandes zonas de expansión? R. Hemos pasado de manejar ocupaciones en torno al 75% u 80% antes del conflicto al 10% en el primer mes de guerra y ahora están entre el 20% y el 30%. La gente empieza a viajar los fines de semana, se empieza a retomar la demanda de negocios, pero la vacacional todavía no. En cuanto a nuestros proyectos, van bien. Acabamos de abrir el hotel Red Sea en Arabia Saudí hace unos días y vamos a inaugurar allí un segundo hotel, en Amaala. Estos desarrollos han ido en tiempo y, en el resto de los proyectos, tampoco tenemos afectación. Contamos con ocho firmados para los próximos cinco o diez años en la red saudí y también en otros destinos de la zona. Y estamos explorando proyectos adicionales en Dubái. P. ¿Qué está ocurriendo con las tarifas: siguen subiendo o se ha detenido la escalada de los últimos años? R. Siguen subiendo, pero son incrementos alineados con la inflación o un poco por encima. Yo diría que la subida promedio mundial está entre el 2% y el 5%. P. Ha dicho que 2025 ha sido el mejor año de Four Seasons. ¿A cuánto ascendieron sus ingresos y qué espera ..