xiste una ley no escrita en la alta E hotelería según la cual cuando un huésped cruza por primera vez el umbral de su habitación, las cortinas deben estar cerradas. Sin embargo, en las estancias de Mas de Torrent Relais & Châteaux están abiertas de par en par. La razón es tan simple como poética: “La experiencia de alojarse aquí no se encierra entre cuatro paredes, sino que se expande hacia el paisaje ampurdanés que nos rodea. Ver al entrar en la habitación bañada por la luz mediterránea la buganvilla que trepa por la fachada, los campos salpicados de EUGENI DE DIEGO, chef salido de la cantera de elBulli, lleva su cocina al hotel Mas de Torrent Relais & Châteaux. Raíces mediterráneas, respeto al producto y a la temporada y autenticidad guían su propuesta en un entorno único. Por MARIBEL GONZÁLEZ Fotografías de OSAMA AHDI ILUSIONADO. El barcelonés Eugeni de Diego frente a la entrada de la masía del siglo XVIII que es el corazón del hotel Mas de Torrent, donde se estrena como asesor gastronómico con UN GRAN FICHAJE MARIBEL GONZÁLEZ amapolas o la piscina desde la terraza hace que se entienda mucho mejor desde el principio la esencia de lujo sereno que nos caracteriza”, defiende Susana Basols, directora general de este cinco estrellas boutique ubicado en el Baix Empordà (Girona) y miembro del exquisito portfolio de Único Hotels. Cuidar estos detalles forma parte de la manera de entender la hospitalidad en este grupo fundado por el hotelero barcelonés Pau Guardans, que actualmente cuenta con otros seis establecimientos con construcciones singulares y en ubicaciones emblemáticas (Hotel Único y The Principal en Madrid; Finca Serena y The Lodge en Mallorca; Finca La Bobadilla en Málaga y Palacio de Luces en Lastres): “Queremos que una cocina de raíces ampurdanesas y de la Costa Brava. PRODUCTO Ensalada de tomates de temporada, como ananas (de color naranja) o el cebra (verde). MAR Y MONTAÑA Espectaculares fideos a la cazuela elaborados con salchicha, costilla y bacalao. los espacios tengan alma. Un gran hotel es mucho más que una cama cómoda y una decoración elegante; eso se da por descontado. Para que el cliente tenga sensación de hogar hay que convertirlo en destino ofreciendo un servicio excepcional, pero discreto, prestando atención a esos aspectos que no se ven pero ayudan al descanso y al bienestar y poniendo en valor una gastronomía con raíces que ayude a una plena inmersión en el entorno”, afirma Basols. En este sentido, Mas de Torrent ha redoblado esta temporada su apuesta por la cocina de territorio con un cambio en la asesoría gastronómica de El Mas, restaurante principal del hotel, tras la desvinculación del chef Ramón Freixa del grupo. El elegido para liderar esta nueva etapa es Eugeni de Diego, chef poco mediático, pero sobradamente conocido en el sector y la escena barcelonesa, que fue jefe de cocina de elBulli (su casa entre 2005 y 2011) y director de contenidos de elBulliLab junto a Ferran Adrià. AUTENTICIDAD. Cocinero con visión empresarial, con poco más de 30 años Eugeni se estableció por su cuenta y dio en el clavo con A Pluma, negocio de pollos asados que vendió a un fondo de inversión, lo que le proporcionó músculo financiero para abrir en la Ciudad Condal tres negocios donde se come francamente bien: Lombo, italiano con toques mediterráneos y cocina artesana donde la pasta se hace a mano; Colmado Wilmot, casa de comidas de base tradicional con platos disfrutones que se pueden pedir por medios (como caracoles con sobrasada de Xesc Reina, albóndigas strogonoff, callos cap i pota, torrija ensaimada...), y Cervecería Seis Cuarenta, su última apertura en plena Diagonal con alma de bar de tapas a la madrileña. Con una relación calidad-precio excelente (tíquet medio entre 20 y 40 euros en los más informales aunque, si uno quiere puede, disparar la cuenta “descorchando lo más grande”), De Diego consigue un mix social poco habitual en Barcelona con más locales que turistas y donde directivos y empresarios comparten mesa con barrenderos, futbolistas, caras conocidas, abuelos con sus nietos y vecinos trabajadores sin que nadie se preocupe por quién es el otro: “Nuestra fórmula es buscar la rotación y el volumen de clientes para hacer rentables los espacios sin tener que bajar la calidad de los productos que usamos, aunque el margen por plato sea menor”, explica. Ahora el cocinero asume su primera asesoría gastronómica de un hotel desde la ilusión y con una implicación personal: “Me enamoré de Mas de Torrent tras quedarme a dormir después de impartir un taller de cocina para clientes en el que preparé una lubina en costra. Me pareció un sitio único y aunque no nos dedicamos a esto decidí asumir el proyecto de forma directa por la belleza romántica del lugar y porque me pareció un reto del que iba a disfrutar”, cuenta De Diego que a través de la empresa Ático que dirige junto a su mujer Ana Alvarado –que fue pastelera de elBulli realiza consultorías estratégicas para fondos de inversión que invierten en hostelería en España y países como China. ODA AL TERRITORIO. Defensor del producto estacional y conocedor de los códigos de la cocina catalana contemporánea y de una tradición marcada por el mar y la montaña que define la mesa del Empordà, entre De Diego y la propiedad del hotel surgió rápido la conexión porque ambos comparten que la oferta de El Mas debe estar contextualizada en el entorno y alejarse de las presiones de la alta cocina: “Queremos ofrecer una cocina auténtica y autóctona, bien hecha, con producto de calidad y bien servida para que el cliente se vaya feliz. Pero la experiencia debe ser fácil, comprensible y basarse en un lujo relajado que huye de las pretensiones y se centra en el disfrute del buen comer”. ¿No echa de menos la haute cuisine? “En absoluto. Albert Adrià, Oriol Castro, Eduard Xatruch, Mateu Casañas y tantos otros cocineros juegan esa liga mucho mejor que yo, que me siento más cómodo haciendo lo que ..