Y hubo un momento previo maravilloso que es el de la niña Valentina. Ay si la niña ciega! Claro que esto lo podían haber explicado cualquier político con su ego podía haber querido ponerse en ese momento de explicar a los Reyes y al Papa cómo funciona la cruz. Pero se decidió poner a una persona con discapacidad, a una persona adolescente. En ese momento en que la vida te crees que eres infinito. Finito, maravilloso, con esa ilusión de cuando tienes 13 años que tiene Valentina y empezó a explicar la torre de Jesucristo, pero demostrándonos que las personas con discapacidad han cambiado, también han evolucionado mucho. Cuando pasó esto, cuando llegó una señora saludó a Valentina y claro, Valentina no podía ver a la señora y Valentina no se quedó callada. Dijo Esto es Valentina, encantada. Yo soy la reina. Encantada. Encantada, Su Majestad. Quién es usted? Quién es usted? Claro, Es que además, hoy la 11 se marcó un tanto porque hizo una reproducción en una maqueta idéntica a la maqueta. La maqueta era maravillosa y la niña Valentina iba tocando la maqueta. Iba contándole, explicándole al Papa y a los Reyes lo que iban a ver, cómo estaba estructurada y lo que pretendió y consiguió Gaudí. Claro, tocando lo tangible para entender lo intangible que es maravilloso. Incluso explicando que Gaudí, por ejemplo, pensó hacer los escudos de la torre con botellas de vino rotas. El reciclaje, el niño, la niña se marcó unos diez. Unos diez minutos de explicación maravillosos que nos inspiró a todos y nos abrió los oídos y los ojos. Y también ahí hubo un momento en que como había tanta seguridad, había tantos helicópteros. Claro, los Reyes y el Papa nos estaban enterando de nada porque veían más. Claro, nosotros lo escuchábamos por la tele que estaba microfono, pero no los Reyes y no se enteraban muy bien y en otro momento de nuestras vidas se hubieran quedado callados todos haciendo como que escuchaban, pero para no romper el protocolo. Y Leticia como maestra de la comunicación, dijo esto a Valentina. Habla más alto Valentina, porque no sé si habla más alto. Valentina, que no estamos escuchando nada con el helicóptero.