El propósito de esta organización es apoyar a quienes inician o consolidan su camino como emprendedor teniendo discapacidad. Sin empleo no hay verdadera inclusión para las personas con discapacidad , porque el trabajo no es solo un medio de vida, es sentirse parte de la sociedad. Es tener, como asegura Lidia Parra , un propósito. El suyo lo tuvo claro hace años: formar su propia clínica de fisioterapia en Almería, su tierra natal. Hoy lidera un equipo de 15 personas y, en sus ratos 'libres', preside Asemdis -asociación emprendimiento y discapacidad- , una entidad que ayuda a personas con discapacidad que, como ella, un día decidieron tomar las riendas de su vida profesional y emprender. Los casi 27.000 autónomos con discapacidad se lo agradecen, pero ella y su equipo en Asemdis quieren ir más allá: pretenden que esa cifra crezca y, sobre todo, que todas las personas con discapacidad que quieren emprender puedan hacerlo en las mismas condiciones que los demás. Cuéntenos qué es Asemdis y cómo surgió. Surgió cuando un grupo de personas con discapacidad que habíamos emprendido sentimos la necesidad de unirnos. Veíamos que, así como al inicio, cuando vas a emprender, tienes ayudas, soporte y asesoramiento -en mi caso, por ejemplo, me ayudó mucho Fundación ONCE - para la consolidación, cuando pasan unos años, no había nada. Nos juntamos unos cuantos que estábamos en la misma situación, y surgió la idea de poder hacer una asociación. Nos llevó tiempo, porque estábamos en postpandemia, y cada uno de nosotros tenía un proyecto muy diferente y una discapacidad diferente. En mi caso, tengo discapacidad visual, pero otro tiene discapacidad física, otro auditiva, otros tienen neurológicas… Así que, tenemos mucho en común, como que todos queremos competir con empresas de personas que no tienen discapacidad, pero también muchas particularidades. ¿Cuál es su labor, en qué ayudan a los emprendedores con discapacidad? Ahora mismo nos dedicamos a acoger a las personas con discapacidad que quieren emprender, que tienen esas inquietudes y les damos soporte, acompañamiento, asesoramiento sobre ayudas, sobre las diferencias que hay cuando emprendes con discapacidad, etc. Pero sobre todos las apoyamos, porque tenemos muchas cosas en común y entre nosotros nos comprendemos mejor. Intentamos dar respuesta a la soledad del emprendedor con discapacidad. ¿Cómo son los emprendedores con discapacidad? Yo creo que sobre todo somos resilientes, luchadores, perseverantes, constantes… y buscamos continuamente oportunidades. Por lo demás, no tenemos un perfil definido, somos muy variados, tanto por el tipo de negocio -tenemos abogados, fisios, artesanos, publicistas…- como por el tipo de discapacidad que tenemos, pues hay personas que tienen discapacidades congénitas, otras que han emprendido después de una discapacidad adquirida, gente que necesita mucho soporte, gente que menos… somos tan variados como la discapacidad y todos tenemos derecho a emprender. Muchas personas con discapacidad no emprenden porque les llega el mensaje de que ellos no van a ser capaces Según los últimos datos, en España hay 26.776 autónomos con discapacidad, un cifra que sube levemente cada año. ¿Creen que podría haber más? Podría haber más, igual que podría haber más personas con discapacidad trabajando. Detrás de estas cifran tan bajas hay una parte educacional que queremos eliminar, pues aún se piensa que las personas con discapacidad no somos productivas, y no es así. Por eso, para cambiar estas cifras tan bajas, hay que empezar por el sistema educativo. Tenemos que trabajar desde la infancia el empoderamiento de las personas con discapacidad para que luego no se queden en su casa esperando a recibir una pensión pensando que no tienen alternativa. Desde pequeños, se tienen que ver cuáles son sus capacidades y ver qué pueden hacer y qué pueden aportar en la sociedad. Porque ya no es solo que tú te ganes el pan, sino que vivas con un propósito, que pienses que eres útil a los demás igual que los demás son útiles para mí. La inclusión es eso… Y se piensa que solo pueden hacer determinados trabajos... Eso, eso. Al final la imagen que tiene mucha gente de las personas con discapacidad es haciendo pulseras, limpiando, vendiendo cupones, porque bueno, ‘pobrecitos, que hagan lo que buenamente puedan'... Pero hay que salir de ahí, porque muchos somos capaces de hacer muchas cosas más, y por supuesto, de emprender. Yo, por ejemplo, tengo ahora mismo 15 personas trabajando para mí, como yo hay muchos ejemplos más y puede haber muchos más si cambiamos de mentalidad, porque todavía muchas personas con discapacidad no emprenden porque les dicen que no son capaces. De manera inconsciente, les llega el mensaje de que ellos no van a ser capaces. ¿Cuál es el principal motivo que lleva a las personas con discapacidad a emprender: la falta de oportunidades en las empresas o porque realmente quieren hacerlo? Nosotros nos encontramos con los dos casos. Hay gente que decide emprender por falta de oportunidades, porque ve difícil compaginar su discapacidad con un trabajo por cuenta ajena y un horario porque tiene que ir mucho al médico, tiene ingresos de vez en cuando, tiene brotes… Y otras, como yo, que lo hacemos porque es lo que siempre hemos querido hacer y porque nos encanta lo que hacemos. Yo trabajé durante unos por cuenta ajena en Madrid, pero yo quería poner una clínica en mi tierra, en Almería, y es lo que hice. ¿Y con qué barreras extra, más allá de su discapacidad, se encuentran a la hora de emprender? La discapacidad al final siempre nos va a traer diferencias y unas barreras que, mediante herramientas de accesibilidad, nosotros hemos aprendido a derribar o paliar. Pero lo que más pesa todavía creo que son las barreras sociales y prejuicios. Todavía hay gente que no nos ve capaces de hacer las cosas y, si somos dos personas haciendo lo mismo, muchas personas se van a decantar por las personas sin discapacidad porque no ..