El equipo de Abraham Carrión, primero de la fase regular, afronta en casa una doble jornada hoy y mañana, frente al Bidaideak y Sureste Gran Canaria, respectivamente La Superliga BSR Trofeo Fundación ONCE está dando sus últimos coletazos. Apenas quedan dos jornadas para finalizar la liga regular, tres para el BSR Amiab Albacete, porque tiene que jugar su partido aplazado por la coincidencia con la final four de la Champions Cup. El caso es que el BSR Amiab ya es matemáticamente primero de la clasificación y espera ahora la composición final de los cuatro primeros puestos para ver los emparejamientos de cara a la final a cuatro de la Superliga, prevista para los próximos días 30 y 31 en Guadalajara. El Ilunion y el Bidaideak ya están clasificados y está por ver si Amivel mantiene la cuarta plaza o se mete el Mideba Extremadura, que tiene pocas opciones. El Amiab jugará las semifinales por el título liguero con el cuarto clasificado, mientras que por otro lado jugarán segundo contra tercero. Para poder completar la competición, el equipo albacetense tiene que jugar hoy, viernes, su partido aplazado de la decimonovena jornada contra el Bidaideak Bilbao, que será a las 19 horas en el Pabellón Lepanto. Sin que hayan pasado 24 horas, a las 17 horas de mañana, sábado, repetirá en el Lepanto contra uno de los últimos clasificados, el Sureste Gran Canaria. Abraham Carrión no ve nada justa la forma de decidir al campeón de liga. «Como entrenador no me gusta este formato, porque te lo juegas todo a vida o muerte después de todo un año de competición. Después de jugar una liga de 22 partidos, de repente tienes un mal día, un problema de lesiones y tiras por la borda todo un año de trabajo». Cuestionado sobre como afronta el equipo la doble cita de este fin de semana, el preparador jerezano dijo que «con mucha responsabilidad». «El primer rival que tenemos es Bidaideak, ahora mismo tercero, un rival durísimo que nos va a llevar al límite y nosotros tenemos que aprovechar ya cualquier oportunidad para poder trabajar y pensar en la final. Además son los dos últimos partidos que vamos a jugar en casa esta temporada y queremos quedar imbatidos en el Lepanto, demostrar que nuestro pabellón es un fortín. Con todo el respeto para nuestros rivales, queremos terminar la liga regular invictos», señaló. Mañana tocará un Sureste Gran Canaria que ha sufrido en esta Superliga, en la que de momento solo lleva una victoria. «Sobre el papel está claro que es uno de los partidos más asequibles y no viene mal porque no vamos a tener ni 24 horas de descanso entre un partido y otro. Servirá para dar descanso a algunos jugadores y rotar, pero está claro que si no te lo tomas suficientemente en serio el rival se puede ver con posibilidades y crecerse», explicó. Contenido patrocinado