Las aseguradoras que implementan la IA aumentan sus ingresos un 21% Apenas un 10% de las entidades de no vida han logrado escalarla con éxito A. C. C. MADRID. Las aseguradoras se encuentran en un momento de transformación. En especial las compañías de no vida que, según un informe de Capgemini, consiguen hasta un 21% más de ingresos si escalan con éxito la inteligencia artificial (IA). Pero este dato, por halagüeño que suene, también tiene otra realidad, y es que apenas un 10% de las entidades dedicadas a este ramo han conseguido escalar esta tecnología con éxito como para llegar a esos niveles de eficiencia, explica el estudio. Lejos de ser una excepción, el mercado asegurador español camina a la par de las potencias mundiales. Ramón Pérez, managing director de Financial Services en Capgemini España, confirma que la situación en nuestro país es muy similar a la descrita en el informe global. “España no deja de ser un reflejo muy similar al estudio que se ha hecho”, señala, subrayando que solo unas pocas compañías locales han dado el paso de establecer la IA dentro de su plan estratégico como un elemento de negocio y no meramente técnico. El informe identifica un obstáculo crítico que Capgemini denomina “desajuste de arquitectura”. Actualmente, existe una descompensación masiva en el gasto: el 72% de la inversión se destina a tecnología e infraestructura, mientras que solo el 28% se dedica a la gestión del cambio, que incluye la formación de empleados y la evolución de los procesos culturales. Pérez advierte que este desequilibrio es lo que impide a muchas aseguradoras escalar sus proyectos. Muchas compañías se encuentran atrapadas en “pilotos infinitos” que verifican si la tecnología funciona, pero no miden su valor real para el negocio. Para superar esto, se prevé que en los próximos dos o tres años las empresas comiencen a nivelar sus presupuestos hacia la gobernanza y la capacitación de sus equipos. Por último, uno de los puntos más delicados de esta implementación de la IA está en el empleo. Sobre la evolución del rol de los trabajadores, Pérez es claro: “El planteamiento no es tener menos personas, sino personas con nuevas capacidades”. Destaca que aquellas tareas más repetitivas se irán perdiendo para dar paso a una atención más personalizada.