La comisión de la Falla El Rabal y la asociación Mirada Blava adaptan el monumento para que pueda ser comprendido por personas con autismo, discapacidad visual o auditiva Nacho Roca Catarroja La comisión de la Falla El Rabal de Catarroja ha dado un paso adelante en materia de inclusión dentro del mundo fallero con la creación en 2026 de una falla infantil completamente accesible para todos los públicos. El proyecto se ha desarrollado en colaboración con la asociación Mirada Blava y adapta el monumento para que cualquier visitante pueda comprender su historia mediante distintos sistemas de comunicación. El monumento infantil de este año está inspirado en la historia de «Marieta la Dolçeta» y cuenta con diferentes herramientas de accesibilidad como pictogramas, sistema Braille y lengua de signos. Gracias a estas adaptaciones, personas con trastorno del espectro autista, discapacidad visual o auditiva, así como cualquier visitante que utilice sistemas alternativos de comunicación, pueden acceder al contenido de la falla y entender el mensaje del monumento. La idea comenzó a tomar forma tras una conversación entre María Pons, integrante de la comisión de la Falla El Rabal, y Yolanda López, presidenta de la asociación Mirada Blava de Catarroja. En un primer momento plantearon adaptar la historia del monumento mediante pictogramas para facilitar su comprensión a personas con autismo. Con el paso de las semanas, la propuesta fue creciendo hasta incorporar otros sistemas de comunicación. A partir de ese momento comenzó un trabajo conjunto entre ambas entidades. María Pons contactó con Fundación ONCE para desarrollar la adaptación en Braille, mientras que desde Mirada Blava se llevó a cabo la adaptación en pictogramas utilizando los recursos de ARASAAC. Además, se gestionó la colaboración con FESORD para incluir la interpretación en lengua de signos. El resultado es una falla infantil pensada para que todas las personas puedan conocer su historia y significado, independientemente de sus capacidades sensoriales o comunicativas. Con esta iniciativa, la Falla El Rabal de Catarroja y la asociación Mirada Blava ponen el foco en la accesibilidad dentro de las fiestas falleras, demostrando que el monumento fallero también puede convertirse en un espacio abierto, participativo y comprensible para toda la sociedad.