Vicente narra con la emoción de un periodista deportivo cada partido de la UD Logroñés a Jorge, que es invidente de nacimiento, forjando un vínculo único en la grada Para un padre no hay imposibles, y si no que se lo digan a Vicente, un riojano que cada fin de semana se convierte en los ojos de su hijo Jorge, de 20 años. En la grada del estadio de Las Gaunas, su voz guía a Jorge, ciego de nacimiento, para que no se pierda ni un detalle de los partidos de su equipo, la Unión Deportiva Logroñés. Una historia de complicidad y pasión por el fútbol que ha traspasado la barrera de la discapacidad visual. Una afición que forjó un vínculo indestructible Esta tradición familiar comenzó hace unos cinco años. "Todo comenzó a raíz de que cuando era bastante más pequeño, pues empecé a ir a al estadio de manera de manera regular", explica Jorge. Al principio acudían con entradas que les proporcionaba la ONCE, pero poco a poco su afición creció hasta convertirse en socios de la UD Logroñés, el equipo que han seguido desde su fundación. Lo hace bien, mi padre hace un gran esfuerzo en cada partido Jorge Joven invidente El papel de Vicente como narrador no es sencillo, especialmente con la rapidez de algunas jugadas. "Hay jugadas que al final son son difíciles de agarrar por la rapidez de del balón, porque al final es deporte en directo", admite Jorge, quien valora enormemente el trabajo de su padre: "hace un gran esfuerzo en cada partido". Por su parte, Vicente responde con la humildad de un padre entregado a la felicidad de su hijo. Si a él le vale, pues a mí también" Vicente Padre de Jorge, joven invidente Cantar un gol, el momento más emocionante Vicente reconoce que lo más emocionante de su labor como cronista es, sin duda, "cantar un gol". En el último partido tuvieron la suerte de celebrar cinco. La complicidad es tal que Jorge ya se adelanta a la jugada y elige quién marcará, como si de un delantero más se tratase: "gol en las gaunas, marca Andrei Lupu, por ejemplo". Y es que Jorge, según su padre, "se la sabe mejor que yo, se puede saber vida y santos de cada jugador". Poco a poco, él me ha metido a mí en el lío, yo no era tan futbolero" Vicente  Padre de Jorge, joven invidente Aunque el epicentro de su pasión es Las Gaunas, su afición va más allá. Juntos han visitado otros estadios de España y comentan los partidos por televisión en casa. Curiosamente, Vicente confiesa que él no era tan futbolero, pero la pasión de su hijo fue contagiosa. "Poco a poco, él me ha metido a mí en el lío, y al final, el lío, íbamos entre los 2, y la verdad que encantado de la vida", asegura. Ahora, ambos esperan con ilusión cada fin de semana para compartir su cita con el fútbol.