Paseo por Madrid Audrey, la «number one» Pedro Blasco H ay que estar loca o tener una fuerza mental, de voluntad y de superación a prueba de bofetadas, caídas, depres suaves y fuertes para tirarse sin piernas por una montaña de nieve. Madrid tiene una campeona de los Juegos de Invierno Paralímpicos. Audrey Pascual (21 años) vive en San Sebastián de los Reyes. La vi bajar en la tele y no podía creerlo. Verla esquiar me emocionó. Ha logrado cuatro medallas. Los triunfos de nuestra gente nacieron de la insistencia de Miguel Carballeda, presidente del Grupo ONCE, cuando desde Barcelona 92 se empeñó en la igualdad de las becas para los paralímpicos, que aún no está lograda del todo. Audrey nació sin tibias por una agenesia bilateral, malformación congénita que es poco corriente. Y como decenas de personas como ella, con muchos problemas, pensó: ¿Por ser ciega, no tener piernas, o tenerlas destrozadas me voy a quedar en mi casa?: ¡NO! Escuché en Onda Cero las declaraciones de Audrey y entendí porque gana. Su abuelo le recuerda desde el cielo que es la «number one» y cualquiera no gana con esa ayuda. Echó la culpa de sus triunfos a ese gran abuelo y a sus amigos y familia, eso que algunos quieren cambiar de modelo y dicen que no es algo importante. Ver a esta buena gente viajar, como yo he visto, es un ejemplo de vida que debería ser obligatorio para los que se ahogan en un vaso de agua. Mi prima Paz, nadadora paraolímpica, logró muchas medallas. Tenía la misma fuerza que nuestra campeona, pero sin esa familia con muchos «abuelos», seguro que no hubiera llegado tan arriba porque todos la empujaban al triunfo. Y los logró como lo hacen las personas como ella: son grandes campeones/as de la vida.