Hoteles solidarios Xavi Casinos L a Pau es un pequeño hotel en la calle Josep Anselm Clave que ocupa el edificio donde habia desarrollado su actividad un antiguo hostal. Se trata de un hotel tipo boutique, con tan solo 24 habitaciones, en el que su propietario, Jaume Campi, ha imprimido un toque muy personal y ha establecido, ademas, un vinculo con varias fundaciones con fines sociales que ha incluido en su cartera de proveedores. Asi, alumnos de la escuela de segunda oportunidad El Llindar han sido los encargados de confeccionar algunos de los elementos del establecimiento, como la barra de la recepcion, unas columnas que forman parte de la decoracion, los numeros de las habitaciones y la rotulacion de la calle y la terraza. Ademas, se ha cedido la gestion del restaurante anexo, en laesquina con el pasaje de la Pau, a la misma fundacion, de modo que los jovenes que se han formado en restauracion en la escuela que la entidad posee en l’Hospitalet pueden iniciar su inclusion en el mercado profesional en este local. Hay mas entidades que colaboran con el hotel. La Fundacio Boscana, dedicada a personas con discapacidad intelectual, confecciona unos corazones que dan la bienvenida a las parejas. y la Fundacio Roure, que atiende a mayores y familias con necesidades, se encarga de la ropa de las habitaciones a traves de su lavanderia solidaria. Si uno indaga un poco mas, descubre que trahaiadores de 60 hoteles de Barcelona organizan desde hace una decada una iniciativa deportiva y solidaria que recauda fondos para la lucha contra el alzheimer. El año pasado, consiguieron 40.000 euros. En otro orden de cosas, pero importante tambien, unos 70 hoteles estan formando con los Mossos a su personal para responder ante situaciones de acoso y agresion sexual, tanto en el interior como en el exterior de los establecimientos. Estas iniciativas tienen su relevancia, pues se trata de una forma del sector turistico de devolver a la sociedad parte de sus beneficios por una actividad, que, aunque representa un porcentaje muy importante del PIB de Barcelona, tambien ocasiona perjuicios a la poblacion autoctona, como la masificacion en algunos puntos, especialmente en Ciutat Vella, con 14.000 turistas por kilometro cuadrado –la media en la ciudad es de 1.700–, gentrificacion y subida en los alquileres, entre otros. La actitud solidaria de los hoteles contrasta con las protestas del sector ante la tasa turistica. Es cierto que el anunciado proximo incremento supondra un aumento sensible para las familias visitantes. Por eso los hoteles, en el check in, informan puntualmente de que se trata de un impuesto ajeno a ellos Pero hay que entender la tasa como otro retorno social. Los turistas son ciudadanos temporales de Barcelona y durante su estancia tambien utilizan sus servicios. No es descabellado que contribuyan a mantenerlos, como ocurre en muchas otras ciudades. Que con la tasa se climaticen las escuelas tambien es solidaridad. Hay que entender la tasa como otro retorno social; los turistas son ciudadanos temporales y usan servicios