El Virxe Peregrina usa la IA para ver si hay sospecha de retinopatía diabética El centro de salud es pionero en Galicia en este cribado automático CRISTINA BARRAL CRISTINA BARRAL PONTEVEDRA / LA VOZ El centro de salud Virxe Peregrina de Pontevedra fue elegido por Sanidade para desarrollar una experiencia piloto que emplea la inteligencia artificial (IA) para ayudar a diagnosticar la retinopatía diabética. Se trata de una complicación ocular crónica de la diabetes que daña los vasos sanguíneos de la retina, pudiendo causar pérdida de visión o ceguera. El conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, y el gerente del área sanitaria, José Flores, visitaron este viernes el ambulatorio para ver cómo actúa. El funcionamiento es sencillo y supondrá una ventaja para profesionales y pacientes. Como dijo la jefa de servicio del Virxe Peregrina, Coro Sánchez, «ganamos todos». El retinógrafo del centro de salud capta una imagen de cada ojo del paciente, que se sube a un sistema de archivo de imagen clínica. Es un proceso que se hace en tiempo real y que tarda cinco minutos. Después entra en acción un servidor, con un algoritmo de IA, que procesa esas imágenes y elige la mejor de cada ojo. El dispositivo está entrenado en retinopatía diabética, por lo que emite un informe para saber si en ese usuario hay sospecha o no de esa patología. Ese informe es un apoyo para que enfermería pueda tomar una decisión. Expuso el jefe de servicio de oftalmología, Eloy Viso, que la retinografía puede detectar otras patologías en personas diabéticas como la degeneración macular asociada a la edad, destacando lo que significa en accesibilidad de los pacientes. «La oftalmología es una de las especialidades más demandadas, junto a traumatología. Esto va a acortar mucho los tiempos y a mejorar la coordinación con primaria», señaló el médico. La intención de Sanidade es valorar la experiencia piloto del Virxe Peregrina con la idea de extenderla después a toda la atención primaria gallega. En el área de Pontevedra, apuntó la subdirectora de Enfermería, Silvia Amoedo, es posible porque todos los centros de salud tiene un retinógrafo. El titular de Sanidade habló de un innovador proyecto de cribado automático de retinopatía diabética que se apoya en la IA y que, como toda la digitalización, «vai a revolucionar a práctica da medicina no futuro». Comentó que permitirá evaluar, de forma ágil y segura, la aparición de cualquier signo precoz de la patología en los pacientes que sufren diabetes y necesitan un control periódico. ¿Cuál es la ventaja? Hasta ahora casi todas las retinografías realizadas en atención primaria eran remitidas al servicio hospitalario de oftalmología para su interpretación. Con el nuevo sistema, los pacientes tendrán un acceso inmediato a los resultados de la prueba y, en aquellos casos en los que la IA detecte algún signo de sospecha patológica, se registrará una consulta con el oftalmólogo para su valoración. Entre los beneficios está que cuenta con un sistema de triaje automatizado; la reducción de la carga hospitalaria al evitar derivaciones innecesarias al oftalmólogo, o la mejora de las coberturas de cribado, al posibilitar que más personas realicen las pruebas. Dijo el conselleiro que el Sergas ya emplea la IA en los cribados de detección de cáncer de mama y próstata, en pruebas de cribado citológico o en la valoración de las imágenes de radiología simple (tórax, patología osteomuscular y columna). Reunión con anestesistas Antes, Caamaño se reunió en Montecelo con una representación de los anestesistas y cirujanos generales del área que se niegan a hacer peonadas, operaciones de tarde para aligerar las listas de espera. El conselleiro se limitó a señalar que se celebró esa «xuntanza». «Foi ben, como onte [por el jueves]; son reunións construtivas co principio de escoitar ás partes, con respecto mutuo porque ao final estamos falando médicos con médicos». Una portavoz de los anestesistas comentó a La Voz que no van a volver a las peonadas. «No es la intención de ningún servicio de Galicia hasta tener por escrito cambios reales a nivel autonómico que incluyan tener una norma propia para los facultativos». El conselleiro y el gerente, ayer, con el retinógrafo. SERGIO SUEIRO