Campins en Granada, tierra de nadie IDEAL publica un extracto de un capitulo de ‘Con nadie. Vida y destino del general Campins’, la ultima obra de Lorenzo Silva (Destino) que presentara el próximo miércoles en el Aula de Cultura de IDEAL y que alumbra la figura del general Miguel Campins Y Aura, comandante militar de Granada el 18 de julio de 1936 y fusilado el 16 de agosto en Sevilla LORENZO SILVA Granada, 1936 = 1 tren en el que va Campins llega a la pequeña estacion granadina, en las afueras de la ciudad, a las nueve horas de la mañana del 10 de julio. El general ha dormido mal, lleva la ropa de la jornada anterior y un equipaje minimo, el de quien no tenia previsto hacer aquel viaje. Con todo, lo que le toca es recomponerse para presentarse ante sus nuevos subordinados, que lo aguardan en el anden. Al frente de ellos esta alguien a quien conoce bien y a quien profesa un sincero aprecio, que es ademas reciproco: el coronel Basilio Leon Maestre. Desempeña este a la sazon la jefatura del Regimiento de Infanteria Lepanto n.o 2, de guarnicion en la ciudad, y al ser el coronel mas antiguo de la plaza va a oficiar como su segundo en el mando, al igual que lo fue en 1921, como comandante, en el batallon expedicionario del Regimiento de la Corona en la zona de Melilla. Tambien sirvio a sus ordenes en 1925, como teniente coronel, cuando Campins, con esa misma graduacion, estuvo al frente de la circunscripcion de R’gaia. El lazo forjado entre ellos en los duros combates posteriores al desastre del verano de 1921 se afianza cuatro años despues: asi lo prueba la declaracion que presta Leon en el expediente del ascenso de Campins a coronel por meritos de guerra, y en la que no le escatima las alabanzas a su superior. La presencia amiga y la afectuosa recepcion del coronel le suavizan al general el precipitado aterrizaje en su nueva responsabilidad, que afronta de inmediato. Junto a Leon y los otros dos jefes que vienen con el a recibirlo –uno de ellos el comandante Rosaleny, ayudante del general Llanos, al que va a sustituir se dirige a la sede de la brigada, antigua Capitania General, en el edificio historico de lo que fuera el convento de San Francisco, erigido extramuros de la ciudad nazari en el siglo xvi. A su llegada se encuentra con que su antecesor sigue en su despacho, por ono haberse publicado aun en el diario oficial su cese. A las once de la mañana, ya con la constancia formal de su relevo, Llanos le entrega el mando de la brigada. En la entrevista que mantienen los dos a solas, Campins, que lo conoce y tiene de el buen concepto, le dice que lamenta de veras su destitucion y le pregunta si sabe los motivoS. Llanos afirma que los desconoce, y le refiere como posible detonante el incidente habido en junio con uno de los oficiales de la guarnicion, el capitan jefe de la base aerea de Armilla, Joaquin Perez Martinez de la Victoria, detenido por la policia y trasladado a la Direccion General de Seguridad en Madrid por supuestas actividades antigubernamentales. Aunque el general consiguio que lo exoneraran y lo repusieran en su destino, la direccion de la Aeronautica Militar tomo la decision de disolver el grupo que mandaba el capitan y trasladarlo a Sevilla, a donde el conflictivo aviador aun no se ha incorporado. Tambien le habla Llanos de los incendios de edificios, varios meses atras, que condujeron al relevo del gobernador civil y que dejaron en la ciudad un malestar que aun subsiste. Nada, en cualquier caso, que permita comprender por que lo cesan. (...) Quienes lo reciben como su nuevo jefe le preguntan por la urgencia de su toma de posesion, tal vez para sonsacarlo sobre sus intenciones y sobre las instrucciones que trae del ministro. Lo unico que se le ocurre responderles es que su viaje se ha acelerado para que no lo impidiera la huelga de ferrocarriles convocada por los sindicatos. No basta para que le confien sus propositos los que lo ven como el recambio decidido por el Gobierno al que ya se han comprometido a hacer frente. Para el coronel Leon debe de suponer un desgarro traicionar asi a un hombre con el que ha compartido las fatigas del combate, y al que le une la hermandad ––estrecha como pocas que nace de esa experiencia. Sea como fuere, siente que ono tiene eleccion. El encono, y el miedo a sus efectos, son en esos dias motor de muL chos actos. En las O instrucciones reservadas que dirige a los suyos, sabedor de los AURA. Gene Comaniante Milita vinculos que SABER: debe quebrar, Mola lo exusda impeinte en dias, Suseneis de SE presa con esCopiña Y . la Rtepus calofriante msmante gum terlo et ta stguEn por todðs | gelidez: BeTN Ausprndidan «Aquel que ono este con noson arden pi El AaliEAr FaaNHAP algu* tros estara conuploiisBA d ỡ P nroporelanaede proporelarade tra nosotros, y tna ina como enemigo sera tratado. Para los compañeros que ono sean compañeros el movimiento sera inexorable». (...) El asesinato del teniente Castillo, Y el inmediato de CalvO Sotelo, en el que participan compañeros de cuerpo del primero, causan un impacto especial en los miembros de la Guardia de Asalto de Granada. Por su estado de animo se interesa Campins y en torno a el, en un primer momento, giran las llamadas y las visitas que en esos dias se ocupa de hacer al gobernador civil, con el que intenta mantener buena sintonia. La condicion militar de los de Asalto y su dependencia funcional de la autoridad gubernativa determinan que este sea un asunto compartido, y tambien lo es el efecto que los asesinatos causan en la plaza. Sabe el gobernador por sus espias que los animos estan inflamados, y aun sin esa fuente de informacion no deja tampoco Campins de percatarse del peligro. El dia 14 escribe a su esposa una carta en la que le participa que cree que echara un tiempo en Granada, aunque a renglon seguido le manifiesta sin MaS INFORMACIoN La novela. Lorenzo Silva rescata del olvido la historia de Miguel Campins, un militar culto, integro y valiente que atraveso la ..