De soledad a soledades. Más medios individuales y menos estigmas

Grupo de mayores en la Línea de la Concepción en un taller de abanicos

14/Julio/2022

SERVICIOS SOCIALES

La soledad no deseada es un fenómeno que cada día observamos en nuestra sociedad. Seguro que todos conocemos a alguien, que está solo y se siente solo y cuando hablamos con él o ella siempre le decimos lo mismo: “Anímate a hacer algo, sal a la calle, haz un curso de algo, vete al centro de mayores...”. Esto no siempre es fácil para la persona en esta situación, y más cuando la discapacidad, en ocasiones, puede suponer un obstáculo de accesibilidad o de interacción con el entorno. La ONCE ha puesto en marcha la iniciativa “A tu lado siempre” y ha organizado la jornada “Paliar la soledad, un reto que nos une”, con la participación del Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, para trabajar todos juntos contra esa realidad, una verdadera pandemia de nuestro siglo.
 
“…es urgente comprender que la soledad no deseada es una cuestión que nos implica y nos concierne a todos. Sabemos que vivir es, en cierto modo, estar un poco solo... Basta fijarse. Esta soledad tiene una invisibilidad muy elocuente y extendida. Tan patente, tan próxima, tan cercana que a veces no llegamos a percibir. Hay muchas formas de decirlo, hay muchas formas de manifestar lo que se siente, hay muchas formas de expresarse, pero siempre necesitamos alguien con quien hablar, alguien a quien escuchar y hay muchas personas que no lo tienen. Necesitamos ser escuchados...Hay una cierta experiencia de inaccesibilidad, todo parece inaccesible cuando uno está solo, todo parece distante, todo parece alejado, inalcanzable y los afectos aparecen como algo inconcreto en la realidad cotidiana.
 
La solución incluye reconsiderar tal vez el concepto de salud a fondo, para tener una noción más integral y, tal y como se está haciendo, acometer una revisión a fondo de la política de los cuidados, una revisión absolutamente imprescindible...Las medidas hay que buscarlas en distintos ámbitos: está muy bien que se actualicen los datos y se investigue, contar con las universidades, con las ONG, con el sector de la atención social y sanitaria, contar con el Tercer Sector; basta de desconsiderar a quienes están trabajando en esos ámbitos que requieren tanta competencia profesional, que requieren tanto oficio, que requieren tanto saber, tanto conocimiento para hacer y que, a veces, los despejamos como si fueran actividades de tiempo libre. Hacen falta más fondos para que haya una verdadera innovación social. Se requieren más recursos para desarrollar las herramientas necesarias para formar los equipos necesarios, para afrontar el desafío... Nada será posible sin programas de formación a las familias, sin apoyo para formar a personas profesionales para atender estas situaciones…”
 
Son palabras de Ángel Gabilondo, quien definía primero la realidad y luego proponía algunas ideas para solucionarla. Unas recetas en las que trabaja el Grupo Social ONCE en los últimos años, por ejemplo, creando en todos los centros de la Organización “comisiones de soledad”, que unen a gestores y técnicos para, desde lo individual hasta lo grupal, poder abordar las situaciones tan duras y complejas como las que se nos presentan, así como impulsar acuerdos de colaboración con otras entidades públicas y privadas.
 
Es un iniciativa que forma parte del programa “A tu lado siempre” de la ONCE, que incluye además talleres de habilidades sociales; talleres psicológicos y emocionales; acciones que favorecen el contacto intergeneracional; charlas informativas sobre recursos útiles (teleasistencia domiciliaria, clubs de mayores, asociaciones de ocio o culturales); alfabetización y uso de la tecnología como herramienta que facilita las relaciones sociales e interpersonales; o grupos de intereses compartidos, donde las personas se reúnen para realizar actividades que le son gratificantes, etc.
 
Junto a estas actuaciones, en las que la ONCE impulsa un modelo mixto presencial-telefónico-online que permita actuar en directo pero también llegar a aquellas personas a quienes la distancia impide llegar a los recursos, se ha realizado una investigación sobre la situación de soledad de las personas ciegas afiliadas a la Organización, así como sus familias y los profesionales del Grupo Social ONCE
 
El 34,9% de los encuestados reconoció haberse sentido a solas en algún grado en el último mes y un 6% señalaba que siempre tenía esa sensación. Son datos semejantes a los de la población española, pero que no muestran la total realidad de la soledad, ya que, como consecuencia de la estigmatización de la soledad, muchas personas no se atreven a manifestar abiertamente que se sienten solas. Por ello, el estudio, también incluyó un índice corrector estadarizado conocido como escala De Jong, que dio como resultado que hasta el 60% de estas personas se sentía sola en algún grado, mientras que un 12% reconocía soledad severa, lo que implica que esta realidad está más instalada en nuestras vidas de lo que inicialmente podríamos pensar.
 
Y otras conclusiones: en el origen de la soledad no deseada, la edad o el hecho de vivir solo no se han mostrado como factores determinantes, mientras que sí lo son aspectos relacionados con el sexo, las habilidades sociales o su participación en la comunidad. Esto nos ha llevado a la conclusión de que no se puede hablar de un único tipo de soledad, sino que sería más conveniente hacer referencia a “soledades”.
 
Con los resultados de esta encuesta y la experiencia adquirida con “A tu lado siempre” se constata que se deben llevar a cabo estrategias personalizadas con las personas que se sienten solas y, muy importante, luchar contra la estigmatización de la soledad, normalizando esta, de cara a que las personas puedan manifestar abiertamente este sentimiento, primer paso para poder solucionarlo.

 

 

Compartir