Grupo Social ONCE, a tu lado, siempre

imagen de trabajadores a las puertas del SBO de Madrid apoyando a Ucrania con una pancarta

19/Marzo/2022

Actualidad institucional

La sociedad confía en el Grupo Social ONCE porque sabe que, cuando nos necesita, estamos a su lado. Es un acuerdo tácito, no hace falta firmarlo; es una realidad pactada con el encuentro diario entre la ciudadanía española y la Organización, una máxima repetida y avalada por 83 años de historia que se reafirma cada día, cada minuto. Es la razón de ser de una Institución que nació por y para las personas ciegas, que luego amplió su acción al resto de personas con discapacidad y que no se quedó ahí, sino que se ha demostrado útil para toda la sociedad, de España y del mundo. No conviene olvidar la historia: nacimos en 1938, en tiempos de guerra; la realidad de todos y cada uno de nuestros vecinos es nuestra realidad; somos gente a pie de calle, así nacimos, así lo hemos elegido y así lo mantendremos siempre; queremos compartir la calle. Por eso, la ilusión que nos mueve es la de estar siempre al lado de quien más lo necesita. Y ahora se llama Ucrania.
 
A tu lado siempre” es el nombre de una iniciativa con la que llevamos unos años trabajando para las personas con ceguera o baja visión mayores de 55 años, un proyecto innovador para tratar de evitar la soledad no deseada. El concepto engloba todo el cariño que podemos y debemos utilizar con nuestros mayores, pero puede y debe ser utilizado para muchas otras cuestiones, porque demuestra que allí donde detectamos una realidad difícil, el Grupo Social ONCE sabrá aunar esfuerzos propios y ajenos para tratar de paliarlo.
 
Si echamos la vista atrás (y no se trata de recordar desgracias más o menos lejanas), en los últimos años hemos sido capaces de arrimar el hombro dentro y fuera de España en múltiples ocasiones: en el devastador terremoto de Haití recibimos la llamada de todos los haitianos y, muy especialmente, de nuestros hermanos ciegos o con discapacidad, duramente golpeados por la realidad: conseguimos enviar fondos y materiales específicos que hicieron renacer la educación y la movilidad de los ciegos de ese maltrecho país;  sin irnos tan lejos, lo mismo ocurrió poco tiempo después con el terremoto de Lorca (Murcia) que también generó grandes daños, que ayudamos a paliar.
 
Estábamos a punto de superar una crisis económica dura, en la que nos esforzamos para mantener los niveles de cobertura social y laboral a las personas con discapacidad y, de pronto, nos llegó una aún más dura crisis sanitaria provocada por el coronavirus. Volvimos a estar a la altura y en tres meses de aislamiento por la pandemia logramos llegar a casi todas las personas ciegas de España, especialmente a algunas con muchos problemas de comunicación y aislamiento, como los compañeros y compañeras con sordoceguera, y mantenerles con la esperanza que todos y todas necesitábamos esos días. Pocos meses después, recibimos la llamada de los bancos de alimentos y recaudamos más de 200.000 kilos de comida para las familias más necesitadas de todos los rincones del país, para las más golpeadas por la crisis sanitaria.
 
Y aún con esta realidad a cuestas, llegó el volcán de la Isla de la Palma y, de nuevo, el Grupo Social ONCE se puso a trabajar para enviar más de 30.000 gafas a la isla que, gracias a la labor de distribución y logística que desplegó la agencia de la ONCE en la 'Isla Bonita', con la colaboración de nuestra lavandería industrial de Ilunion en la isla y del ejército, protegieron la vista de los palmeros y las palmeras de las inclemencias del humo y las cenizas, a lo que se sumaron también muchas gorras, que también sirvieron de protección.
 
Tristemente nos vemos abocados estos días a otra crisis sin precedentes en Europa desde la Segunda Guerra Mundial. A la incertidumbre de futuro se suma la realidad de millones de refugiados de Ucrania, entre los que se pueden encontrar, muchas veces sin que se note o se conozca, alguna de las 100.000 personas ciegas de ese país o de los 2,7 millones de personas con discapacidad que, hasta hace apenas unos días, mantenían una vida como la nuestra, e incluso habían oído hablar de un país como España, que para los ciegos europeos y del resto del mundo es el país de la ONCE.
 
Por eso, nos hemos sumado a las principales organizaciones de la discapacidad europeas y a muchas empresas e instituciones y hemos abierto nuestras puertas a Ucrania, especialmente a esas personas ciegas o con discapacidad, que lo tienen aún más difícil: ayuda humanitaria, material específico, asistencia en la urgencia de los campos de refugiados, en los trayectos hacia un mundo mejor y apertura de nuestras instalaciones (como los hoteles Ilunion) a personas que lo han perdido todo, pero que no pueden perder la esperanza, la esperanza de encontrarse con unos vecinos que les abran su casa y les ayuden a superar este duro momento. Siempre a pie de calle, siempre a tu lado.
 
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