Alberto y Xabat: cuestión de actitud

Alberto y su perro guía Xabat pasean por el parque junto a Eli, la instructora de la FOPG

02/Febrero/2022

ONCE Institucional

Alberto y su perro guía Xabat acaban de empezar su vida en común y se les puede ver paseando por Teruel a muy buen ritmo. Es una estampa habitual en muchos lugares de España, por donde más de 1.000 perros guía ejercen de extraordinarios lazarillos de otras tantas personas ciegas con absoluta normalidad. Pero Alberto y Xabat representan un paso más: es la primera vez en el mundo que una persona ciega sin manos puede manejar un perro guía, lo que le permite una autonomía de la que Alberto no disfrutaba desde que un accidente le provocó la ceguera y la pérdida de parte de sus brazos. Mucha innovación; mucha actitud y un trabajo intenso e inmenso por parte de Alberto, de su familia, de Eli, instructora de la Fundación ONCE del Perro Guía, y muchos otros colaboradores, como Manolo, técnico de rehabilitación de la ONCE en Aragón, lo han hecho posible. Un hito pionero en innovación social que desde Teruel se muestra al mundo.
 
Una mañana de enero con ocho grados bajo cero acogió una jornada que pronto se tornó cálida por el interés y el cariño que se pudo notar en el ambiente. Allí, en la España vaciada, pero llena de “la ilusión de todos los días”, iba a tener lugar la presentación de una innovación social nunca antes vista y, todo ello, de la mano de la ONCE que, precisamente hace unos meses, inauguró una modesta pero coqueta agencia en esa ciudad aragonesa para acercarse, más aún, a las necesidades de las personas ciegas de Teruel y también del resto de personas con discapacidad. Pero esta historia había empezado mucho antes en dos frentes destinados a convergir y a convertirse en una sola unidad. 
 
Alberto, un joven solidario que ayudaba a su vecina a colocar un trastero, se topó con una bomba de la guerra civil oculta y sin detonar. El accidente le provocó duras lesiones y le acercó a los servicios sociales de la ONCE, donde alguien le preguntó: ¿Qué puedo hacer por ti?... Recibió mucho cariño y también mucha rehabilitación, un concepto frío y duro de admitir, pero muy útil: había que arrancar de nuevo con un joven de apenas 23 años y aprender a relacionarse con sus entornos habituales. Y ahí el trabajo de los técnicos de rehabilitación, psicólogos, trabajadores sociales, instructores de tiflotecnología y muchos profesionales de la Organización fueron clave, especialmente identificado en el técnico de rehabilitación Manuel (Manolo), quien mostró a Alberto un nuevo camino, incluso le animó a solicitar un perro guía.
 
El esfuerzo, el tesón, la fuerza y la determinación de Alberto y su familia hicieron el resto: trabajo, trabajo, y más trabajo, sumado a innovación y mucho “tirar hacia adelante” consiguieron dar resultados y encontrar la autonomía doméstica, personal y global a la que Alberto nunca quiso renunciar, con una actitud absolutamente inquebrantable.
 
En paralelo, en la Escuela de la Fundación ONCE en Boadilla del Monte arrancaba un proceso nunca antes previsto. Acostumbrados a entrenar los mejores perros guía del mundo para personas ciegas, también para personas sordociegas e incluso para personas ciegas con alguna amputación… se reinventaron para un reto de innovación nunca antes intentado, y logrado.  ¿Cómo gestionar un perro guía por parte de una persona ciega sin manos?
 
Todos los profesionales se pusieron a trabajar y, especialmente, la instructora Elisenda Stwart (Ely) para tratar de buscar soluciones, siempre complejas pero que se han demostrado superables: un perro con unas condiciones especiales; un arnés de menor peso para poder ser sujetado por una prótesis, para lo que se contó con un sastre especializado; un complejo sistema de correas y anclajes que permitan la gestión del perro por parte de una persona sin manos; la propia realidad de las prótesis de Alberto, en algún caso de escasa utilidad, pero que se fueron adaptando con la colaboración de algunas marcas.
 
Y así es como el frío de Teruel se tornó en calor cuando los periodistas, cámaras, reporteros, fotógrafos y hasta la alcadesa de la ciudad vieron a Alberto y Xabat, bien juntitos, irrumpir en una sede en la que apenas cabía tanta expectación. El paseo posterior por el viaducto de Teruel y sus calles mudéjares puso la guinda, la sorpresa y el asombro entre sus vecinos. Los medios de comunicación hicieron su milagro y convirtieron a Alberto y Xabat en los protagonistas del día. Innovación social desde Teruel. Innovación social desde la España vaciada para el mundo. Pero, sobre todo, historias de personas que merecen ser vividas y contadas. 
 
Cuestión de actitud. Bien jugado.

 

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