Diario de “Vincent” un perro guía en confinamiento

Vincent  tumbado en el suelo jugando con una pelota

29/Abril/2020

Perro Guía

Hola soy Vincent. Desde octubre pasado, hace apenas medio año, soy los ojos de David.

Desde ese momento no hemos parado de ir de aquí para allá hasta que un tal Covid-19 o coronavirus ha hecho que nos encerremos en casa. Y fijaos, lo que parecía un periodo vacacional, está provocando momentos preciosos. Os preguntaréis ¿Qué estoy haciendo estos días?... y como me lo preguntan muchas personas, pues os lo cuento aquí.

Todos los días, a excepción de domingos, hacemos obediencia, ¿Cómo es esto? Muy sencillo colegas y humanos, son esas órdenes de sienta, échate, tumba, ven aquí … porque todavía soy un perro joven y sigo aprendiendo. Eso sí, después de hacerlo bien, me da muchas rascadas detrás de las orejas, una caricia en el lomo pero, como apenas hacemos grandes movimientos, pues no caen tantas chuches.

Además de estas obediencias hacemos prácticas por la casa y especialmente en las escaleras; entre nosotros, a David le viene bien porque ha cogido algo de peso con esa comida que huele tan bien, pero que no me dan nunca. Hace unos días se estaban zampando algo que llaman torrijas¡¡¡

También salimos a hacer mis necesidades a la calle y yo, que soy muy curioso, me he fijado que la mayoría de humanos llevan bozal. Siempre me acerco a una zona con hierba y tierra que me gusta. Además, aprovechando esos momentos vamos a comprar las medicinas, al supermercado, al quiosco o a la panadería a por el pan ya que, por culpa de ese tal coronavirus, no se puede estar mucho en la calle. El resto del día lo paso jugando con mis mordedores o mi tía Lassy, sin duda una buena compañía y compañera de juego.

Otro de los buenos momentos es el juego del escondite ¿Sabéis jugar? Yo me quedo tumbado en mi cama y David se esconde. Luego me llama para que comience su búsqueda pero, con mi buen olfato, no se me escapa por mucho tiempo. Es muy divertido.

Y tengo que deciros algo importante. Aunque soy muy listo y me he entrenado muy bien para ser el mejor perro guía del mundo, todavía no sé cuánto son dos metros, la distancia que he oído que se tiene que guardar durante dure este confinamiento así que, si nos ves, hazme un favor y distánciate un poquito, y así haremos las cosas bien vosotros y yo.

Como dice David, el esfuerzo de cada día es un paso para la victoria y para que el dichoso virus pase a la historia.

 

Hasta otro día,

Vincent, perro guía.

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