No os entiendo humanos, pero os quiero

Herco, perro guía de Mariano

07/Abril/2020

actualidad

Muy buenas a todas y a todos:

Hola soy Herco, un perro guía y estos días estoy "alucinao".

Con mi compañero no paraba quieto todo el día desde que estoy con él hace ya varios años: que si vamos a una reunión, a una charla en un colegio, que me volvían locos los niños, a cantar con otros, a la piscina, a bailes de salón, a pilates y de repente todo se ha parado. ¿Qué pasa?

El caso es que yo a él y a mi familia, que ahora les veo también todo el día en casa, les noto contentos y haciendo sus cosillas pero me huelo, que eso se me da muy bien, que algo ocurre, pero no sé muy bien qué puede ser.

Salgo a la calle como todos los días pero en el ambiente hay algo extraño. Enseguida, mi amito se quiere volver a casa ¡qué manía le ha dado ahora con la casa, cuando nunca ha parado quieto aquí dentro!. El otro día pasamos por la entrada al tren de cercanías que habitualmente cogemos y "empeñao" en que no, que no y que no, y no entramos, y eso que hay días que lo hacemos varias veces. Pero lo más extraño fue ayer, que volvíamos raudos y en nuestra acera ¡por fin! se acercaba hacia nosotros una mujer con una perrita encantadora y yo, como siempre, empecé a mover velozmente mi rabito pues estaba contento de encontrarme a alguien. De nuevo, ese no rotundo que no comprendo, y hasta se cambió de acera, el muy borde, para no rozarnos ni siquiera con ellas.

En ocasiones no entiendo a los humanos pues viven siempre en contradicciones. Fijaos que yo llevo en mi arnés profesional un cartel que señala: “no me toques, estoy trabajando”. Aunque está bien visible, la gente pasa y me toca, se ríen del mensaje y mi amito se pilla unos rebotes que flipas. Él comenta que son muy insensatos, pues me puedo despistar y tener un accidente. También le oigo indicar que tampoco ahora los humanos se pueden tocar, ja, ja, ja, ¡qué pasa!, ¿están todos también trabajando?, ¡mira que son divertidos!

Herco junto a su amo Mariano

Y sin duda, lo más curioso, fue la noche anterior, calculo sobre las ocho de la noche. Estaba guiando a mi amigo que no ve "ná", y me encontré de frente con un coche aparcado en medio de la acera y para ponerlo más difícil, una moto aparcada en el trozo de acera que quedaba, impedía el fácil acceso. Saqué lo mejor de mí con mi perfecta educación de guía y me paré; inicié un paso más lento que interpretó mi amito era por algún obstáculo que teníamos; me revolví y estreché mi cuerpecito para que el me siguiera y al salir airoso del trance ocurrió lo que nunca me había pasado en tantos años de profesión: se ve que la gente me había estado observando como a veces ocurre con mi saber hacer y, sin esperarlo, comenzó una sonora ovación por mi proeza. De todos los balcones y terrazas comenzaron a aplaudirme y yo, excitado de nuevo, comencé con mi movimiento de rabo veloz. De repente, mi amito, que a veces no le entiendo, me decía que me calmara y estuviera quieto y yo pensaba: ¡déjame disfrutar de un momento de gloria, guapo!

En fin, espero vuelva la normalidad pronto pues anhelo mucho mi trabajo, que me encanta. Lo único que también me sorprende son la cantidad de caricias y mimos que tengo estos días que, por lo menos, alivian este parón y la cantidad de chuches que les camelo a mis amitos, que no se resisten a mis encantos.

No se por qué, me da en la trufa de mi nariz, que algo les está cambiando. Ya se lo decía yo que obraran como nosotros para ser más felices. Cuando vemos a alguien, aunque haya sido hace poco, que parezca sea la primera vez y, contentos, hay que ir al encuentro y sentirnos. Hay que ser agradecido con lo que tenemos, como lo soy yo por el pienso diario que me dan mis amitos. No somos rencorosos, pues no merece la pena el rencor, y la fidelidad qué importante es; estoy seguro de que mi amito haría tanto por mí como yo por él y quizás así son nuestras vidas parejas.

Lo pensaba y lo reitero: no os entiendo, pero os quiero. En muchas ocasiones, no entenderéis nada o pensáis que os engañan o que quisiérais cambiar algo de vuestro entorno. Yo os digo, que al igual que mis congéneres perritos guía, dar todo al de al lado y amarlo con vuestras fuerzas, pues seguro que eso no os lo quitará nadie y el amor de la forma que os llegue, siempre será reconfortante.

Os lanzo una chupadita cariñosa

Firmado: Herco, un perro guía desconcertado pero contento

Pdta. Gracias a Mariano, mi amo, por transcribir mis ladridos

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