Viaje a la India escuchado

El grupo de viajeros de ONCE Castilla y León en la India

02/Agosto/2019

Ocio y cultura

Ha sido increíble y memorable, puro entusiasmo que ahora podemos leer y oír directamente de los protagonistas para casi viajar con ellos, de manera interactiva, haciendo clic en cada enlace para escuchar y sentir la India.  Un grupo de 69 personas, de ellas 39 afiliadas a la ONCE de Castilla y León, y cuatro más con otras discapacidades, con 26 acompañantes, han vivido este verano una de las experiencias más intensas de sus vidas. Así me lo reconocían todos y cada uno de los viajeros, de quienes tuve ocasión de recabar su valoración y que coinciden en que ha sido una vivencia “inolvidable”, como explicaba a su regreso una de las integrantes del grupo, la consejera territorial de la ONCE en esa Comunidad Autónoma Isabel Lago.
 
El trascendental viaje contaba con la animadora sociocultural del Equipo de Atención Básica de Castilla y León, Blanca Hernando, al frente, así como con un equipo de guías locales en las tres grandes localidades visitadas: Delhi, Jaipur y Agra. Para agilidad y mayor cercanía con los puntos explorados, el grupo se dividía en dos durante cada una de las visitas, porque -como me explicó muy convencida Hernando- “allí los autocares, si los quieres buenos, son pequeños”. De modo que en cada autocar iba un guía y, aunque realizaban la visita en paralelo, cada grupo contaba con una persona cercana para escuchar mejor las explicaciones. En general -me comentaba- “hemos caminado poco porque allí no existen aceras, la gente se mueve entre los coches y el tráfico es un caos, que ellos califican de ‘controlado’... Eso sí, en cuanto bajábamos de los autocares, allí nos estaban esperando un sinfín de vendedores que nos paraban para vendernos cualquier cosa, lo que complicaba cómo volver a juntar a todo el grupo”. Según cuentan casi todos, ese punto y el de las barreras arquitectónicas en algunos enclaves han constituido los principales problemas para la movilidad del grupo, “en especial cuando nos encontrábamos con escaleras sin barandillas o con trazados extraños... Ahí sí tenía que estar muy atenta y advirtiendo de las posbles barreras que encontrábamos por el camino”, comenta la animadora sociocultural. Pero todos esos leves obstáculos e imprevistos han sido parte de la aventura.
 
Así, no es menos cierto que el entusiasmo de los animosos viajeros, y su curiosidad, podían con todo. En la capital del país, Delhi, el grupo castellano-leonés tuvo la oportunidad de realizar una primera inmersión en el mundo hindú, una realidad muy distinta a su entorno habitual, con escalas como la del templo de Qutub Minar (del siglo XII), con su espectacular minarete -el más alto del mundo- y la aneja mezquita Quwwat-ul-islam; o el original y moderno (de 1986) Bahaí House, conocido como ‘Templo de Loto’ por responder su diseño a esta singular flor exótica, construido en mármol blanco. Aunque el que más le impresionó a Isabel Lago fue el Templo de Akshardham, una auténtica joya en cuya construcción participaron hasta 7.000 diferentes artistas indios, con su enorme jardín en el que se montan espectáculos que muestran la vida del dios Swaminarayan, como incursión referente en la cultura india.
 
 

Hacia el sur, hasta Jaipur y Agra

La experiencia tuvo continuidad en Jaipur y Agra, pudiendo conocer de cerca las distintas tradiciones religiosas y culturales de la India y, como resaltaba otra de las integrantes del grupo, Raquel Fernández, con la posibilidad en muchos casos de conocer al tacto sus símbolos y objetos característicos. Como en Dheli, volvió a no faltar la aventura y la sensación de exploración de nuevos mundos, como con la visita al Fuerte de Amber -del siglo XVI y que mezcla en arenisca roja y mármol blanco arquitectura hindú y mongol-, situado en las colinas y al que accedieron en elefante, como destacaba Lago, a la que también le impresionaron los tranquilos comerciantes de la conocida como ‘ciudad rosa’. Igualmente marcada en su memoria quedó la marcha en elefante para Raquel Fernández, que evocaba, a la vez, los traslados en jeep y en los populares ‘rickshaw’, motocarros de tres ruedas que funcionan a modo de taxis por las calles de la ciudad y con los que recorrieron el corazón de la vieja Jaipur.
 
Y podemos sentirnos allí, gracias al vídeo que grabaron de la experiencia.
 
Las visitas al icónico Palacio de los Vientos, al fascinante mercado (con sus delicadas 953 ventanas de color de piedra arenisca rosa) o al observatorio astronómico Jantar Mantar completaron, entre otras, una panorámica muy completa de la ciudad amurallada. Vivida además con los cinco sentidos, especialmente el olfato como insistía Raquel recordando con cariño estos días.
 
En Agra hubo igualmente importantes visitas culturales a diversos templos, destacando -cómo no- la del Taj Mahal (o ‘Corona de palacios’), del siglo XVII, con la hechicera luz del atardecer y, a la mañana siguiente, con el primer sol reflejado en sus muros de mármol blanco, según contaba entusiasmada y evocadora Isabel Lago. Se trata de un mausoleo, construido por el emperador mongol Shah Jahan en memoria de su esposa Mumtaz Mahal, considerado ‘la joya’ del arte musulmán en la India y una obra maestra mundialmente admirada. Enclaves en los que los visitantes españoles se incorporaron a los ritos y costumbres locales, incluso ataviándose con vestimentas tradicionales del país, según comenta Fernández. Y confraternizando con la población autóctona, entre la que -me confesaba Isabel- provocaba curiosidad la imagen de una mujer rubia como ella... 
 
Pudieron conocer también el Fuerte de Agra, de origen mongol; las mezquitas de Swaminarayan Akshardham (la más grande de la India) o la de Moti, de mármol blanco, semejante a una perla perfecta; el palacio de Jahangir o la gran fortaleza local, de 2,5 Km de largo, considerada la predecesora del Fuerte Rojo de Delhi. 
 

De vuelta a Delhi

Ya de vuelta a la capital del país, para cerrar el periplo conocieron el Raj Ghat, memorial en honor a Mahatma Gandhi, plataforma de mármol negro a cielo abierto que señala el punto de la cremación del gran profeta de la paz y la no violencia el 31 de enero de 1948, un día después de su asesinato, y en el que arde sin cesar una llama conmemorativa. Los edificios del Gobierno y del Parlamento de la India o el Rastharpati Bhawan, antigua residencia del virrey británico que hoy es residencia oficial del presidente de la India, permitieron a todo el grupo completar una imagen global de este país apasionante. Y todo ello, según repasaba Isabel Lago, gracias a una excelente organización y a la permanente atención de Blanca y de los guías de apoyo de Servicios Sociales de Ocio y Cultura de la ONCE.
 
En definitiva, satisfacción sincera por la experiencia la que traen todos los viajeros del enorme equipo que disfrutó de los olores, sonidos, colores y sensaciones de la India. Pese al calor, a lidiar con la gastronomía hindú, especiada y picante, al ritmo intenso de los traslados, al caótico tráfico..., Isabel reconoce que ha disfrutado intensamente y que el viaje le ha cambiado muchas de sus ideas previas: lo recomienda a todo el mundo. Mientras su compañera Raquel no duda en apostar por dar continuidad a la experiencia; y ya piensa en una nueva aventura para el próximo año, incluso de mayor envergadura y sin miedo a barreras, de ningún tipo.
 
Pilar Pichel
 
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