Una lucha diaria que sale a la calle el 8-M

05/Marzo/2019

Igualdad

Se acerca el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, y las dos viceconsejeras del recién elegido Consejo Territorial de la ONCE en Andalucía, Ceuta y Melilla, las dos directoras que se han incorporado al equipo de dirección, el Almería y Algeciras, en este nuevo mandato, junto con otras dos afiliadas andaluzas explican su recorrido vital, sus proyectos, expectativas y cómo pelean diariamente para que la sociedad no las discrimine por su sexo. Ellas son #AuténticAs.

La ONU, a través de la celebración del 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer, conmemora la lucha que las féminas llevan a cabo para participar, en plena igualdad de condiciones con respecto a los varones, en todos los aspectos de la vida pública y privada. Con este objetivo, las Naciones Unidas proclamaron 1975 Año Internacional de la Mujer. Esta iniciativa, a pesar de que en ciertos países como Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza ya dedicaban desde 1911, el 19 de marzo a homenajearlas, significó un impulso importante para el reconocimiento de la igualdad de hecho y de Derecho de las mujeres. En la actualidad, esta jornada ha adquirido especial relevancia y ha logrado hitos de participación impensables un lustro atrás. Las responsables, las afiliadas y las trabajadoras de ONCE, como no podía ser de otro modo, también reclaman sus derechos y libertades en esta fecha tan importante.

La vicepresidenta segunda del Consejo Territorial de Andalucía, Ceuta y Melilla, Milagros Rodríguez, resalta la importancia de la formación de las mujeres para abandonar el estereotipo de la mujer sólo como ama de casa. “Cada vez somos más las que queremos optar a un puesto de trabajo igual que los hombres, aunque todavía queda mucho camino que recorrer para conseguir ese objetivo”, reflexiona.

La consejera no se quiso olvidar de todo el esfuerzo y los años que le ha costado alcanzar su actual posición laboral porque, aparte de ser mujer, tiene una discapacidad y eso le somete a una doble discriminación. Sin embargo, piensa que su tesón ha merecido la pena. Ahora, en su nuevo papel de vicepresidenta del Consejo, Milagros Rodríguez siente ilusión, alegría, tranquilidad y mucho orgullo. “Mi objetivo es poner mi granito de arena para que la ONCE siga creciendo y para tener una sociedad más igual”, subraya. Rodríguez pasará el 8-M “reivindicando, trabajando y luchando para que las mujeres tengan, en esta sociedad, el puesto que se merecen”.

Por su parte, la vicepresidenta tercera del Consejo, Leonor Basallote, considera que, progresivamente, la sociedad valora más el talento de las mujeres y les ofrece un número mayor de oportunidades, aunque no esconde que, a su juicio, “queda bastante camino que recorrer” en este sentido. Aceptar su nuevo cargo le ha supuesto renuncias porque la conciliación familiar y la responsabilidad, en ocasiones, están reñidas. Afronta esta etapa de su vida con cautela, ya que le impone respeto. “Representas a un colectivo y, al ser mujer, siempre piensas que vas a ser un poco más observada”, lamenta. Leonor se compromete a trabajar duro durante los próximos cuatro años y festejará el Día de la Mujer centrada en sus quehaceres.

Un camino largo y difícil: historias en femenino

El camino de la flamante directora de la ONCE en Almería, María Jesús Segovia, ha sido, en sus propias palabras, “largo y difícil” porque, tanto en lo laboral como en lo personal, su vida no le ha permitido demasiado descanso. Es madre de cuatro chicos. Uno de ellos, al igual que ella es afiliado a la ONCE. Otro padece una discapacidad intelectual y el resto son sanos. Cuando su vástago requería cuidados especiales por su deficiencia cognitiva se involucró, por completo, en todo lo referente a su bienestar. No obstante, más tarde retomó sus estudios superiores y regresó al mercado de trabajo.

Ahora se muestra ilusionada con el reto de dirigir la ONCE en Almería.  “Fue un momento para mí muy emocionante porque yo no me lo esperaba. No, porque no considere que no pueda hacerlo bien o que no esté preparada, sino, porque también pienso que hay muchas personas con mucho mérito”, indica. Segovia, en lo íntimo, desea que su familia acepte todo lo que conlleva su nueva responsabilidad y lo viva con alegría y, en lo profesional, que los afiliados almerienses salgan a la calle sin complejos, que los agentes vendedores continúen siendo referentes de la sociedad, centinelas de la ilusión, así como que la organización se vuelque con su provincia.

Segovia disfrutará del Día de la Mujer con mucha alegría y muy contenta de ser mujer. “Si naciera de nuevo, querría volver a nacer mujer”, manifiesta. “Con el resto de compañeros en Almería, por supuesto que organizaremos algo porque esa alegría, que toda mujer debe tener y que debe llevar a gala, hay que celebrarla y hay que ponerla en la calle”, defiende.

Asimismo, la directora de la ONCE en Algeciras, Gema Valderrama, destaca la creciente importancia de la mujer en la sociedad. “Por lo menos ahora nos están dando un sitio que antes no teníamos”, agrega. La directora agradece que la ONCE haya apostado, desde el principio, por su potencial porque en esta entidad no existe ningún tipo de discriminación, aunque admite haberla sufrido en otras empresas.

Davinia Navarro (Granada, 1982) tiene una dilatada experiencia laboral, en la que ha desempeñado distintas funciones, de empleada a empresaria, en diferentes empresas del sector de las telecomunicaciones, hasta que en 2007 engrosara la plantilla de vendedores de la ONCE. En su opinión, tener un empleo resulta fundamental, sobre todo, para las mujeres porque, atendiendo a su propio caso, enriquece en el plano emocional, facilita la independencia económica, y ayuda a conseguir una vida plena.

Navarro es la segunda de tres hermanos, uno de ellos, el mayor, es varón y todos ellos tienen una discapacidad visual grave provocada por una enfermedad de la retina que se llama Starcaht. A pesar de que confía en que sus padres han querido brindar la misma educación a todos sus hijos, si se retrotrae veinte años, encuentra que el hombre ha tenido algún que otro privilegio más, que la pequeña y ella. Por ejemplo, apunta el miedo que existía, al menos, cuando ella era niña a que las jóvenes salieran a estudiar o trabajar fuera de su ciudad.

A este respecto, Navarro sostiene que los trabajadores hallan menos obstáculos a la hora de conciliar las jornadas laborales con las tareas del hogar porque, normalmente es la mujer quien se encarga de estas últimas. Para defender esta teoría, Navarro se fija en el modelo familiar de su hermano, que también se dedica a la venta dentro de ONCE, y en el suyo antes de separarse. Resalta que su cuñada se ha ocupado siempre, más que él, de los asuntos domésticos y que su exmarido, aunque colaboraba, no asumía por completo el papel de padre y trabajador.

Eva María Chouza (Cádiz, 1973), vendedora del cupón de la ONCE desde 2004. Aunque es diplomada en Educación Social, estudia el Grado en Educación Social y el de Psicología en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED). Eva, por ser la mayor de 7 hermanos, cuatro chicos y dos chicas, repartía las tareas del hogar entre los pequeños y no hizo distingos entre los niños y las niñas. En su vida de casada, presume de que su marido es una persona con conciencia y en su casa asume, incluso, más labores que ella. “En ocasiones es difícil, pero yo lo vivo con cierta normalidad”, afirma.

En cuanto al empleo, Eva ha desempeñado diferentes trabajos desde que, siendo muy pequeña, se introdujese en este mundo como empleada del hogar. Recuerda con pena como, a la “hora de acceder al mercado laboral podía dedicarse únicamente” a servicios de limpieza domiciliaria, a impartir clases particulares o al cuidado de mayores.

Chouza padece una degeneración de la vía prequiasmática bilateral. Por causas derivadas de su enfermedad, necesitó proteger su ojo temporalmente. Esta circunstancia le dificultó, aún más, su contratación. En las entrevistas le preguntaban cuándo le retirarían el parche. Ella no duda y suma a las dificultades con las que se encuentra por ser mujer, otras por tener discapacidad visual grave. Eva pasará el 8-M trabajando.

Christian Díaz Rodríguez

ONCE Andalucía

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