Beatriz
Arregui Noguer
Eugenio
Romero Rey
Estamos rodeados de medios técnicos y tecnológicos,
aparatos que facilitan nuestra vida, facilitan nuestra labor diaria, nos
permiten disfrutar de nuestro ocio y tiempo libre, nos descargan de pesadas
tareas, en fin, nos ayudan. Cuando los medios técnicos además sirven de ayuda y
facilitan la vida a una persona con una discapacidad entonces hablamos de
«ayudas técnicas». Las características propias de cada una de las
discapacidades hacen que la persona que la padece no pueda acceder al uso de
todos los medios técnicos e instrumentos que nos rodean. Por ello, existen
ayudas técnicas específicas y adaptaciones que permiten utilizarlos salvando esas
barreras concretas que hacen su uso imposible. En este caso decimos que se ha
conseguido proporcionar «accesibilidad» a esos medios a una persona con
discapacidad.
¿Cómo se despierta una persona sordociega? ¿Cómo
sabe si llaman al timbre de la puerta, al portero automático o al teléfono, si
no oye? ¿Cómo puede leer un escrito si no ve? ¿Cómo puede escribir si no ve?
¿Cómo puede avisar o contactar con alguien si no puede hablar por teléfono?
¿Cómo puede usar un ordenador si no ve ni oye? Se podrían plantear infinidad de
preguntas como estas. En este capítulo se intenta dar respuesta a muchas de
ellas, pero la gran velocidad a la que está sujeto el desarrollo de la
tecnología en nuestra época dará respuesta a otras tantas sin que ni siquiera
nos dé tiempo a hacernos la pregunta, sin que ni siquiera hubiéramos pensado
que la solución a determinados problemas que se les plantean a las personas con
discapacidad pudiera ser «tecnológica».
1.
Definición de ayuda técnica
Según
la norma UNE-EN-ISO 9999 se define ayuda
técnica, específicamente entendida para «personas con discapacidad», como
«cualquier producto, instrumento, equipo o sistema técnico usado por una
persona con discapacidad, fabricado especialmente o disponible en el mercado,
para prevenir, compensar, mitigar o neutralizar la deficiencia, discapacidad o
minusvalía.»
Existen ayudas técnicas diseñadas para sustituir o
complementar la función que realiza un órgano, cuando este está dañado, a
través del uso de las mismas.
El diseño y funcionalidad de otras ayudas técnicas permiten
o contribuyen a que la deficiencia que sufre una persona no le impida realizar
actividades y llevar a cabo una vida lo más normalizada posible.
La utilización de ayudas técnicas por parte de las personas
con una discapacidad permitirá y facilitará su integración social, al mitigar
el efecto minusvalorante que su deficiencia le acarrea.
En España, el conjunto de ayudas técnicas disponibles para
todas las discapacidades se recoge en el Catalogo General de Ayudas Técnicas
del CEAPAT (Centro Estatal de Autonomía
Personal y Ayudas Técnicas), que las ordena siguiendo los criterios de
clasificación marcados por la Norma Internacional ISO 9999.
Volver al comienzo del capítulo
/ Ir al Índice
2. Ayudas técnicas y
discapacidad sensorial
La vista y el
oído son los dos principales canales de entrada de información y aprendizaje.
Tanto las personas sordas, como las personas ciegas, hacen un uso intensivo del
sentido de la visión y de la audición respectivamente. Esta utilización
intensiva del otro sentido es la base sobre la que se han desarrollado las
ayudas técnicas diseñadas para paliar los efectos de la discapacidad y
favorecer la autonomía personal de unos y otros. De esta forma, todas las
ayudas técnicas y tecnologías diseñadas para salvar barreras de comunicación,
de acceso a la información, o que potencien la autonomía personal y faciliten
la integración en la vida diaria de las personas sordas, llevan como
denominador común la utilización del canal visual. Hay que tener en cuenta que,
además, para un sector mayoritario de la población sorda, su sistema de
comunicación, su lengua, es una lengua visual, la lengua de signos.
Por la misma
razón, el diseño de las ayudas técnicas para las personas ciegas y deficientes
visuales se hace basándose en la utilización del canal auditivo como medio
fundamental de acceso a la información.
No obstante, un
«tercer» sentido, el del tacto, se constituye para ambos, y fundamentalmente
para las personas ciegas, en un canal importantísimo de percepción de
información del entorno, y en el que se basa la adaptación de varias de las
ayudas técnicas que facilitan la autonomía personal, tanto de las personas
sordas como de las personas ciegas.
Para las personas
sordas, las vibraciones y los avisos táctiles son una importante fuente de
información sobre la que se ha basado el desarrollo de dispositivos tecnológicos
de ayuda. No obstante, para las personas ciegas significa mucho más. Significa
todo un conjunto de técnicas perceptivas que le permiten la interpretación
directa de la información que le proporciona el entorno físico más cercano, e
incluso el acceso a un sistema táctil de lectoescritura como es el sistema
braille (v. apéndice:
«El código de lectoescritura braille»).
Analicemos ahora
la importancia del sentido del tacto para una persona sordociega. A partir de
que una persona ciega o sorda queda sordociega se ve en la necesidad de la
utilización intensiva del sentido del tacto como canal de información. Bien su
sistema de comunicación, o bien su código de lectoescritura, o ambos tendrán
que ser adaptados táctilmente. La pérdida sobrevenida del otro sentido hace,
por poner algunos ejemplos, que la comunicación visual de las personas sordas
pase a ser táctil, que el acceso a la información impresa por parte de una
persona sorda pase por el aprendizaje del braille, o que la comunicación de las
personas ciegas requiera desde ese momento el uso del sentido del tacto como
canal alternativo al oído para la recepción de los mensajes.
La mayoría de las
ayudas técnicas y dispositivos diseñados para personas sordociegas tendrán, por
tanto, el tacto como canal fundamental sobre el que basarán su desarrollo,
independientemente de que restos auditivos, visuales o ambos permitan la
utilización de algún recurso tecnológico basado en el intercambio de
información visual o sonora.
La heterogeneidad de la población sordociega
determinará que haya que realizar un estudio pormenorizado de las
características de cada individuo, estudiando aspectos diversos como: patología
causante de la discapacidad, momento y período de la vida en que aparece cada
una de las deficiencias, el orden en el que aparecen, el nivel de instrucción
alcanzado, los restos funcionales, el nivel cognitivo y de socialización, el
sistema de comunicación utilizado (que dependerá fundamentalmente del criterio edad de aparición de la sordera y nivel de lenguaje adquirido…),
uso-utilización funcional de los restos sensoriales, nivel general de autonomía
personal, intereses, etc. Tener en cuenta todo esto será especialmente útil
para ver las posibilidades de acceso a la información de cada persona, así como
la adopción de unas ayudas técnicas u otras, los diferentes métodos y técnicas
de acercamiento al conocimiento y manejo de dispositivos y nuevas tecnologías.
La concepción de
la sordoceguera como una discapacidad global, con sus necesidades específicas
como tal, más allá de las lógicamente compartidas con las personas ciegas y las
personas sordas, es relativamente reciente, por lo que los desarrollos
tecnológicos destinados a cubrirlas son incipientes. No obstante, dentro de
esta especificidad, encontramos una gran heterogeneidad en cuanto a necesidades
individuales, lo que, unido a que el grupo es relativamente pequeño en número,
hace más difícil todavía el desarrollo de ayudas técnicas específicas, que, de
una forma general, cubran dichas necesidades. Es por tanto, muy importante para
el colectivo de personas sordociegas utilizar, con las adaptaciones necesarias
o la utilización de lo que sea posible y útil para ellos, las ayudas existentes
para los ciegos y deficientes visuales (fundamentalmente las de acceso a la
información y a la movilidad), así como las que existen para los sordos
(fundamentalmente las ayudas para la comunicación y las ayudas para el hogar).
Las necesidades para el futuro se irán cubriendo en la medida que se profundice
en el estudio y desarrollo de las adaptaciones necesarias a aplicar a los
dispositivos y sistemas existentes, para hacerlos más accesibles y utilizables
por parte de las personas sordociegas, a merced del desarrollo de algún aspecto
que pueda cubrir alguna necesidad específica como persona sordociega.
Volver al comienzo del capítulo
/ Ir al Índice
3. Ayudas
técnicas para la autonomía personal básica de las personas con una discapacidad
sensorial auditiva y/o visual
En el área de autonomía personal, incluimos las
actividades relacionadas con el logro de una vida independiente, tanto para
caminar y llegar a distintos objetivos, como para la realización de tareas del
hogar, compras, etc. También incluimos aquellos aspectos de dichas actividades
que impliquen comunicación.
En el conjunto de tareas que deben atender las
personas sordociegas para llevar una vida autónoma, nos encontramos, tal como
se ha explicado en el apartado 2,
que pueden utilizar ayudas técnicas dirigidas a personas sordas o ayudas para
personas ciegas. También pueden disponer de algunas ayudas específicas para
personas sordociegas, aunque son pocas.
A la hora de determinar en este ámbito qué ayuda es
la adecuada para una persona, hay que analizar su situación sensorial, las
distintas ayudas existentes (en el mercado ordinario o específicas para
personas con discapacidad), si se pueden o no combinar con más aparatos que le
permitan utilizarlas en más situaciones, la facilidad de uso, el precio de la
ayuda técnica, la facilidad de reparación...
Cada pocos años las ayudas técnicas varían, surgen aparatos nuevos y
otros desaparecen. Por ello, no vamos a realizar un desarrollo exhaustivo de
las ayudas que se comercializan en España actualmente, sino de las que en la
actualidad nos parecen relevantes, así como una explicación de los lugares a
donde se puede acudir para la consulta. En España, y en el año en que se va a
editar este libro, no tenemos un catálogo específico de ayudas técnicas para
personas sordociegas, ya que, como se indica en este capítulo, pueden
beneficiarse de las ayudas existentes para personas ciegas y deficientes
visuales y para personas sordas y deficientes auditivas, siendo muy escasas las
ayudas específicas para personas sordociegas totales. Las personas que deseen
consultar sobre este aspecto, pueden dirigirse a la Unidad Técnica de Sordoceguera
de la ONCE.
3.1. Ayudas técnicas para personas ciegas y
deficientes visuales
El catálogo de material tiflotécnico del CIDAT (Centro de Investigación y Desarrollo de
Adaptaciones Tiflotécnicas, de la ONCE) recoge catorce apartados diferentes de
áreas específicas de necesidad para personas ciegas. En él aparecen los
materiales disponibles que la ONCE comercializa en España para sus afiliados,
aunque también lo pueden adquirir personas que no pertenezcan a la
organización. Se puede consultar a través de las tiendas-exposición localizadas
en las distintas Delegaciones Territoriales y centros de la ONCE, o a través de
su página web <http://cidat.once.es/>.
1- Aparatos
de reproducción de relieves y accesorios, que reúnen máquinas y materiales que permiten reproducir en
altorrelieve páginas de escritura en braille, gráficos, dibujos, etc.
2-
Máquinas de escribir e impresoras braille y accesorios.
3-
Calculadoras e instrumentos de cálculo,
como cajas aritméticas (con los signos en braille) y ábacos. Las calculadoras
son parlantes, permitiendo a las personas que no ven la pantalla y que poseen
un buen resto auditivo escuchar los números marcados y la cantidad resultante,
siempre que estén en un entorno tranquilo.
4- Instrumentos de escritura y accesorios: pautas para escribir en braille con el punzón;
blocs o pautas que facilitan mantener la línea recta en la escritura
convencional y guardar el espacio necesario entre renglones (v. foto 1); agendas para guardar
direcciones en braille o en macrotipo; tarjetas de firma que dejan un espacio
disponible en el que la persona ciega puede firmar sin salirse; rotuladora Dymo en braille que permite organizar
con letreros en este sistema los botes de alimentos, los envases de los
productos de limpieza, las cajas, etc.

5-
Instrumentos de dibujo y accesorios,
para dibujo en relieve. Los elementos necesarios para medir tienen en relieve
las marcas, para poder así tocar las
cantidades.
6-
Instrumentos auxiliares de medida y control médico: dosificador de medicinas (dosis de cinco ml);
adaptación parlante para un medidor de la glucosa en sangre para las personas
diabéticas... Para que una persona sordociega lo pueda utilizar debe poseer un
buen resto de audición y escucharlo en un entorno sin ruidos.
7-
Relojes, despertadores y avisadores de tiempo:
7.1.- Relojes
de pulsera braille con esfera táctil y tapa articulada con cierre a presión, o con
caracteres en macrotipo (para que las personas con un resto visual puedan ver
más contrastados los números), o relojes parlantes para personas con resto
auditivo.
7.2.-
Despertador (Sinn Kolles mod. 2) para
personas ciegas que permite tocar la numeración al separar la tapa, pero con
alarma sonora; generalmente, no puede ser utilizado por las personas
sordociegas con resto auditivo, ya que al dormir se quitan los audífonos y no
perciben el sonido de la alarma; en este caso deben utilizarlo en combinación
de un detector de sonidos del hogar que avise por vibración ubicado bajo la
almohada.
Despertador Sinn
Kolles mod. 1, igual al modelo 2 pero con aviso de la alarma por vibración,
mediante un cable y un dispositivo cilíndrico que se sitúa bajo la almohada.
Despertadores parlantes que, por lo general, no son
útiles para las personas sordociegas con resto auditivo, ya que para dormir se
quitan el audífono.
7.3.- Avisadores de tiempo: Existen avisadores de
tiempo que poseen en la superficie la marca en relieve de los primeros diez
minutos y luego marcas de cinco en cinco, siendo la alarma sonora. Por ello, la
persona que desea conocer el tiempo transcurrido, debe aproximarse al aparato y
tocarlo.
8-
Artículos para el hogar: Dentro
del conjunto de materiales disponibles para personas ciegas en este apartado,
existen varios cuya forma de transmitir la información es a través del sonido,
como un indicador del nivel de líquidos, una balanza de cocina parlante, un
termómetro ambiental parlante o cinta métrica parlante. En la mayoría de los
casos no van a ser escuchados por personas sordociegas con restos auditivos.
Existen otros artículos que se pueden tocar y
permiten conocer sus datos a través del tacto: por ejemplo, cazos y jarras para
medir cantidades con las marcas en relieve en el exterior e interior; detector
de luz y contraste por vibración modelo Vibro-Córdoba
(v. foto 2), que
permite detectar pequeñas fuentes luminosas emitidas por los aparatos
electrónicos, si la luz de la habitación está encendida o apagada, y los
diferentes grados de tonos de un objeto; metro de carpintero, metálico o de
costurera con marcas táctiles (v. foto 3);
enhebradores automáticos, que permiten pasar el hilo por el ojo de una aguja
(v. foto 2).
Foto 2. Enhebrador, indicador de luz Foto 3. Metros de carpintero y
y tarjeta taxi costurera

9-
Bastones y accesorios para orientación y movilidad (v. foto 4):
bastones blancos que facilitan el desplazamiento de las personas ciegas.
Existen muchos modelos, según sean rígidos o plegables, el material del que
están formados, el tipo de empuñadura (que es por donde se agarra) y de contera
(que es la parte del bastón que toca el suelo). Hay muchos tamaños, ya que debe
guardar relación con la altura de la persona.
Otra ayuda técnica que algunas personas sordociegas
utilizan es la tarjeta taxi (v. foto 2),
que indica con letras grandes y reflectantes la palabra taxi para ser vista por el taxista desde lejos.

10-
Instrumentos electrónicos de lectura y acceso a la información (v. apartado 5
de este mismo capítulo).
11-
Aparatos de grabación, reproducción y accesorios: magnetófonos que permiten grabar cintas y
reproducirlas a cuatro pistas, para su uso por personas ciegas o deficientes
visuales con resto auditivo.
12- Mapas físicos o políticos en relieve de distintos
continentes.
13- Juegos: de mesa, como ajedrez, tres en raya, parchís,
dominó, barajas, etc., adaptados para poder ser utilizados por personas ciegas.
Balones sonoros. Juegos educativos para ordenador, accesibles para personas
ciegas.
14- Varios: Tablillas de comunicación para personas
sordociegas, de letras mayúsculas y números en relieve o combinados con su
representación en braille. Regletas de iniciación al braille.
3.2. Ayudas técnicas para personas sordas y
deficientes auditivas
El Catálogo General de Ayudas Técnicas del CEAPAT (Centro Estatal de Autonomía Personal y
Ayudas Técnicas, del Imserso) reúne las ayudas técnicas para personas con
discapacidad, ordenadas siguiendo los criterios de clasificación marcados por
la norma internacional ISO 9999. Las consultas sobre ayudas técnicas para
personas deficientes auditivas o sordas se pueden realizar en los centros de
audioprotesistas donde se comercializan, preguntar directamente al CEAPAT o consultar en su página web <www.ceapat.org/catalogo/app/infoWeb>.
Basándonos en los apartados de la clasificación
ISO, encontramos las ayudas técnicas para personas sordas agrupadas del
siguiente modo:
-
ISO 21 45 Ayudas para la audición: audífonos, ayudas táctiles y ayudas con implante.
-
ISO 21 39 Sistemas de transmisión de sonido: En este apartado se recogen las ayudas que
facilitan escuchar con más claridad la televisión, el aparato de música, el
ordenador o la radio. Auriculares, altavoces, micrófonos, amplificadores,
unidades de conexión para receptores de radio y televisión; amplificadores de
bucle, receptores de bucle y bucles; sistemas de FM (frecuencia modulada);
sistemas de IR (infrarrojos).
-
ISO 21 36 Comunicación telefónica, teléfonos y
ayudas para telefonear: teléfonos
estándares, teléfonos móviles y para coches, teléfonos con entrada y/o salida
en texto, videófonos, contestadores automáticos, teléfonos con amplificación,
máquinas de télex o fax, amplificadores de sonido, amplificadores de bobina de
inducción, teclados de teléfono.
-
ISO 21 48 Sistemas de información: indicadores de sonido y avisadores.
-
ISO 09 51 Relojes despertadores.
3.3. Ayudas técnicas para personas sordociegas
Las personas sordociegas deficientes auditivas y
las que son sordas van a necesitar que las ayudas técnicas les permitan
detectar que se producen sonidos en su entorno y saber cuáles son, escuchar los
sonidos o la conversación de su interlocutor con más claridad o recibir la información
a través de otros canales sensoriales distintos del auditivo, según cada caso.
Las ayudas técnicas para personas deficientes
auditivas están dirigidas a suplir la dificultad de escuchar los sonidos y
conversaciones cuando se producen a distancia con respecto de la persona, en un
espacio con mucho ruido de fondo o con unas condiciones acústicas inadecuadas,
como habitaciones con mucha reverberación del sonido.
Las ayudas técnicas para personas sordas están
dirigidas a cubrir la información sonora por otro sistema alternativo basado en
la luz (o la imagen) o la vibración.
No obstante, desde el punto de vista de la
rehabilitación, teniendo en cuenta las distintas características que delimitan
a los diferentes grupos de personas sordociegas, se pueden describir, para cada
uno de ellos, diferentes niveles de accesibilidad en función de sus
experiencias y remanentes sensoriales, lo que definiría las posibilidades de
poder utilizar las distintas ayudas técnicas disponibles.
Para aquellas personas
que nacieron sordociegas (Grupo I) es frecuente en este grupo encontrarse
con que conservan restos en uno o en ambos sentidos. Dependiendo del que sea
potencialmente más aprovechable, utilizarán ayudas técnicas dirigidas
principalmente al colectivo de personas sordas o de personas ciegas. Para
aquellos que poseen buen resto visual, hay que tener en cuenta que, en muchos
casos, cuando son jóvenes, no acceden a la comprensión de textos escritos. Por
ello, es necesario el aprendizaje por demostración del funcionamiento de cada
ayuda técnica, así como la puesta en práctica en situaciones reales de la
función para la que fueron diseñadas. Suele ser necesario presentar la
información sobre este funcionamiento en imágenes, dibujos, iconos, etc.,
dentro de un formato sencillo y bien contrastado.
Respecto al grupo de personas sordociegas compuesto
por aquellas personas que han nacido con
una deficiencia auditiva y que la deficiencia visual la adquirieron a lo largo
de su vida (Grupo II), sería
interesante resaltar que han utilizado con anterioridad a la pérdida visual
ayudas técnicas que se basan en proporcionar la información de un sonido
mediante luz, como los despertadores, los indicadores de sonido del hogar, o
bombillas repartidas por la casa que avisan del sonido del timbre de la puerta
o del portero automático. Aunque progresivamente van perdiendo visión
(fundamentalmente aquellas personas sordociegas con síndrome de Usher Tipo I,
v. capítulo 3)
y tienen dificultades en detectar los desniveles del suelo, localizar
obstáculos (principalmente por la noche), así como percibir los destellos
luminosos del dispositivo que utilice en su hogar, suelen ser reacios a
incorporar en su vida diaria las ayudas técnicas basadas en el tacto o la
vibración: los bastones blancos de movilidad, cintas métricas adaptadas o
ayudas técnicas del hogar por vibración.
Aquellas personas sordociegas con deficiencia visual congénita y pérdida de audición adquirida (Grupo
III), al haber sido en primer lugar deficientes visuales o ciegos, están
habituados a desplazarse con independencia, a utilizar bastones de movilidad y
al uso de todas las ayudas técnicas basadas en el tacto, la audición o ambos,
que facilitan la vida diaria, como despertadores, temporizadores, etiquetas en
braille para la organización de los objetos y, en general, todas las ayudas
técnicas diseñadas para personas ciegas y deficientes visuales. Conforme
disminuye su capacidad auditiva, necesitarán ayudas que palíen los efectos de
los sonidos producidos a distancia, comunicaciones en ambientes ruidosos o a un
volumen bajo. Entre ellos, encontramos aparatos que le facilitarán entender
mensajes en una clase, escuchar la televisión y comprender la comunicación oral
telefónica con mayor claridad.
Simultáneamente, y con independencia del grado de
resto auditivo que mantengan, pueden beneficiarse de indicadores de sonido para
el hogar por vibración.
En el grupo de personas
que han adquirido la deficiencia visual y la auditiva a lo largo de su vida (Grupo
IV) hay que destacar que el uso de las ayudas técnicas que les permitan
desempeñar actividades de vida diaria de manera independiente variará en
función de la necesidad que le vaya planteando la pérdida progresiva de la
visión o de la audición, según la evolución de cada una de ellas. Al no estar
habituados a la utilización de otros sentidos de forma compensatoria para
obtener información, deberán recibir un entrenamiento que les proporcione mayor
habilidad y confianza en los resultados de su utilización.
Algunas de las áreas de necesidades de las personas
sordociegas para las que se pide con más frecuencia información son las
siguientes:
·
Conocer los
sonidos que se producen en la casa.
·
Conocer que
suena el despertador.
·
Entender la
conversación telefónica.
·
Entender la
conversación producida a distancia o en un grupo.
·
Entender la
información del televisor, de la radio, del equipo de música o del ordenador.
3.3.1. Conocer los sonidos que se producen en la
casa
Existen conjuntos de aparatos
indicadores de sonidos del hogar que avisan de uno o de varios, de cuándo
llaman a la puerta de la casa o al portero automático, de cuándo suena el
timbre del teléfono, de cuándo se activa una alarma (de humos, ladrones…), de
cuándo está llorando el bebé o le está llamando otro familiar que esté en otra
parte de la casa. Consisten en varios aparatos que se colocan cada uno junto a
la fuente de sonido que se desea detectar, y otro que es el que le permite
saber a la persona que se ha producido un sonido.
El sistema Otto 433, de fabricación española y que
se ha dejado de realizar, lo han estado utilizando personas sordociegas. Cuando
la persona es sordociega total, para conocer la fuente del sonido que se ha
activado debe utilizar el detector de luz y contraste por vibración modelo Vibro-Córdoba.
Otros conjuntos de
indicadores de sonidos del hogar que se comercializan actualmente son:
·
El sistema Bellman Visit, con diferentes
transmisores del sonido que se sitúan junto a la fuente sonora que se desea
conocer, y la posibilidad de receptores distintos según las necesidades
sensoriales de cada persona, pudiéndose recibir la información a través de un
receptor portátil por vibración, sonoro o luminoso. En estos otros dos casos ya
no los llevaría consigo la persona. Al igual que el sistema Otto 433, las personas sordociegas
totales deben utilizarlo conjuntamente con el detector de luz Vibro-Córdoba, para conocer qué fuente
ha sido activada.
·
El sistema Puzzle, conjunto de aparatos de la marca
PhonicEar Logia que se pueden combinar,
permite conocer los sonidos producidos en distintas partes de la vivienda. Se
puede elegir el sistema de recepción de la información por vibración, sonido
(eligiendo la frecuencia que mejor oye esa persona) o luz. En todos los casos,
la diferenciación de cada fuente de sonido se realiza mediante una secuencia
distinta (que ha sido asociada previamente) de vibración, sonido o destellos
luminosos. En el caso de la recepción mediante sonido, y dependiendo de la
situación auditiva y el entorno de la persona que lo vaya a usar, puede ser
transmitido por infrarrojos al audífono a través de bucle magnético (para
audífonos con posición T o MT) o por sistema de FM. Permite también combinarlos
con el sonido de la televisión, para estar informado al tiempo que lo escucha
de si llaman por teléfono o a la puerta o de si llora el bebé. Se puede usar
con un detector de sonidos que forma parte del sistema Puzzle y el despertador, para que por la noche igualmente avise a
la persona de la alarma o de los sonidos producidos en el entorno (v. foto 5). Se pueden adquirir por
separado, según las necesidades de cada persona.
Foto 5. Sistema Puzzle. De izquierda a derecha y
de abajo arriba: receptor portátil por vibración, indicadores mediante luz y
mediante sonido, transmisor del sonido para TV, aparato Detec transmisor de sonidos y transmisor del
sonido del llanto del bebé

·
Tactum GNTransistor: Conjunto de aparatos que avisa del sonido del
timbre de la puerta, portero automático, teléfono y llanto del bebé al receptor
que lleva la persona con forma de reloj en su muñeca. Este se carga por la
noche en una base que se conecta a la red. La base-cargador posee un micrófono
que recoge el sonido del despertador; cuando se activa, despierta a la persona
mediante un vibrador que se puede conectar a dicha base. Cuando se produce un
sonido, el receptor de muñeca avisa por un dibujo (una puerta, un teléfono…)
que se ilumina en la esfera, y por una vibración con un patrón distinto según
la fuente sonora activada (v. foto 6).
Foto 6. Sistema Tactum GNTransistor. De
izquierda a derecha: receptor de muñeca,
base cargador con el vibrador,
timbre de la puerta y transmisores

Otros indicadores de un sonido:
·
Door Beacom: avisador de llamada en la puerta (no al timbre), se activa por
vibración y emite una serie de destellos luminosos que avisan a la persona que
se encuentra en esa habitación.
·
Lampo: aparato que se instala de
forma fija junto al teléfono, para indicar mediante luz la recepción de una
llamada.
·
Relé telefónico: aparato que permite conocer mediante luz cuándo se
recibe una llamada de teléfono. Se enchufa a la red y se conecta a este el
cable del teléfono y una lámpara de luz de una intensidad de hasta 300 W.
·
Timbre de alta sonoridad: timbre supletorio de una o dos campanas que
avisa de la llamada de teléfono a personas con resto auditivo. La señal se
puede regular en volumen y en tono.
·
Regulador del timbre del teléfono Belman:
permite variar el volumen y el tono.
3.3.2. Conocer que suena el despertador
A la hora de determinar la utilidad de un
despertador para una persona sordociega hay que conocer la situación sensorial
auditiva y visual de esa persona y las características del despertador.
·
Hay relojes
cuya alarma puede ser por vibración y que las personas sordociegas con resto
visual pueden utilizar:
§
De estos,
algunos disponen de una pantalla con números que no son grandes o contrastados, como:
-
El reloj de pulsera Vibralite 2, que dispone de alarma por
vibración, al tiempo que emite sonido y la luz parpadea, pero la persona
sordociega que lo utilice debe tener bastante buena agudeza visual ya que los
números son pequeños.
-
El despertador Access 3, que avisa de la alarma mediante
luz parpadeante, sonido o vibraciones, en el caso de que se le conecte una
adaptación opcional.
-
El despertador Vibraalarm, que puede despertar mediante
sonido, vibración o luz.
-
El teléfono móvil con
la función despertador en vibración, siempre que su resto visual le permita
distinguir el menú y opciones en la pantalla.
§
Otros
despertadores con vibración tienen los números grandes y bien contrastados,
como los modelos:
-
Shake Awake, despertador de viaje que también dispone de alarma sonora. Se sitúa
el despertador, cerrado, bajo la almohada, agarrado a la sábana por una pequeña
pinza y, cuando suena la alarma, vibra el despertador de forma fácilmente
apreciable (v. foto 7).

-
Wake’n Shake. Despertador de mesa con un vibrador (unidos mediante un cable) que
se sitúa bajo la almohada.
-
Reloj Pirámide: despertador por luz y
vibración. Tiene la posibilidad de adaptarse al sistema Pirámide One, que avisa del despertador y la señal del teléfono.
·
Para personas
sordociegas con buen resto auditivo, sin el audífono (ya que cuando duermen no
lo llevan puesto), pueden utilizar un despertador para personas ciegas que
dispone de alarma sonora, pantalla de cristal líquido que tiene números grandes
y contrastados e indica la hora con voz, como el reloj despertador de viaje Ultmost 8824.
·
Por último, un
despertador para personas sordociegas totales es el despertador Sinn Kolles mod. I, al que se le puede
quitar la tapa y tocar las manecillas, lo que permite conocer la hora y saber a
qué hora se pone la alarma. Avisa mediante la vibración de un pequeño
dispositivo que se coloca bajo la almohada.
Hay que tener en cuenta que, en muchas ocasiones,
los relojes despertadores cuyo vibrador está unido al aparato mediante un cable
pueden romperse en alguno de los extremos de este, debido al movimiento. Por
ello, los despertadores que se colocan bajo la almohada, o su vibrador, se
pueden situar dentro de una funda unida a la sábana o al colchón con un velcro,
para que no se mueva o caiga al suelo.
Si se desea estar avisado por la
noche de los sonidos que se produzcan en la casa, se debe utilizar el
despertador (despertador Sinn Kolles mod.
2, si es ciego, o cualquiera bien contrastado con alarma sonora para los
que posean algo de visión) junto con un detector de sonido por vibración. Este
puede ser el dispositivo WAKE, que
puede, además, avisar de otros sonidos del hogar por la noche si se combina con
el indicador de sonidos del hogar Logia
Detec, o la base cargador del equipo Tactum
GNTransistor (ver el apartado 3.3.1).
El inconveniente es que se encarece mucho el coste en el caso de utilizar
cualquiera de los dos equipos.
3.3.3.
Entender la conversación telefónica
Existen
ayudas cuyo objetivo es que la persona con una disminución de la audición,
pueda entender con menor dificultad la conversación a través del teléfono,
aunque se encuentre en un entorno ruidoso, como la calle, una cafetería o una
sala con el televisor encendido.
Existen
teléfonos adaptados para facilitar la comprensión de la conversación o aparatos
independientes del teléfono que se sitúan en el auricular y cubren la misma
función, con la ventaja de ser portátiles y la desventaja de tenerse que poner
y quitar cada vez que se vayan a utilizar.
Las
personas que utilicen audífono que disponga de una palanca pequeña que pueda
moverse a una posición que indique «T», significa que pueden recibir el sonido
del teléfono por un sistema de transmisión que no es el aéreo, sino por
inducción magnética. Gracias a esto, el ruido de fondo no le interferirá al
escuchar la conversación, ya que únicamente le va a llegar al audífono lo que
se diga a través del auricular. Para ello, deberá colocar el auricular del
teléfono en la carcasa del audífono, que es donde se encuentra la bobina del
mismo, y no más arriba, donde está el micrófono. Todos los teléfonos tienen
bobina telefónica, pero los teléfonos específicos para personas deficientes
auditivas la tienen de mayor potencia.
En
el caso de que el audífono no disponga de la posición «T», significa que no
dispone de un sistema de recepción del sonido vía inducción magnética. Por
ello, en la conversación telefónica el auricular se debe situar junto al
micrófono del audífono, en la parte alta del audífono retroauricular, ya que el
sonido pasará por vía aérea.
Algunos
de los teléfonos útiles para personas con deficiencia auditiva, que disponen de
una bobina de inducción más potente y/o amplificación de volumen, son:
·
Beocom 1600 Hac: teléfono con bobina de
inducción incorporada en el auricular y la posibilidad de una mayor
amplificación, para usuarios de audífonos con posición T. En el caso de
personas que su audífono no disponga de bobina telefónica (T), la gran potencia
sonora adicional le permite escuchar con el auricular del teléfono separado, reduciéndose
el riesgo de acoplamiento.
·
Teléfono con amplificación 2. XL-50: la amplificación del volumen se
puede regular hasta aumentar en 48 dB. Dispone de avisador de la llamada por
luz y sonoro, que emite una señal ajustable en tono e intensidad. Dispone de
opción T, compatible con audífonos.
·
Teléfonos adaptados para deficiencias auditivas de Amphone: existen tres modelos. El modelo AP01 dispone de bobina de inducción y regulador de volumen. El
modelo AP02, para personas con una
pérdida auditiva grande, que les facilita la recepción del sonido muy
amplificado a través de auriculares. El modelo AP03 dispone de amplificador de 4 W de potencia, pudiéndose regular
el volumen, teclas numéricas de gran tamaño con la impresión de los números muy
contrastados y doce memorias de marcación directa con seis teclas grandes, en
las cuales se pueden colocar diferentes símbolos o fotografías que faciliten la
asociación con el número de la persona o el lugar al que se desea llamar.
·
Mirafone: teléfono mixto que transmite
el sonido por el auricular y por transmisión ósea, para personas sordociegas
con pérdidas auditivas de transmisión, que no tienen audífono y se colocan el
auricular en el hueso mastoides. Posee control de volumen.
Algunos
de los amplificadores portátiles del sonido del teléfono para personas
deficientes auditivas son:
·
TA 80: amplificador portátil con
bobina de inducción que se sitúa sobre el auricular del teléfono enganchándolo
mediante una goma, para ser utilizado con audífonos en posición T. El auricular
con el amplificador TA-80 se debe
colocar sobre la carcasa del audífono y no sobre el micrófono (v. foto 8).

·
Acoplador acústico TC-1:
amplificador del sonido que se conecta al audífono mediante entrada de audio.
·
AT&T, E.P.C. 250: son algunos de los
amplificadores portátiles del volumen del teléfono que se sitúan sobre el
auricular. Para personas que no usan audífono o cuando este no dispone de
bobina telefónica.
·
Telcom: otro aparato para la casa o
lugar de trabajo es este transmisor de sonido por frecuencia modulada, el cual
se conecta al teléfono (o al televisor, equipo de música u ordenador) y hace
llegar el sonido directamente al receptor Microlink,
unido al audífono retroauricular.
·
Kit manos libres portátil con bobina de
inducción: para personas que utilicen audífono con posición «T» y teléfono
móvil. Se conecta al teléfono por clavija, y al audífono mediante una lámina de
inducción. Evita que se acople el sonido. Disponible para todos los modelos de
terminales móviles.
·
Nanoloop y Picoloop: al igual que el kit manos libres con bobina telefónica,
permite a la persona que utilice un audífono retroauricular con posición «T»
comunicarse mediante teléfono móvil sin tener interferencias. Los dos modelos
son válidos para terminales Nokia y compatibles con otras marcas mediante
adaptadores. Poseen la función de colgado y descolgado del teléfono, ya que el
móvil se guarda en el bolsillo y la comunicación se realiza a través del
aparato elegido.
3.3.4. Entender la conversación producida a distancia
o en un grupo
Una persona ciega con una audición disminuida va a
tener mayor dificultad en entender las conversaciones que una persona que ve,
pues no tiene la ayuda de la lectura labial que le confirma las palabras que
tienen sonidos más difíciles de entender. Igualmente, tienen mayor dificultad
para participar en una conversación en grupo, pues, generalmente, el grado de
pérdida auditiva no es igual por ambos lados, lo que implica que no pueden
localizar la fuente del sonido (quién está hablando), ni visual ni
auditivamente. Si, además, la persona que habla no se encuentra junto a él,
sino a una distancia mayor, la comprensión de la comunicación se hace casi
imposible.
Existen aparatos de distinta complejidad, cuyo
coste puede ser bajo o muy elevado. Pueden utilizarse conectándolo al audífono
(el modo variará según las características del audífono) o si no utiliza un
audífono, mediante un auricular. Los equipos de FM permiten escuchar al
interlocutor (profesor en el aula, ponente en la sala de conferencias,
sacerdote en la misa…) sin necesidad de un cable entre ambos. También existen
en el mercado micrófonos de venta en tiendas de equipos de música, de menor
coste, aunque un cable une el micrófono y el aparato que utilice como receptor
la persona. Algunos ejemplos son los siguientes:
·
Mic 30:
micrófono que se conecta al audífono mediante un cable de 1,75 ó 6 metros.
·
Microlink:
equipo de FM. Se conecta un pequeño receptor directamente al audífono
retroauricular; el emisor Handymic dispone
de un micrófono con un emisor de FM incorporado que se coloca cerca de la
persona que habla. Es de tamaño muy reducido y puede utilizarse en
conferencias, entornos educativos, en reuniones o conectarse al televisor, a la
radio o situarse junto al altavoz del ordenador sin que produzca interferencias
(v. foto 9).
Foto 9. Equipo de FM Microlink

·
Solaris:
equipo de FM que, al igual que el anterior, permite escuchar la información del
profesor o interlocutor como si estuviera hablando a pocos centímetros de él,
sin que haya un cable entre ambos.
·
TA-80C:
amplificador portátil con bobina de
inducción que se utiliza con el teléfono y que, con una adaptación (de un cable
y un aro magnético de cuello), puede utilizarse para escuchar el sonido
procedente del altavoz de los distintos aparatos (TV, radio), o servir de
micrófono para situaciones de comunicación. Para ser utilizado por personas con
audífonos que dispongan de la posición T. Para escuchar con mayor claridad la
conversación de su interlocutor, este hablará cerca del amplificador y la
persona deficiente auditiva situará el audífono en la posición T.
·
Micrófonos de Sennheisser (Magnetrón):
existen diferentes modelos que transmiten el sonido mediante FM a los auriculares
que se coloca la persona sordociega. Algunos de estos equipos son los
utilizados por los profesionales de la traducción simultánea.
Algunos micrófonos se pueden usar conectándolos a
aparatos que facilitan la transmisión del sonido, como los que se utilizan para
escuchar el televisor o el equipo de música. Por ejemplo, se pueden conectar a
los aparatos cuya transmisión de sonido es por inducción, Minicon o Loop, o por luz
infrarroja, sistema Beam. Estos dos
últimos (Beam y Loop) les permiten escuchar, además de la conversación, la
información de distintos sonidos que se producen en el hogar.
3.3.5. Entender la información del televisor, de la
radio, del equipo de música o del ordenador
En este apartado se recogen las ayudas que permiten
escuchar la televisión, el aparato de música, la radio o la salida de voz del
ordenador con más claridad, sin tener que acercarse excesivamente o subir el
volumen, lo que puede molestar a otros miembros de la vivienda. Existen
diferentes ayudas para hacer llegar directamente el sonido a la persona
deficiente auditiva: unas ayudas se basan en la transmisión a través de un
cable, que se conecta al televisor y al audífono; otras ayudas se basan en la
transmisión del sonido sin que haya un cable entre la persona y el aparato, ya
que lo hacen a través de inducción magnética, ondas de frecuencia modulada o
luz infrarroja. La elección de uno u otro depende de si la persona utiliza
audífono y de si este dispone de clavija con posición T o MT, necesaria para
los aparatos de bucles magnéticos; de si desea combinar el sonido del televisor
con la recepción de otros sonidos del entorno; de si vive sola en la casa y no
tiene, por lo tanto, problemas como el que surge al conectar al televisor
alguna clavija que impide que se perciba el sonido hacia el exterior, etc. A
continuación se mencionan algunos de los aparatos existentes dentro de cada
modalidad de transmisión del sonido:
Sistemas de amplificación por bucle de inducción: para personas que utilicen audífonos y estos
dispongan de la posición T.
·
Teleloop:
cable que por un extremo se conecta con la clavija a la salida de audio del
aparato (TV, radio) y por el otro dispone de un bucle para cuello.
·
TA-80C:
amplificador portátil con bobina de
inducción que se utiliza con el teléfono y que, con una adaptación, puede
utilizarse para escuchar el sonido procedente del altavoz de los distintos
aparatos (TV, radio).
·
Minicon:
formado por un aparato que se conecta a cualquier dispositivo de audio y a un
cable que debe rodear el perímetro de la habitación. Transmite el sonido a la
persona sordociega que disponga del audífono con posición T, sin necesidad de
cable entre ambos.
·
Sistema Loop (del conjunto de aparatos Puzzle): igual que Minicon, formado por un aparato que se conecta a cualquier
dispositivo con salida de audio y a un cable que debe rodear el perímetro de la
habitación. Además, si se utiliza junto con el sistema Puzzle de indicación de sonidos del hogar, permite estar informado
de los sonidos del entorno al tiempo que se escucha el televisor o la radio.
Sistemas de transmisión por infrarrojos, para personas que no utilizan audífonos pero
tienen dificultad en escuchar el sonido debido a la distancia o el ruido
ambiental y, por ello, reciben el sonido mediante auriculares. También para
aquellas personas usuarias de audífono sin posición T. Tienen la ventaja de ser
portátiles, a diferencia de los amplificadores de bucle que se colocan
bordeando la pared de la habitación:
·
Beam:
sistema por infrarrojos del conjunto Puzzle.
Consta de un emisor que se conecta al aparato de televisión o de música y
transmite el sonido por luz infrarroja al receptor, que se conecta a un
auricular o al audífono mediante el sistema adecuado a cada persona. Si se
utiliza junto con el sistema Puzzle de
indicación de sonidos del hogar, permite estar informado de los sonidos del
entorno al tiempo que se escucha el televisor, el ordenador o la radio (v. foto 5).
·
Infraport:
consiste en un emisor de infrarrojos que se conecta al televisor y envía la
señal directamente a los auriculares que lleva la persona sordociega. Dispone
de control de volumen. Se utiliza sin audífono (v. foto 10).

Sistemas de transmisión por frecuencia modulada
(FM):
·
Sistema Microlink: consta de un pequeño
receptor, que se conecta directamente al audífono retroauricular, y el emisor Handymic, que dispone de un micrófono
con un emisor de FM incorporado, el cual se coloca cerca de la persona que
habla. Es de tamaño muy reducido y puede utilizarse en conferencias, entornos
educativos, en reuniones o conectarse directamente al televisor o a la radio
(v. foto 9).
·
Sistema TelCom: Sistema de transmisión de sonido
por FM, con un radio de acción de quince metros, incluso a través de paredes.
El transmisor de FM TelCom se conecta
al teléfono, al televisor, al equipo de música o al ordenador, y los sonidos se
transmiten al receptor Microlink que
está conectado al audífono retroauricular.
·
Sistema Link: es un aparato que se utiliza junto
a los equipos de FM, como Solaris, Easy Listener o Microlink. Se conecta al aparato que se desea escuchar y al
transmisor del equipo de FM de esa persona. El sonido se envía sin cables al
receptor del equipo de FM que lleva consigo el usuario. Le permite, al tiempo
que escucha la televisión o la radio, recibir las señales de alarma o los
sonidos del hogar (como la llamada del timbre de la puerta o del teléfono) si
se utiliza junto con los demás dispositivos del sistema Puzzle.
Transmisión del sonido directamente mediante cable:
·
Acoplador acústico TC-1:
amplificador del sonido que se conecta al audífono mediante entrada de audio,
se puede adquirir un kit que fija el TC-1
al altavoz del televisor y se une al audífono por un cable de 5 m.
·
Mic 30:
micrófono que se conecta al audífono mediante un cable de 1,75 ó 6 metros.
·
TV-instaes:
cable que se conecta por un lado al televisor y, por otro, a unos pequeños
auriculares, con control de volumen.
·
Auricular para
televisión y conferencias Bellman y
Symfon: compuesto por auricular, micrófono y amplificador, con regulador de
volumen y de tono.
Volver al comienzo del capítulo
/ Ir al Índice
4. Accesibilidad
a las tecnologías de la información y comunicación por parte de las personas
con una discapacidad sensorial
4.1. Accesibilidad a las tecnologías de la
información y comunicación por parte de las personas ciegas y deficientes
visuales
En el área de las
tecnologías de la información hay que pensar que cada discapacidad exige unas
determinadas características a los dispositivos y programas que hacen
accesibles esos recursos generales. Se ha desarrollado todo un campo de
investigación y trabajo en torno a la consecución de la accesibilidad por parte
de los discapacitados visuales. Fácilmente se puede suponer que la gran
dificultad o barrera a la que se enfrenta la falta de visión en este contexto
es precisamente poder acceder a un medio donde la información se manifiesta
fundamentalmente de forma gráfica y visual.
Si nos centramos
en la discapacidad visual, todos aquellos dispositivos y programas, hardware y
software, específicamente diseñados para hacer accesible a los ciegos la
tecnología de la información se denominan «tiflotecnología».
Se podría definir
«tiflotecnología» como aquel conjunto de técnicas, tecnologías, conocimientos,
adaptaciones y recursos encaminados a proporcionar a los ciegos y deficientes
visuales el acceso a la tecnología en general y a las nuevas tecnologías en
particular, dotándoles, de esta forma, de ayudas técnicas específicas cuyo uso
permita mayores niveles de autonomía personal, al mejorar y posibilitar en
mayor medida el acceso al empleo, la educación, la cultura o el ocio. Por esta
razón, para la ONCE, la tiflotecnología y sus desarrollos se constituyen en una
de sus principales prioridades. Para ello, dispone de un centro especializado
en el estudio, desarrollo y adaptación de tecnología específica para ciegos y
deficientes visuales: el CIDAT.
La
tiflotecnología basa su investigación y desarrollo en recursos que facilitan el
acceso de las personas ciegas y deficientes visuales al ordenador, así como de
aquellos dispositivos y sistemas autónomos con sus utilidades propias y
específicamente desarrollados para personas ciegas y
deficientes visuales.
4.2. Accesibilidad a las tecnologías de la
información y comunicación por parte de las personas sordas y deficientes auditivos
Por su parte, la
mayoría de las investigaciones en desarrollos tecnológicos para sordos se han
centrado en el campo de la accesibilidad a la comunicación a distancia, a las
telecomunicaciones, así como a la información a través de los medios audiovisuales.
En el ámbito informático, por ejemplo, los elementos sonoros suelen ser
auxiliares: no es el medio sonoro el fundamental donde se desarrolla y se
muestra la información. Hasta el momento, han sido elementos auxiliares en la
comunicación usuario-sistema, sonidos que alertan de algún cambio, error,
avisos sonoros, etc. Esta tendencia va cambiando, en detrimento de las personas
sordas, con la implantación de los elementos multimedia. Internet va
incorporando cada día más información de este tipo, aunque es raro, de momento,
encontrar información presentada exclusivamente en este formato. No obstante,
la gran carga visual y gráfica hacia la que han evolucionado los entornos
informáticos desde el ya antiguo MS-DOS juega claramente en favor de esta deficiencia.
Por la misma razón, esta realidad ha jugado en contra de los ciegos y
deficientes visuales, cuyas herramientas de adaptación tuvieron que evolucionar
rápidamente para acoplarse a este cambio.
Además, otro
escollo importante para muchas personas sordas consiste en salvar la barrera
del lenguaje, es decir, la dificultad para comprender los mensajes escritos por
parte de aquellas que nacieron con esta discapacidad o que perdieron el oído a
una edad tan temprana que no les permitió desarrollar el lenguaje oral de forma
natural. Este aspecto se facilita si los mensajes reúnen las siguientes
características:
·
lenguaje conciso, depurado y exacto;
·
oraciones simples, no gramaticalmente retóricas;
·
cabeceras, indicadores y títulos que faciliten la lectura al centrar el
tema;
·
no utilizar grandes extensiones escritas abarrotadas de texto;
·
imágenes, iconos y textos breves;
·
textos adaptados: sustituir palabras complejas, o poco utilizadas, por
otras sinónimas más sencillas, de un lenguaje más coloquial y de más fácil
comprensión, sin alterar el contenido global.
4.3. Accesibilidad a las tecnologías de la
información y comunicación por parte de las personas sordociegas
Desde un esquema
que facilite la comprensión de las posibilidades que tienen las personas sordociegas
de participar de las nuevas tecnologías y de que estas les proporcionen un
aumento de su nivel de autonomía, tendremos tres principales criterios
determinantes:
1- El nivel de acceso a la
información visual, dependiente del grado de resto visual, si lo hubiere.
2- El nivel de lenguaje oral
adquirido. Determinará el grado de accesibilidad de una persona sordociega a la
comprensión de los mensajes escritos.
3- Los restos auditivos
aprovechables determinarán la accesibilidad a la información sonora que, al ser
potenciados, mejorará tanto su comunicación verbal interpersonal, como el
acceso a la información verbal sonora proporcionada por los diferentes
dispositivos tecnológicos.
Dependiendo de
las características de cada grupo de sordociegos, y contando con la
heterogeneidad de esta población, serán más determinantes unos u otros de estos
tres criterios mencionados.
Sordociegos congénitos (Grupo I):
En este grupo el
acceso a la información se encuentra seriamente limitado. No hay un código de
comunicación que se adquiera de manera natural, como el lenguaje oral en los
nacidos ciegos, o el lenguaje de signos en los nacidos sordos. Al estar ambos
canales sensoriales afectados para recibir información y para que el cerebro la
procese con claridad desde los primeros momentos de la vida, todo el grueso de
la educación y la instrucción va dirigido a la adquisición de un sistema de
comunicación eficaz que les permita entender el mundo que les rodea y
comunicarse con los demás (v. capítulo 6).
Las ayudas
técnicas utilizables en estas etapas serán las dirigidas a apoyar el desarrollo
de los restos sensoriales que puedan facilitar el aprendizaje de ese sistema de
comunicación. Podemos potenciar este aprendizaje y reforzar la adquisición de
conceptos a través del uso del ordenador, con la utilización de programas
educativos que cumplan estos fines con las adaptaciones pertinentes,
fundamentalmente, además, dirigidos a reforzar el aprendizaje a través de los
restos auditivos, visuales o ambos que el niño pudiera tener. En la etapa
adulta, el sordociego congénito podrá ser usuario de ayudas técnicas de cierto
nivel de especialización si se ha conseguido superar esa fase, si tuvo una
intervención temprana y adecuada, y si se le ha dotado de un código de
comunicación que le permita interpretar la información.
Personas sordociegas con deficiencia auditiva congénita
y pérdida de visión adquirida durante el transcurso de la vida (Grupo II):
Dependiendo del
nivel de adquisición o conocimiento de las estructuras gramaticales de la
lengua oral tendrán mayor o menor dificultad para comprender mensajes escritos.
Es conveniente, por tanto, en algunos casos, una instrucción paralela
específica en el área del lenguaje y de vocabulario contextual que garantice en
mayor medida la comprensibilidad de los mensajes y posibilite el
enriquecimiento que la información les pueda proporcionar a través de la
tecnología.
Como personas
nacidas sordas o que perdieron el sentido del oído a una edad tan temprana que
no les permitió la adquisición del lenguaje oral de una forma natural, su
sistema de comunicación habitual es la lengua de signos, teniendo, por tanto,
dificultades, en mayor o menor medida, de comprensión de las estructuras
gramaticales de la lengua oral a través de la lectoescritura. No pueden acceder
a la información por el canal auditivo. La falta total de audición o la
existencia de restos auditivos aprovechables es mayoritaria en este grupo,
compuesto fundamentalmente por afectados por el síndrome de Usher, siendo
mayoritario además el grupo de los que nacen sordos y van perdiendo posterior y
progresivamente la vista por retinosis pigmentaria (Tipo I; v. capítulo 3).
Podrán, pues, acceder a la información salvando estas dos barreras: la del lenguaje y la de los problemas
visuales, utilizando, por tanto, dispositivos de ayuda que faciliten la
accesibilidad a través de adaptaciones que permitan salvar alguna de estas dos
barreras.
Las
características de este trastorno visual requerirá mantener una cierta
distancia con la pantalla, mayor contraste de colores entre figura y fondo,
elementos gráficos de mayor tamaño, etc. En la medida en que los restos dejen
de ser funcionalmente aprovechables, el acceso a la información se irá
limitando a la de tipo texto con acceso táctil, debido a la pérdida progresiva
de los restos visuales generada por la retinosis pigmentaria. En función de
esta progresividad habrá que iniciar el aprendizaje paralelo del sistema
braille, para que la persona lo vaya asumiendo como el código de acceso a la
información que va a utilizar en el futuro, utilizando entonces, por tanto,
dispositivos y medios técnicos con salida de información en este sistema.
Normalmente, tardan muchos años en llegar a perder totalmente la visión y
convertirse en sordociegos totales, pero, en su mayor parte, sí llegan a tener
restos visuales tan pequeños que no son funcionales.
Personas sordociegas con deficiencia visual congénita y
pérdida de audición adquirida durante el transcurso de la vida (Grupo III):
En lo referente a
la comunicación utilizan el alfabeto dactilológico en la palma de la mano. Es
habitual en este grupo de sordociegos que a nivel expresivo la respuesta sea
oral con interlocutores oyentes, con la deformación expresiva consecuente a la
falta de audición. No tienen, pues, la barrera del lenguaje. Como sordos
tardíos, accederán a la información, de manera general, salvando estas dos
barreras: la de los problemas visuales y
la del acceso a la información sonora,
pues este soporte sí puede ser funcionalmente útil si sus restos auditivos
se lo permiten, ya que el oído es el canal sensorial sobre el que se estableció
su sistema de comunicación hasta quedar sordociego: la lengua oral. Potenciados
los restos, si los hubiere, con las ayudas auditivas correspondientes, puede
llegar a ser útil acceder a la información sonora, como apoyo al braille, para
acceder a la información del ordenador o a la comunicación telefónica, por
poner dos ejemplos.
Normalmente, su
código de acceso a la información es el sistema braille para los sordociegos
sin restos visuales y la lectoescritura en tinta con las ampliaciones
pertinentes para los sordociegos con resto visual.
Este grupo, al
compartir la lengua oral y no tener problemas de acceso al lenguaje,
normalmente tendrá un aprovechamiento mayor de la información de tipo texto,
así como el acceso a toda la información escrita, tanto en Internet, como en
cualquier otro medio o formato. Tendrán más facilidad para la comunicación
textual remota, superando la barrera de la falta o dificultad de visión con las
herramientas tiflotécnicas adecuadas.
Las criterios de accesibilidad de estas personas vendrán determinados
por estos dos factores: la edad de aparición de cada una de las dos
deficiencias y el orden en que aparecen, además de por los restos sensoriales
que queden en cada uno de los dos sentidos. Una característica común será que,
normalmente, todas ellas quedaron sordociegas una vez adquirido el lenguaje,
por lo que de manera general compartirán con el grupo anterior las mismas las
posibilidades a través de: el acceso a la información visual y a la información
sonora, si igualmente existen restos auditivos
que, potenciados con las ayudas auditivas correspondientes, les puedan permitir
acceder a la información verbal sonora.
Volver al comienzo del capítulo
/ Ir al Índice
5. Ayudas técnicas para
el acceso a la información y a las nuevas tecnologías
5.1. Con resto
visual aprovechable
Las personas sordociegas con restos visuales
funcionalmente útiles podrán trabajar en el entorno de un ordenador personal
con adaptaciones, como los software de ampliación y magnificación de
caracteres. Ejemplos de ellos son los programas Zoom-Text Xtra (Ai Squared), Lunar
(Dolphin), Magic (Freedom Scientific) u ONCE-Mega (ONCE). Estas adaptaciones magnifican y amplían los
caracteres y contenidos de la pantalla en diferentes grados y con diferentes
opciones, según la forma en que se presenta la información ampliada: pantalla
total, lupa, área, pantalla dividida, revisión, etc.
El usuario puede elegir un tipo de ampliación
entre los distintos tipos disponibles, determinar la escala para las
ampliaciones, activar o desactivar una segunda ventana de ampliación, cargar y
salvar configuraciones personales de sesión, etc. Se pueden configurar, además
del tamaño, el contraste, los colores, el puntero del ratón, la velocidad de
desplazamiento y un sinfín de opciones para convertir a estos programas en la
herramienta que garantice la aportación fiable de datos al sistema por parte
del usuario con baja visión, así como el acceso a la información que este le
proporciona.
Hay que reseñar que las distintas funciones que estos programas ofrecen
se pueden llevar a cabo por medio de un cuadro de diálogo o mediante la
pulsación simultánea de combinaciones de teclas. De cualquier forma, se ofrece
al usuario la posibilidad de utilizar el ratón o el teclado según sus
necesidades visuales.
Tienen el inconveniente de que a mayor aumento y ampliación, menos
cantidad de información se nos muestra, pues la zona ampliada acapara,
proporcionalmente a esa ampliación, la vista de la pantalla, ocultándose el
resto de la misma (efecto lupa), perdiéndose, por tanto, mucha referencia
respecto a la información total que se puede manejar. Para paliar este problema
y ofrecer al usuario una información más completa, algunos de estos programas
tienen salida parlante complementaria (por síntesis de voz) de la información
paralela a la que se va magnificando, referenciándola en muchos casos al
entorno general del sistema operativo o programa que se esté utilizando,
aportando además la posibilidad de leer los documentos y textos en pantalla por
voz. Este aspecto puede ser útil para aquellos sordociegos cuyos restos
auditivos pueden ser funcionalmente útiles, como apoyo a la información visual
con las ayudas auditivas y de amplificación sonora correspondientes. De esta
forma, y en función de esos restos, se podrá configurar la síntesis de voz
eligiendo aquellas voces y características de las mismas que las hagan más
compatibles con el tipo concreto de pérdida auditiva (v. capítulo 2
y apartados 3.2
y 3.3.5 de este mismo
capítulo).
En cualquier caso, el grado de accesibilidad a la información visual de
la pantalla de un ordenador estará en función del nivel de resto visual, de
forma que, en un extremo, se necesitarán programas y adaptaciones de este tipo
y, en la medida en que los restos sean mayores, las adaptaciones requeridas serán
menores. En algunos casos, con muy buenos restos visuales, será suficiente con
cambiar el contraste figura-fondo de los elementos de la pantalla, configurar
dichos elementos a un tamaño mayor desde la propia opción del sistema
operativo, disponer de un monitor de más pulgadas o determinar un tamaño y
contraste del puntero del ratón acordes con la dificultad de localización
visual del mismo, entre otras posibles adaptaciones que no necesitarían ningún
software específico.
Software de magnificación de pantalla

5.1.2. Acceso a la información
impresa
Para acceder a la
información impresa pueden beneficiarse de todo el material óptico disponible.
Son de especial interés para esta tarea las lupas televisión en todas sus
formas y modelos, desde sofisticados aparatos ergonómicamente diseñados para
este fin, hasta pequeñas cámaras que se pueden acoplar a un bolígrafo o
rotulador para poder rastrear el texto y enviar la señal ampliada a la pantalla
de un televisor convencional (Bolilupa)
(v. capítulo 1).
La posibilidad de
escanear un documento y acceder a su lectura a través de la pantalla de un
ordenador con la ayuda de los programas de magnificación antes descritos (si se
dispone de un monitor de grandes dimensiones, o incluso gracias a las opciones
de accesibilidad visual que nos permite el propio sistema operativo) es otra
posibilidad para el acceso a la información escrita por parte de las personas
sordociegas con serios problemas visuales. En algún caso, además, los programas
de reconocimiento óptico de caracteres (OCR) proporcionan la posibilidad de
acercar al usuario el texto de forma ordenada, tras su procesamiento, incluso a
través de su propia opción de magnificación, como es el caso del OCR Tifloscan (ONCE).
5.2. Sin resto
visual o resto no aprovechable
Para trabajar en
Windows y hacer accesible este entorno gráfico a personas sin visión se
requiere un software de revisión de pantalla o «lector de pantalla». Como
ejemplo paradigmático, por ser el más utilizado en todo el mundo por las
personas ciegas, tenemos Jaws for Windows
(Freedom Scientific). Estos programas «leen» y
acercan la información que está en la pantalla al usuario que no puede verla
mediante el seguimiento permanente del elemento resaltado o focalizado en cada
momento por el sistema operativo. Lo hacen a través del sonido (síntesis de
voz), el braille o ambos, es decir, a través de los canales accesibles y
alternativos al visual: oído y tacto. Garantizan, en general, una buena
accesibilidad a los programas y aplicaciones más habituales del entorno Windows
y, fundamentalmente, los desarrollados por Microsoft. Al transmitir al usuario
información relativa al elemento focalizado, no solo conocerá la información
textual con la que se esté trabajando (leyendo o editando), sino además toda
aquella información contextual permanente sobre el elemento o situación del
entorno gráfico en el que se encuentra en un momento dado (cuadros de diálogo,
listas, cuadros de edición, opciones, formularios….), permitiendo, en lo
posible, el acceso a una interfaz interactiva como Windows, concebida para
interactuar visualmente con la información de la pantalla.
El usuario sin visión aporta datos al sistema a
través del teclado, bien a través de los comandos y combinaciones de teclas que
el propio sistema operativo Windows tiene, como por medio de otros aportados
por el software lector, a través de scripts
desarrollados para cada función. Se
trata de pequeños recursos de programación del lector de pantalla que le
permiten incrementar o ajustar la información pertinente que se entrega al
usuario en relación a una determinada tarea en la aplicación para la que ha
sido desarrollado. Estos pequeños archivos de programación contienen, además,
las combinaciones de teclas necesarias que tendremos que pulsar para realizar
las tareas para las que fueron concebidos, de forma que Jaws proporcionará, a través de los scripts, comandos alternativos y/o complementarios, pero, en todo
caso, accesibles para dichas aplicaciones.
Además de la síntesis de voz, estos programas
incorporan la posibilidad de aportar la información a través de braille,
aspecto este de suma importancia, pues permite la accesibilidad a todas las
personas sordociegas sin restos visuales, siendo la única y exclusiva vía de
acceso a la información para ellas cuando tampoco existen restos auditivos que
permitan captar y procesar información de tipo verbal-sonoro.
Para ello, se necesita, a su vez, el dispositivo
hardware braille que muestre en su display la información que el programa
lector de pantalla le envía, previamente instalado y configurado en dicho
programa y conectado al PC a través del puerto serie. Estos dispositivos se
denominan líneas braille, y su
funcionamiento consiste en mostrar en un display, compuesto por un conjunto de
celdillas dispuestas linealmente, los vástagos de los puntos correspondientes
al carácter braille a representar en cada una de ellas, elevados
electrónicamente de forma refrescable. Las más utilizadas en España son la Línea ECO Braille (ONCE) y el Braille Lite (Freedom Scientific) utilizado para este fin,
pues ya veremos posteriormente que no es esta la única o fundamental
funcionalidad de este dispositivo.
La Línea Eco
Braille se puede encontrar en tres formatos, de 80, 40 o de 20 caracteres.
Además de dispositivo que permite la presentación de la información que aparece
en el monitor proporcionada por el lector de pantalla, dispone de funciones
propias de exploración de la misma, con sus propias teclas y comandos para
ello.
Foto 13.
Línea braille modelo ECO Plus (ONCE)

El usuario tiene la posibilidad de trabajar con
diferentes dispositivos de cada uno de los dos tipos, síntesis de voz o línea
braille y, a su vez, cada dispositivo puede ser configurado y personalizado
desde el programa lector en cuanto a la forma de trabajo para ajustarlo a las
necesidades del usuario.
De esta forma, y en función de los restos auditivos y el nivel de
accesibilidad a la información verbal-sonora, se podrá configurar la síntesis
de voz para elegir aquellas voces que pudieran ser más útiles para aquellos
sordociegos con lenguaje adquirido, y cuyos restos auditivos pudieran
permitirles un apoyo importante a la información táctil, con las ayudas
auditivas correspondientes (v. capítulo 2 y apartados 3.2 y 3.3.5 de este mismo capítulo).
5.2.2. Acceso a la información
impresa
La barrera del acceso a la información impresa de tipo texto por parte
de las personas sordociegas sin restos visuales funcionalmente aprovechables se
solventa técnicamente con la combinación de un escáner y un software de
reconocimiento óptico de caracteres (OCR, del inglés Optical
Character Recognition). Programas informáticos como TextBridge
(ScanSoft), OmniPage (ScanSoft) o FineReader (Abbyy Software) solucionan el problema. Estos programas se encargan de procesar e
interpretar la información digitalizada por el escáner, creando archivos de
texto en el PC, accesibles por tanto, desde ese momento, con las líneas braille
o la síntesis de voz del programa lector de pantalla correspondiente. Es decir,
se trata de programas destinados a interpretar y procesar imágenes de textos
procedentes del escáner para convertirlos en archivos informáticos de texto,
cuya accesibilidad a los mismos la determina el uso del software lector de pantalla
antes descrito, como vía de acceso a cualquier documento o información del PC o
aplicación bajo la que se desarrolle.
En otros casos, contamos con OCRs adaptados para ciegos, que son
verdaderas máquinas de lectura que no necesitan para su utilización ningún
software lector de pantalla, al traer incorporada la respuesta por voz en el
propio programa, como, por ejemplo, Open Book (Freedom Scientific), o incluso, además de
la voz, salida directa a través de línea braille, como, por ejemplo, Tifloscan (ONCE).
Para las personas sordociegas, Tifloscan es de verdadera ayuda, pues no requiere, para personas que no tienen
mucha familiaridad con el uso de ordenadores, de ningún conocimiento profundo
previo sobre entorno Windows ni sobre lectores de pantalla. Se puede configurar
en el arranque del sistema operativo, de forma que se abra y cierre con el
mismo; tiene su propio editor, su propia estructura de archivo de información y
basta únicamente con situar el papel impreso en el cristal del escáner para que
una persona sordociega pueda leer directamente en braille su contenido con
total facilidad.
No obstante, la información verbal-sonora que proporciona Tifloscan, y usada simultáneamente con el braille, puede llegar a ser accesible y
de apoyo al mismo para algunas personas sordociegas con lenguaje adquirido, y
cuyos restos auditivos pueden ser útiles con las ayudas auditivas
correspondientes.
Además, las personas ciegas pueden acceder a la letra impresa a través
de los denominados equipos «compactos» de lectura. Se trata de dispositivos
autónomos que reúnen en un solo equipo todas las características técnicas
reseñadas anteriormente como necesarias para poder explorar y digitalizar el
documento (escáner), procesarlo (OCR) y, al crear ficheros de texto, poder ser
mostrados al usuario (síntesis de voz). Hablamos del equipo Galileo (Robotron)
o del Lectoscan, de reciente
lanzamiento por parte de la ONCE. No
requieren, por tanto, del conocimiento y manejo del ordenador para su uso,
permitiendo un rápido acceso al contenido de un escrito por parte de una
persona sordociega sin restos de visión, como, por ejemplo, un fax recibido en
letra impresa (v. apartado 6.3).
Foto 14. OCR Tifloscan con salida a línea braille

Otro sistema de
acceso a la información escrita, ya en desuso, es el Optacon (Telesensory Sistems), sistema de reconocimiento de textos
con una pequeña cámara que trasfiere los datos (formas de las letras en tinta)
a un display perceptible táctilmente, que no es braille, sino una
representación gráfica de las formas visuales de las letras. Necesitaba un
entrenamiento muy costoso para poder entender, a nivel receptivo, el conjunto
de caracteres representados de esta forma, con el inconveniente de no compartir
este código con ninguna otra ayuda técnica ni dispositivo, no teniendo, además,
ningún tipo de estructura interna de memoria que permitiera almacenar textos ya
procesados para una lectura posterior.
5.2.3. Otras herramientas de
tratamiento de información diseñadas para trabajar sin visión
Se trata de dispositivos autónomos, conocidos como «tomanotas»,
«anotadores parlantes» o «anotadores electrónicos». En inglés se utiliza el
término notetakers. Son pequeños
ordenadores portátiles con entrada braille diseñados para su uso cotidiano por
parte de las personas ciegas.
Son aparatos diseñados para que la entrada de la información se realice
en braille, para lo que vienen dotados de teclados braille de 6 teclas (o, en
algún caso, de 8 teclas para braille computerizado), y la salida de la
información por voz. Entre estos tenemos el Braille 'n Speak (Freedom Scientific), el PC Hablado
(ONCE) o el Sonobraille (ONCE). Son equipos para el almacenamiento, proceso y edición de
textos, además de posibilitar al usuario su utilización como sintetizador de
voz para un PC, reloj, cronómetro, alarma, calendario, agenda o calculadora.
Además de
trabajar la información por sí mismos, tienen una gran conectividad con el
resto de dispositivos periféricos, fundamentalmente impresoras (tanto las
habituales de tinta, como las de braille), así como con PCs, permitiendo una
gran transferibilidad de información de unos a otros. Normalmente, disponen de
unidades de disco externas para este fin.
Proporcionan una
gran autonomía a las personas ciegas, pues, además de todas las funciones
mencionadas, ayudan a las mismas sobre todo a tener toda la información
necesaria para su vida privada centralizada en un dispositivo pequeño, ligero y
de fácil manejo. A nivel educativo, son de suma importancia, pues se trata de
adaptaciones que permiten al estudiante una mayor integración y participación
en el aula, proporcionada por la posibilidad de tomar apuntes y acceder a la
lectura de textos y documentos de estudio de forma autónoma.
Esta idea de
llevar siempre a mano un «bolígrafo y un papel accesibles» es más vital y
necesaria, si cabe, para una persona sordociega, para quien los puntos de
referencia, los recursos y las posibilidades de organizar la información para
que le sea lo más útil posible para su vida diaria son todavía mucho menores, siendo
más dependiente de quienes le rodean.
En general, no
son utilizables por las personas sordociegas debido a su salida de voz. Para
ello, con las mismas funciones, pero además con la posibilidad de salida de la
información en braille, tenemos el Braille
Lite de la empresa americana Freedom Scientific,
antes mencionado como soporte para braille de Jaws for Windows. Es un anotador electrónico braille portátil ideal
para las personas sordociegas, ya que, además de la salida por voz de los
anteriores, dispone de un display braille de 18 ó 40 caracteres, según el
modelo, y que, además, como se dijo anteriormente, se puede conectar al PC, y
estableciéndolo como dispositivo de salida braille en el programa Jaws, nos permite acceder a todos los
contenidos del ordenador y sus prestaciones, con lo que la funcionalidad de
este aparato para las personas sordociegas es máxima.

El Sonobraille tiene una buena síntesis de
voz que podría ser útil a personas sordociegas con resto auditivo funcional
aprovechable. No obstante, de no ser así, a su vez se puede conectar a una Línea ECO Braille, y puede permitir
hacer uso de las grandes prestaciones que trae incorporadas: transferibilidad
de ficheros, correo electrónico, etc. Para no perder su portabilidad al
conectarlo a líneas ECO de 80 ó 40,
se puede utilizar una ECO 20, de
tamaño muy reducido y manejable.
Actualmente, y
gracias al avance de la tecnología y a la expansión de Internet, van
apareciendo en el mercado dispositivos de este tipo que permiten una
funcionalidad mucho mayor, y concretamente en el área comunicativa para las
personas sordociegas, gracias a la incorporación de módem y la posibilidad de
poder utilizar directamente desde estos dispositivos el correo electrónico y
los mensajes de texto (con lo que supone de alternativa telefónica, usando los
servicios de intermediación disponibles; v. apartado 6.3 de este mismo capítulo). Dispositivos de
este tipo son el Pac Mate (Freedom Scientific), el Braillex Elba (Sighted Electronics) o el Alva MPO 5500 (Alva Braille Products). Son equipos de muy reciente
aparición y, a la fecha de redacción de este capítulo, aún no tienen
distribución comercial en nuestro país.
Tanto la
información que se trabaje en un PC adaptado, como la que se procese en un
anotador braille de los mencionados anteriormente, puede ser impresa en sistema
braille a través de las impresoras específicamente diseñadas para imprimir en
este código. De entre ellas, por su pequeño tamaño y fácil manejo y transporte,
cabe destacar la impresora braille portátil Portathiel
(ONCE).
Foto 16.
Impresora Portathiel (ONCE)

Todas estas ayudas son útiles
para los sordociegos en la forma descrita, es decir, por salida visual, braille
o ambas; no obstante, algunas de ellas que cuentan, además, con la posibilidad
de salida de la información por síntesis de voz, y otras específicamente
diseñadas para voz sin salida braille, podrán ser útiles en la medida en que
los restos auditivos y los medios técnicos que los potencian lo permitan (v. capítulo 2,
apartado 3.2 y subapartado 3.3.5
de este mismo capítulo).
En el aspecto de información que ofrece Internet,
la navegación se hace posible con los estándares actuales, teniendo en cuenta
la accesibilidad de cada web visitada. Para facilitar la creación de sitios web
accesibles, diversas instituciones de ámbito internacional han instaurado una serie
de pautas que lo facilitan. Cabe destacar la guía de la Web Accessibility Initiative (WAI)
Si una página web ha sido confeccionada siguiendo
dichas pautas permitirá la utilización de los servicios o información que
contenga a un mayor número potencial de usuarios, al contemplar el acceso a la
misma por parte de las personas discapacitadas.
Concretamente, para las personas ciegas y
sordociegas sin restos visuales favorecerá el acceso a una determinada web, a
través del programa lector de pantalla correspondiente, si se ha contemplado la
inclusión de texto alternativo a los elementos y enlaces gráficos de la misma,
el que sus enlaces y elementos hayan sido etiquetados con información
significativa en sí misma y no vinculada completamente al contexto, el que la
navegación por teclado tenga un orden lógico y consistente con los contenidos
de la página, el que no se hayan utilizado tablas para la presentación de
información o que estas se puedan leer línea a línea, por poner algunos de los
ejemplos más destacables. Para más información sobre accesibilidad a páginas
web se puede consultar <http://cidat.once.es/>
o <http://www.w3.org/WAI>.
Estas consideraciones, y otras muchas que facilitan
la accesibilidad de una web, también son importantes para los sordociegos
usuarios de Internet con funcionamiento visual. No obstante, estos tendrán
menos problemas, en general, a la hora de visitar páginas web desde las
adaptaciones visuales del equipo del que dispongan (v. apartado 5.1.1). Por otra parte, habría que tener en
cuenta que la información que exploren reúna las características suficientes
para ser asimilada, salvando sus barreras lingüísticas si las tuvieran. Para
ello, diversas entidades para sordos han confeccionado páginas web siguiendo
estos criterios.
Todos somos conscientes de la comodidad que supone y aporta Internet y
que supondrá en el futuro para nuestra vida cotidiana. Pues para algunas
personas sordociegas puede suponer la única forma de poder realizar
determinadas tareas o de conseguir determinada información de manera autónoma,
gracias a las adaptaciones tiflotécnicas que permiten el acceso a las
herramientas y sistemas de las nuevas tecnologías.
Volver al comienzo del capítulo
/ Ir al Índice
6. Ayudas técnicas para el acceso a la comunicación
De entre todas las limitaciones que la sordoceguera
aporta a la persona que la padece, el aspecto comunicativo es el más relevante
y, a la vez, el más limitante. En un mundo cada vez más globalizado, donde las
telecomunicaciones nos han situado en un plano comunicativo impensable hace
relativamente poco tiempo por la humanidad, la persona sordociega, por el
contrario, y por las características intrínsecas a su discapacidad, requiere en
muchos casos la presencia física e ineludible de su interlocutor. Su
comunicación interpersonal, bien en su recepción, en su emisión o en ambos
casos, es una comunicación táctil. Se necesita del contacto físico de la otra
persona para poder comunicar y, aun en el mejor de los casos, cuando se
conservan restos visuales que permiten una comunicación signada no táctil, se
necesitará la presencia física del interlocutor. Se trata, pues, de una
comunicación a «corta distancia», consecuencia directa de las pérdidas
sensoriales de los sentidos de la distancia: vista y oído.
Esto limita enormemente las posibilidades comunicativas de una
persona, pero, por otra parte, es en una sociedad donde las nuevas tecnologías
y las telecomunicaciones están creando un mundo nuevo y cada día más
interconectado, donde se puede salvar esta enorme desventaja y aportar a este
colectivo de discapacitados nuevas oportunidades comunicativas hasta hace muy
pocos años impensables.
Desde el momento en que los restos auditivos de la
persona con sordoceguera ya no le permiten utilizar el teléfono convencional,
ni los problemas visuales le permiten utilizar las herramientas comunicativas
habituales de las personas sordas, u otras herramientas no basadas en la
transmisión de sonido y utilizadas mayoritariamente por nuestra sociedad, las
posibilidades comunicativas que aportan las nuevas tecnologías, el uso del
ordenador y las adaptaciones tiflotécnicas que permiten su uso vistas
anteriormente, se convierten en herramientas imprescindibles y en la única
posibilidad de que esa comunicación «a corta distancia» pase a ser «de larga
distancia», pudiendo llegar a formar parte de esa sociedad comunicativamente
globalizada y aportando a la persona un aumento de sus posibilidades de
comunicación y de su autonomía y, por tanto, de independencia.
No obstante, toda comunicación a distancia, basada en las nuevas
tecnologías tendrá inexorablemente como soporte y código la lectoescritura,
pues, siendo beneficiarias en un futuro próximo las personas sordas de las
nuevas tecnologías que soporten su código comunicativo visual, la lengua de signos,
no será nunca una oportunidad que puedan compartir las personas sordociegas de
forma mayoritaria.
Es por ello de una importancia básica para el desarrollo futuro de una
persona sordociega y de sus oportunidades, el centrarse, cuando no lo tenga,
mediante la instrucción adecuada, en el aprendizaje, profundización y
perfeccionamiento del conocimiento de la gramática de la lengua oral, como base
para su comunicación futura no presencial a través de la lectoescritura, sobre
todo en aquellas personas sordociegas nacidas sordas. Igualmente importante
para poder acceder a este tipo de comunicación será el aprendizaje del sistema
braille como soporte físico que dota de accesibilidad táctil a dicha
lectoescritura, cuando se pierda definitivamente la visión.
6.1. Comunicación interpersonal a distancia. Línea
telefónica
Cuando la persona sordociega no conserva restos
auditivos suficientes que le permitan utilizar el teléfono convencional con las
adaptaciones oportunas (v. subapartado 3.3.3
de este mismo capítulo), pero sí conserva restos visuales que le permitan el
acceso a datos transmitidos por la línea telefónica en otros formatos
diferentes al sonoro, podrá ser usuario de las prestaciones que le aportan
herramientas como los teléfonos de texto, el fax, los videoteléfonos o la
transmisión de mensajes de texto, e incluso de imagen, a través de los
teléfonos móviles, todo ello con las adaptaciones oportunas.
La adaptación que
supone utilizar las redes de telefonía para que la información que se
intercambia sea visualizada en forma de texto supone para las personas sordas
una verdadera alternativa comunicativa a la telefonía convencional.
El teléfono es un instrumento de comunicación interpersonal
hasta hace muy poco vetado a las personas sordas. Estas, desde hace
relativamente poco tiempo, tienen la posibilidad real de hacer uso del mismo a
través de lo que se conoce como teléfonos de texto. Se trata de terminales
telefónicos que disponen de un display donde se va mostrando la información que
se recibe, así como de un teclado convencional para teclear la información que
se expresa, permitiendo, de esta manera, el intercambio de mensajes escritos en
tiempo real. Para poder contactar con estos terminales telefónicos se requiere
que los dos interlocutores dispongan del mismo modelo, por compartir los mismos
protocolos de comunicación, estableciendo llamadas telefónicas en dicho
sistema. El desarrollo de la telefonía de texto ha sido muy anárquico y heterogéneo,
primando intereses comerciales y, a falta de una mínima normalización
internacional, nos encontramos con incompatibilidades importantes, no
existiendo un estándar de comunicación, necesario para generalizar al máximo
dichos terminales entre los usuarios.
No obstante, dentro del marco de un mismo país, se han
impuesto unos u otros protocolos de comunicación, que sí han generalizado el
uso de un determinado terminal telefónico entre el colectivo de personas sordas
del mismo. En España se impuso el uso del terminal DTS (Oticon) basado en
los protocolos EDT (European Deaf Telephone). Se trata del protocolo utilizado
mayoritariamente también en Alemania, Suiza, Austria e Italia. La diversidad de
protocolos de comunicación utilizados por el resto de países es amplia y
variada, siendo, en la mayoría de los casos, incompatibles entre sí: DTMF,
Minitel, V21 Nórdico, Baudot, Bell (ASCII), etc.
Foto 17.
Teléfono de texto para sordos DTS (Oticon)

La adaptación que
supone la telefonía de textos para las personas sordas respecto de la telefonía
convencional necesita, a su vez, una segunda adaptación para poder ser útil a
las personas sordociegas. Al ser un sistema que está diseñado para salvar las
barreras comunicativas de las personas sordas, no es accesible en su totalidad
para las personas sordociegas. De esta forma, a muy pocos sordociegos les será
de ayuda un DTS si sus restos
visuales no alcanzan para poder leer el pequeño display donde aparece la
información que recibe, o si la persona sordociega no tiene restos visuales.
Aunque van
apareciendo algunos modelos con la pantalla de mayor tamaño, como, por ejemplo,
el DTS C6, la evolución del mercado de
los terminales telefónicos está dirigida hacia la fabricación de modelos más
pequeños y manejables, yendo esto en detrimento de su posible utilización por
parte de personas sordociegas. Así, el modelo Videotext (Amper), que disponía de una pantalla de mayor tamaño y
que podía dar más prestaciones a nivel de accesibilidad visual a las personas
sordociegas, fue dando paso a la generalización del DTS. En cualquier caso, siempre son terminales diseñados para el
uso por parte de personas sordas, por lo que, generalmente, no contempla su
diseño el posible uso por parte de personas sordociegas sin restos visuales.
Se han
desarrollado terminales telefónicos de texto con salida braille en otros
países, sobre todo en Estados Unidos (Telebraille),
pero el elevado coste de los dispositivos de braille electrónico hace que se
oriente su uso a una línea braille o a un único dispositivo que dé servicio a
diversas funciones, cada vez más, por cierto, pero todas centralizadas en el
ordenador personal.
La alternativa,
pues, a esta posibilidad pasa por el uso generalizado del ordenador personal.
Un PC adaptado puede dar cobertura a este tipo de telefonía de texto de forma
accesible a las personas sordociegas.
Con un software
de comunicaciones que contemple las necesidades comunicativas específicas de
las personas sordociegas, a través de módem y con protocolos compatibles entre
sí, se pueden establecer conversaciones de texto en tiempo real accesibles a
través de opciones de magnificación de caracteres de la pantalla o a través de
salida por línea braille para los sordociegos con y sin resto visual,
respectivamente.
Para el aviso de llamada se pueden utilizar los
avisadores táctiles o luminosos que permiten al usuario saber que le está
entrando una llamada, y entrar en contacto con el equipo (v. apartado 3.3.1 de
este mismo capítulo).
Aunque no admite
el intercambio bidireccional de información en tiempo real, no permitiendo
conversaciones de mayor amplitud y duración, se trata de una solución
comunicativa más que la tecnología pone al servicio de las personas
sordociegas. Es utilizado mayoritariamente por aquellos sordociegos con un buen
resto visual.
Para poder
acceder a la información que se recibe, las personas sordociegas con restos
visuales requerirán que la misma sea recibida escrita con rotuladores de trazo
grueso, con buena grafía y con los contornos de las letras bien definidos. Se
suelen utilizar para ello hojas en blanco, en cuyo pie de página figuren
mensajes como el siguiente: «POR FAVOR, SI TIENE QUE CONTESTAR, HÁGALO
ESCRIBIENDO CON UN ROTULADOR DE TRAZO GRUESO Y PREFERIBLEMENTE EN LETRAS
MAYÚSCULAS. MUCHAS GRACIAS».
Asimismo, las
ayudas ópticas descritas en el capítulo 1 podrán ayudar a leer y
descifrar los mensajes recibidos salvando los problemas visuales, así como
facilitar la emisión de mensajes escritos. Es de especial interés, en este
sentido, de cara a permitir la utilización del fax, el ser usuario de lupas
televisión, bolilupas, etc.
No obstante, el
ser usuario de ordenador y de las adaptaciones tiflotécnicas que permiten su
utilización proporciona a las personas sordociegas sin restos visuales la
posibilidad de ser usuario del fax, e incluso facilitar su uso a aquellos que
aun teniendo restos visuales pueden utilizarlo con mayor comodidad y mayor
accesibilidad visual.
Aquellos sordociegos usuarios
de ordenador, gracias a programas que contemplan y gestionan el envío de fax,
pueden hacerlo directamente desde el PC a través de la conexión de este con la
línea telefónica por medio del módem correspondiente. En este sentido, cabe
destacar la nueva utilidad de fax incorporada al nuevo sistema operativo
Windows XP. Los programas de magnificación de pantalla antes descritos les
permitirán escribir, enviar, recibir y leer fax con mayor comodidad, en el caso
de no ser usuarios de lupas televisión, por ejemplo. Incluso en este caso, aun
cuando no se utilice el PC como herramienta de fax para envío y recepción, el
ser usuario de ordenador siempre le permitirá, en todos los casos, mayores
posibilidades de utilización del fax, pues, por ejemplo, será más accesible
poder escribir los mensajes desde un ordenador adaptado a las características
visuales de una persona sordociega e imprimirlo para enviarlo posteriormente, e
incluso, habiendo recibido un fax en letra impresa (v. apartado 6.3),
poder leerlo en el PC adaptado una vez escaneado y digitalizado el documento
recibido, cuando no se es usuario de lupas televisión.
Para aquellos
usuarios sin visión que utilizan el ordenador adaptado podrán utilizar los
programas de fax para su envío. Para poder leer los fax recibidos en el
ordenador, no obstante, se necesitarán los siguientes requisitos:
-
Imprimirlo y escanearlo, pues se recibe en un formato de imagen
incompatible con el lector de pantalla.
-
Que los faxes recibidos estén escritos en letra impresa para que se
puedan escanear y leer posteriormente en el ordenador (v. apartado 5.2.2). Se solicitará, en
este caso, en un pie de página similar al descrito más arriba, que los mensajes
se envíen en letra impresa o, como posibilidad, que no se envíen directamente
desde otro fax sino a través del Centro de Intermediación del IMSERSO, pues
este los envía al usuario solicitado en este formato (v. apartado 6.3).
Las personas
sordociegas sin restos visuales podrán también producir documentos en tinta
creados en un anotador como Braille Lite
y, posteriormente, imprimirlo en una impresora convencional de tinta para su
envío.
Alternativamente,
desde el PC adaptado (lector de pantalla, línea braille...) se podrán producir
los mensajes escritos para imprimirlos y enviarlos desde el fax, o incluso,
enviarlos desde el propio PC como se comentó antes.
Otra alternativa a la
telefonía de textos para las personas sordas se basa en la transmisión
simultánea de diferentes tipos de información, incluida la imagen. De esta
forma, se proporciona la posibilidad de transmitir información no ya textual,
como se ha visto anteriormente, sino a través de lo que, para la mayoría de las
pesonas sordas, es su lengua natural: la lengua de signos.
Esta posibilidad está
actualmente inmersa en una fase de desarrollo, pues la transmisión de imágenes
ha revolucionado la situación de las infraestructuras necesarias para una
transmisión de calidad. En el momento en que se pasa a la transmisión de datos
con imágenes, la cantidad de bits (pulsos eléctricos) que circulan por el canal
crece tan desmesuradamente que sobrepasa la capacidad de la red telefónica
convencional. Este tipo de comunicación requiere entonces cableados especiales
con más posibilidades de transmisión. Se necesitan entonces grandes cantidades
de recursos económicos y de tiempo para adaptar las infraestructuras a un ancho
de banda que permita una calidad de imagen que, para la transmisión de la
lengua de signos (con unas condiciones que permitan el reflejo de toda su
riqueza gestual), estaría entre las 20 y las 25 imágenes por segundo,
aproximadamente.
En pleno desarrollo de los
terminales que utilizaremos para comunicarnos con imágenes en el futuro, y por
la experiencia de la evolución seguida por otros dispositivos, seguramente nos
encontraremos con aparatos autónomos, enfocados al uso cotidiano y diario, con
diseños cada vez más portátiles, con lo que la información podrá presentarse en
pantallas y displays relativamente pequeños.
Toda adaptación de sistemas
comunicativos basados en imágenes (sean de texto, gráficas o fotográficas)
aportarán algo a la autonomía comunicativa de las personas sordociegas en la
medida en que se basen en monitores y pantallas de un tamaño superior. Esto nos
lleva a la idea de que lo más importante es que la herramienta principal, como
es el ordenador, sirva y dé cobertura a todas las posibilidades de comunicación
y acceso a la información, incluido el teléfono de texto o videoteléfono.
Siempre tendremos mayor flexibilidad de adaptación de la imagen desde un PC,
con monitores de gran tamaño y con software que regule el funcionamiento de
estas telecomunicaciones, de forma que nos permita configurar la imagen para
adaptarla a las necesidades visuales de las personas sordociegas.
En cualquier caso, la
comunicación a distancia a través de imagen nunca llegará a ser efectiva para
muchas personas sordociegas que, debido a su grado avanzado de pérdida visual,
requieren, por su parte, un seguimiento y apoyo táctil receptivo de la
información recibida. De no ser este el caso, a continuación se exponen una
serie de puntos que podrían servir para mejorar este tipo de comunicación:
6.1.4. Teléfonos móviles
(SMS)
Aquellas personas
sordociegas con buen resto visual se benefician de la utilización de los
teléfonos móviles para el envío y recepción de mensajes cortos de tipo texto,
conocidos como SMS. El intercambio de SMS se está generalizando a nivel
comunicativo como una alternativa rápida y eficaz para las personas sordas en
general.
Las personas
sordociegas que actualmente lo utilizan, y debido al tamaño reducido de los
displays, suelen hacer uso de pequeñas lupas accesorias para ampliar el texto y
poderlo leer.
No obstante, y
gracias a la incorporación de tecnologías que permiten el intercambio
telefónico de imágenes, los fabricantes de teléfonos móviles empiezan a
incorporar pantallas de un tamaño ligeramente mayor y con color, posibilitando
mayor contraste, tamaño y nitidez en los mensajes textuales.
Existe la
posibilidad de utilizar el envío de SMS desde un PC adaptado a las necesidades
visuales del usuario y la correspondiente conexión a Internet. Esto posibilita
la comunicación por SMS a personas sordociegas sin restos visuales, además de
proporcionar a aquellos que sí tienen restos de visión mayor rapidez de
escritura desde el teclado del PC que desde el propio teclado del teléfono
móvil, pequeño y abreviado. Muchas páginas web ofrecen este servicio, además de
programas creados para este fin. La recepción de SMS desde el PC es posible
cuando el envío se realiza en formato de e-mail desde teléfonos móviles que
permiten esta función, posibilitada por la red telefónica que da cobertura a
dicho terminal. Actualmente van siendo mayoritarios.
También pueden
beneficiarse, en algunos casos, de los terminales móviles actuales conocidos
como comunicadores (teléfonos móviles
con teclado completo incorporado). Permiten su utilización como fax, correo
electrónico y navegación por Internet. Actualmente, se está desarrollando un
software que los convierte en teléfonos de texto.
Foto 18. Teléfono móvil comunicador Nokia 9110

6.2.
Comunicación interpersonal a distancia. Internet
La revolución que
ha supuesto Internet en todos los sentidos se complementa, para las personas
con problemas comunicativos derivados de la discapacidad auditiva, con
herramientas que proporcionan a las mismas posibilidades hasta hace muy poco
inimaginables.
El correo
electrónico, las conversaciones a través de los canales IRC (Internet Relay Chat), más conocidos como
chat, y programas de correo
instantáneo, representan una alternativa más, verdaderamente rápida y eficaz,
para una comunicación a distancia para las personas sordas. Y lo que es más
importante, desde nuestro punto de vista: en muchos casos, completamente
accesible para las personas sordociegas, gracias a las adaptaciones
tiflotécnicas.
Para poder utilizar el correo electrónico, lo
primero que hay que hacer es conectarse a Internet. Esto implica que, para
poder entrar a Internet desde un ordenador, tengamos que disponer de un código
de usuario y de una identificación. Esta información nos la proporcionarán los
llamados «Proveedores de acceso» o ISP
(Internet Service Provider), empresas
que, en un proceso completamente automatizado, nos proporcionarán un número
telefónico con el que conectaremos y, dando nuestros datos como clientes, nos
pondrá en contacto con la red.
Dichas empresas nos proporcionarán lo que se
denomina «cuenta de correo electrónico». Se trata de una dirección
identificativa, de la forma <usuario@proveedor.dominio>
que, por sus características (ISP), llevará implícita los servidores que
utilizará para recibir los mensajes que envíe el usuario (servidor SMTP) y para recibir los mensajes que le
envíen al usuario (servidor POP).
A partir de aquí, cuando nos conectemos con esos servidores, las
aplicaciones de correo electrónico se encargarán automáticamente de lo que, en
lenguaje coloquial, se denomina «bajar el correo» (descargar a nuestro
ordenador los mensajes almacenados para nosotros en el servidor POP) o «enviar
correo» (poner en el servidor SMTP los mensajes que queremos enviar).
Esto, que puede parecer muy complicado, para el
usuario no lo es en absoluto. Las aplicaciones informáticas de correo
electrónico ponen a su alcance, de una forma sencilla y eficaz, todas las
tareas relacionadas con el envío y recepción de mensajes electrónicos desde y a
nuestro ordenador.
La accesibilidad de las personas sordociegas a
estos programas es una realidad. La posibilidad de utilizar el correo
electrónico a través de las páginas web no lo es tanto, pues siempre dependerá
del diseño, más o menos accesible, con el que esté realizada la página en
concreto de nuestro proveedor de Internet o en el que tengamos cuenta de correo
electrónico.
Aplicaciones
como Outlook Express (Microsoft)
permiten a las personas sordociegas con restos visuales enviar y recibir correo
con mucha más versatilidad y facilidad de manejo, al permitir cambiar el tamaño
y el tipo de la fuente, personalizar el sistema a las características visuales
de cada usuario, organizarse la información y los contactos, proporcionando
estabilidad en la presentación y en el formato de la información.
Para las
personas sordociegas sin restos visuales, la accesibilidad que proporciona Jaws a través de una línea braille con
estas aplicaciones es amplia, pues, por tratarse de aplicaciones estándar
Windows, es fácil llegar a todas las funciones de los menús por el teclado, así
como utilizar los comandos de teclas rápidas que tienen, además de tratarse de
programas para los que Jaws dispone
de scripts específicos que
proporcionan la posibilidad de acceder con facilidad a muchas de las funciones
disponibles.
Se trata,
pues, el correo electrónico de una herramienta comunicativa de primer orden
para las personas sordociegas, si pensamos que, gracias a las adaptaciones
tiflotécnicas expuestas, permitimos su uso independientemente del nivel de
resto visual que se posea: desde personas sordociegas deficientes visuales
hasta personas sordociegas totales. En todos los casos, poder hacer uso del
correo electrónico a través de la adaptación de los dispositivos y sistemas en
los que se utiliza, supone una herramienta que proporciona una autonomía
comunicativa realmente única a las personas sordociegas.
La
desventaja más aparente del correo electrónico, por otra parte, es que no
proporciona la posibilidad de establecer comunicación en tiempo real. Para ello
se pueden utilizar los canales IRC o chat.
Se trata de foros de conversación en tiempo real
(canales) soportados por servidores que dan este servicio. Son multiusuario,
porque soportan la conversación simultánea de más de dos usuarios.
Aunque tienen la limitación de tener que estar conectado
en el momento para poder participar de una conversación, permiten una
comunicación directa entre dos personas. En este sentido, es muy utilizado el
canal de correo instantáneo MSN (Microsoft), cuya aplicación cliente instalada
en el PC (MSN Messenger o, más
recientemente, Windows Messenger para
Windows XP), permite organizar nuestros contactos y personas con las que
habitualmente conversamos. A partir de ahí, el programa nos muestra quiénes
están conectados en ese momento, y podemos enviarles o recibir de parte de
alguno de ellos la solicitud correspondiente de conversación. Es un programa
bastante accesible con Jaws para los
usuarios de línea braille y, como toda información en pantalla, configurable en
su ampliación y magnificación a través del programa correspondiente. Es
valorado muy positivamente por las personas sordociegas que lo utilizan, pues
les reporta la satisfacción de comunicarse con efectividad, rapidez y comodidad
con otras personas.
Otra posibilidad
comunicativa que ofrece Internet es la de intercambiar imágenes a través de
videoconferencia. Su funcionamiento es similar al de los canales IRC, con el
añadido de que una pequeña cámara instalada en los ordenadores recoge imagen y
sonido de los usuarios. Los programas cliente
instalados en el ordenador se encargan de transmitir estos datos a través de
Internet en tiempo real, con lo que se establece una conversación
videoteléfonica. Para poder valorar las posibilidades comunicativas para las
personas sordociegas de la videoconferencia a través de Internet, sirvan las
consideraciones hechas en el apartado de la videotelefonía, pues los
requerimientos en cuanto a calidad de imagen, situación actual y posibilidades
de acceso son muy similares.
6.3. Cuando no se comparten los medios: el Centro
de Intermediación para personas sordas del IMSERSO
La posibilidad de ampliar las prestaciones
comunicativas de los teléfonos de texto utilizados por las personas sordas, en
el sentido de que hubiera una intermediación (de texto a voz y viceversa) capaz
de permitir la comunicación entre estas personas usuarias del teléfono de texto
y personas oyentes usuarias del teléfono convencional, llevó en 1995 a la
creación del Centro de Intermediación para personas sordas del IMSERSO (CIIM),
a través de un acuerdo entre este y la compañía Telefónica.
Se trata de un servicio público prestado desde una
entidad (Centro de Intermediación) dependiente del IMSERSO (Instituto de
Migraciones y Servicios Sociales), y este, a su vez, del Ministerio de Trabajo
y Asuntos Sociales.
Características:
·
Tiene una
cobertura nacional.
·
Sus servicios
son prestados de forma continuada 24 horas, durante todos los días del año.
·
El sistema de
tarifación de las llamadas se inserta dentro de la consideración de
tarifaciones especiales, con reducciones de costes sobre la tarifación normal,
es decir, a través de los números 900, 901 y 902. Consideración de llamada
metropolitana aunque se haga desde cualquier punto de España (el centro se
ubica en Madrid), coste de la llamada compartido al 50%, etc.
·
Los operadores
prestan sus servicios bajo un código profesional orientado a la
confidencialidad y capacidad de comprender las necesidades comunicativas de las
personas sordas. Es decir, como por ejemplo, ser capaces de transmitir
emociones añadidas a la voz (risas, gritos...); ser capaces de mantener la
distancia correcta sin familiarizarse excesivamente con el usuario ni entrar en
opiniones ni valoraciones personales, o ser capaces de interpretar o explicar
(con el consentimiento del usuario) un texto que aparentemente no sea de fácil
comprensión por estar escrito por una persona sorda cuyo nivel de corrección
gramatical en cuanto al lenguaje escrito sea escaso.
Funcionamiento:
·
El usuario con
discapacidad auditiva marca un número del CIIM en su terminal de texto o el
usuario oyente marca un número del CIIM en su terminal convencional.
·
El operador
recibe la llamada procedente del terminal de texto de la persona sorda o
llamada convencional de una persona oyente. En ambos casos posibles recoge la
información relativa al número de teléfono con el que quiere comunicar, le
marca, le transmite al interlocutor información sobre quién le llama y, a
partir de ahí, traduce la conversación, haciéndola compatible.
·
La
incompatibilidad comunicativa resuelta por el CIIM no es la derivada
exclusivamente de la intermediación texto a voz y viceversa. En España,
conviven más de un terminal de texto incompatibles
entre sí. En estos casos, las personas sordas se ven obligadas a realizar
llamadas entre ellos a través de los servicios de intermediación del CIIM.
Además de esta principal función, motivo de la creación de este
servicio público, en la actualidad, y gracias a la amplia variedad de medios,
el CIIM ofrece la posibilidad de intermediar entre los mismos para hacerlos
compatibles entre sí. De esta forma, permite la compatibilidad y asegura el
intercambio de mensajes entre medios tan dispares, pero todos utilizados por
las personas sordas, como son el teléfono de texto, el correo electrónico, los
mensajes cortos de móvil (SMS) o el fax.
Números
de teléfono para contactar con el CIIM:
Teléfono para oyentes................. 901 55 88 55
Teléfonos
de texto DTS............... 901 51 10 10
Teléfonos
de texto Amper............ 901 56 88 66
Fax...............................................
901 51 50 11
Correo electrónico
..................... <cii@sertel.es>
Mensajes SMS a móvil............... 610 44 49 91
Urgencias….................................
900 211 112
Teniendo en cuenta la diversidad de medios, el CIIM
cumple un papel primordial a la hora de hacerlos compatibles entre sí, con la
profesionalidad y seriedad que un servicio público de este tipo requiere. Una
persona sordociega se comunicará directamente de e-mail a e-mail, de fax a fax,
de un DTS a otro DTS. Pero si unimos, a la diversidad de medios, la diversidad
de características comunicativas y de diferentes grados de accesibilidad a los
mismos por parte de las personas sordociegas, el CIIM se convierte en una
prioridad básica. Se trata de un servicio necesario que hace posible que los
diferentes medios y herramientas comunicativas les puedan ser verdaderamente
útiles, al poderse compartir con cualquier otra persona y con cualquier otro
medio. A través de los servicios del CIIM aumentan considerablemente las
posibilidades funcionales de cada uno de estos.
De esta forma, permite hacer compatible la
comunicación con el resto de la sociedad oyente a través de los dos medios más
utilizados por las personas sordociegas, como son el correo electrónico y el
fax, por ser los que, gracias a las herramientas tiflotécnicas, pueden ser
utilizados salvando las barreras visuales.
Una persona sordociega podrá, desde su ordenador
adaptado, enviar un correo electrónico al CIIM con el objeto de contactar con
cualquier otra persona, sea sorda u oyente, usuaria o no de ordenador, a través
de llamada a teléfono convencional, de texto o móvil, SMS o fax. Para ello,
solo tendrá que solicitarlo en dicho correo, recibiendo, a su vez, igualmente
por correo electrónico, la respuesta transcrita del interlocutor. La
accesibilidad del correo electrónico antes comentada, gracias a las
adaptaciones tiflotécnicas utilizadas, unida a la posibilidad de utilizarlo de
esta forma gracias a este servicio de intermediación, permite a las personas
sordociegas poder comunicarse, en la práctica, con todo el mundo.
A la inversa, las personas sordociegas podrán
recibir en sus ordenadores adaptados correos electrónicos con mensajes de
cualquier otra persona a través del CIIM, y emitidos desde un teléfono
convencional, móvil de texto, un SMS o un fax.
Gracias a las herramientas tiflotécnicas e
informáticas podrán imprimir un fax que les permitirá solicitar al CIIM la
transmisión telefónica, transcripción a e-mail, o mensaje SMS de su contenido,
a cualquier otra persona, recibiendo la respuesta, a su vez, en otro fax que,
por ser enviado desde un PC, es recibido en letra impresa, con lo que la
persona sordociega podrá acceder a él a través de las adaptaciones
tiflotécnicas para acceder a la letra impresa (v. apartado 5.2.2).
A modo de
resumen, sirva decir que si con las adaptaciones tiflotécnicas necesarias
permitimos el acceso de una persona sordociega al correo electrónico o a un
canal IRC, o si la sociedad de la información está dispuesta a incorporar a las
personas discapacitadas no creando nuevas barreras, en el sentido de tener en
cuenta unas mínimas pautas de accesibilidad, podremos comunicarnos de igual a
igual con una persona sordociega. Las nuevas tecnologías, aunque por un lado
levanten nuevas barreras a las personas discapacitadas al no contar sus
desarrollos en general con las necesidades específicas de las mismas, sí es
cierto que, en algunos casos, y paradójicamente, les abren nuevas
posibilidades. Este es el caso del aspecto comunicativo de las nuevas
tecnologías para las personas sordociegas. Sin ellas, y sus adaptaciones
tiflotécnicas correspondientes, para muchos sordociegos la comunicación a
distancia no es posible de ninguna otra forma. Una persona ciega puede hablar
por teléfono, una persona sorda puede leer cartas, fax impresos o mensajes de
texto en un móvil. Solo a través de tecnologías más sofisticadas y adaptadas
con un alto nivel de especialización, puede una persona sordociega comunicarse
a distancia y salvar esa barrera.
6.4. Comunicación interpersonal cara a cara
6.4.1. Comunicación por escrito
Desde siempre fue una solución parcial, pero
efectiva, el que la persona sorda recurriera a la escritura para poder
comunicarse con oyentes. Las prestaciones de muchas herramientas tiflotécnicas
e informáticas permiten a las personas sordociegas hacer uso de las mismas para
esa faceta. No hablamos de sistemas pensados para ello, por lo que no resuelven
la comunicación interpersonal de todas las personas sordociegas y en todas las
situaciones. Se trata más bien de aprovechar las grandes prestaciones que
tienen algunos de estos dispositivos para que, en situaciones concretas, puedan servir de ayuda a la hora de favorecer el
intercambio comunicativo entre personas sordociegas y personas oyentes.
Imaginemos, por ejemplo, un lugar público, un centro de trabajo, un
aula. Situaciones donde, de manera habitual, por ser lugares donde la persona
sordociega se mueve, pueden surgir intercambios comunicativos no posibles entre
personas sordociegas y personas oyentes.
En estas situaciones podemos instalar un PC adaptado con lector de
pantalla y línea braille. A través de un procesador de textos cualquiera
podremos establecer comunicación con personas sordociegas conocedoras del
braille. Este sistema es óptimo para ser utilizado, por ejemplo, en la
transmisión de conferencias, seguimiento de cursos reglados, etc., donde,
además, la información queda memorizada en el disco duro del PC.
Podemos conectar
un Braille Lite a un PC y
configurarlo como dispositivo braille en el lector de pantalla. En su
funcionamiento en modo edición, la
persona sordociega puede mandar información a la línea del cursor de edición
del procesador de textos a través del teclado braille, y la persona sin
discapacidad lo ve en la pantalla y le responde directamente en la línea de
edición del programa Word, siendo
accesible su lectura por parte de la persona sordociega a través de la línea
braille del Braille Lite.
Podemos utilizar un Braille Lite
para que una persona sordociega teclee un mensaje, y este salir impreso
automáticamente por una impresora en tinta legible por el interlocutor oyente.
El Sonobraille dispone de un conector
externo VGA que permite su utilización como sistema de comunicación conectado a
una línea braille, de forma que un interlocutor introduce mensajes a través del
teclado qwerty del ordenador y la
persona sordociega los recibe a través de la línea braille, y esta, a su vez,
envia mensajes al interlocutor a través del teclado braille de su Sonobraille que son accesibles para el
interlocutor a través del monitor del PC o de la propia respuesta de voz del
aparato.
Se puede acoplar un dispositivo denominado Braille ´n Print a una máquina Perkins
(máquina de escribir braille mecánica) para que lo que se teclee en braille
salga por una impresora en tinta directamente.
También podemos conectar un teclado de ordenador a una impresora
braille Portathiel, de forma que lo
que tecleamos en caracteres convencionales salga directamente en braille por
dicha impresora.
Podemos favorecer la comunicación de personas
sordociegas con restos visuales con personas oyentes a través del intercambio
de mensajes en pantalla con un tamaño muy grande de los caracteres escritos y/o
un monitor de gran tamaño.
Las situaciones y las posibilidades serán muy
variadas, como variadas son las diferentes características y necesidades
comunicativas de las diferentes personas sordociegas. No obstante, existe una
vía de investigación y desarrollo en el área de las nuevas tecnologías que es verdaderamente
prometedora y que puede suponer un vuelco en las posibilidades comunicativas de
las personas sordas en general y, muy específica y especialmente, para las
personas sordociegas. Nos referimos a los programas de reconocimiento de voz.
Es un área en pleno desarrollo y no podemos cuantificar resultados sin pensar
en el futuro. Por ello, simplemente, a modo de ejemplo, podemos dejar correr la
imaginación y pensar en una persona sordociega que lleve un pequeño ordenador
que recoja las voces de los interlocutores y se las muestre en una pequeña
línea braille, o incluso en una pantalla accesible visualmente para aquel cuya
visión se lo permita. En ambos casos, las síntesis de voz de ambas máquinas
permitirían la respuesta «oral» de la persona sordociega, cuando esta no la
tenga.
6.4.2. Comunicadores braille-vista
Se trata de
dispositivos mecánicos o electrónicos que sí son diseños exclusivos derivados
de las necesidades específicas de las personas sordociegas. Fundamentalmente,
suelen utilizarse para la comunicación presencial entre personas con visión
normal y personas sordociegas que manejan el sistema braille. La mayoría se
trata de aparatos con doble teclado y doble display, uno en braille y otro con
caracteres convencionales, de forma que la persona sordociega puede introducir
información por el teclado braille y este aparece en el display de caracteres
convencionales, y el interlocutor teclea en el teclado qwerty y el texto aparece en el display braille. Como ejemplos
tenemos aparatos como el Diálogos, el
Tellatouch o el Screen Braille Communicator (C. Lagarde, Holanda).
El Screen Braille Communicator se trata de
un dispositivo diseñado para compartir información de tipo texto bidireccional
entre dos interlocutores que hacen uso del aparato. La información del
interlocutor que escribe sobre un teclado estándar se refleja en un pequeño
display braille de 8 celdas rápidamente refrescable, al tiempo que la
información que la persona sordociega escribe sobre un típico teclado de
braille integral se manifiesta en un pequeño visor de LCD. El pequeño tamaño
del dispositivo y su facilidad de manejo lo hacen muy interesante para aquellas
personas sordociegas conocedoras del braille, ya que les permite resolver
situaciones comunicativas con personas desconocidas que, de otra forma, como
por ejemplo con las tarjetas de comunicación, se resolverían menos
satisfactoriamente. Si la persona sordociega conserva la respuesta oral, la
comunicación con este sistema se agiliza y se hace verdaderamente efectiva para
una persona sordociega incapaz de comunicarse con desconocidos y, por tanto,
desconocedores de sus sistemas de comunicación.
Foto 19. Screen Braille Communicator

Volver al comienzo del capítulo
/ Ir al Índice
Si dividimos la población sordociega en grupos,
según posean o no visión y audición, y teniendo en cuenta las distintas áreas
de necesidad, podemos localizar con mayor rapidez las ayudas técnicas
existentes y adecuadas a ellos en las siguientes tablas.
Esquema
orientativo de las posibilidades de acceso
Tipología sordoceguera. Personas sordociegas:
1.1. Con resto visual, sin resto auditivo.
1.2. Con resto auditivo, sin resto visual.
1.3. Con resto visual y resto auditivo.
1.4. Sordociegos totales.
Tipos de acceso:
Acceso táctil (braille, vibración…): AT
Acceso visual
(mayor tamaño, mayor contraste, color, distancia, destellos luminosos...): AV
Acceso auditivo
(voces, sonido telefónico, avisos sonoros...) con ayudas auditivas: AS-AU.
|
TS / TA |
1.1. |
1.2. |
1.3. |
1.4. |
|
AT |
X |
X |
X |
X |
|
AV |
X |
|
X |
|
|
AS-AU |
|
X |
X |
|


Cuadro 5

Cuadro 6


1- La gran mayoría de los desarrollos tecnológicos y
adaptaciones tiflotécnicas que permiten la accesibilidad de las personas ciegas
a las nuevas tecnologías de la información se basan fundamentalmente en la
utilización intensiva del sentido del/de la:
a. Tacto.
b. Oído.
c. Vista.
2- Una persona sordociega usuaria de ordenador y de
correo electrónico podrá comunicarse de forma no presencial y remota:
a.
Solo con
aquellas otras personas que igualmente sean usuarias de correo electrónico.
b. Con todo el mundo, con unos directamente a
través del correo electrónico, y con el resto telefónicamente desde el correo
electrónico, gracias a los servicios de intermediación telefónica existentes.
c. Con aquellas personas que estén conectadas a
Internet.
3- Una persona sordociega total podrá leer un
documento impreso (carta, fax, periódico, etc.):
a. Si dispone de un equipo informático dotado
con un escáner, un programa OCR adaptado y una línea braille o un programa OCR
no adaptado, un programa lector de pantalla, un escáner y una línea braille.
b. Si dispone de un ordenador con síntesis de
voz, un escáner y un programa OCR.
c. Lo podrá leer perfectamente con una lupa TV.
4- De entre todos los sistemas de comunicación
remota utilizados actualmente, los más accesibles y adaptables para su
utilización por parte de las personas sordociegas son:
a. Los terminales telefónicos de texto, el fax,
los teléfonos móviles y el correo electrónico.
b. El fax y el correo electrónico.
c. La videoconferencia, los videoteléfonos y el
correo electrónico.
5- Para posibilitar la accesibilidad y la
utilización de las telecomunicaciones y sus sistemas por parte de las personas
sordociegas es indispensable:
a. La utilización de herramientas tiflotécnicas
adecuadas que lo permitan.
b. Las personas sordociegas en general no pueden
comunicarse a través de la línea telefónica, únicamente cuando tienen buenos
restos auditivos.
c. La utilización de las adecuadas herramientas
tiflotécnicas que lo permitan junto con los servicios de intermediación que
posibiliten la comunicación con oyentes, cuando no se comparte con estos el
mismo medio comunicativo.
6-
Los
programas lectores de pantalla:
a. Amplían el tamaño de la información que se
muestra en el monitor en función de la necesidad visual del usuario.
b. Transmiten al usuario la información
magnificada de la pantalla a través de síntesis de voz.
c. Transmiten al usuario la información de la
pantalla a través de síntesis de voz, línea braille o ambos.
7-
Los
indicadores de sonido del hogar permiten conocer a la persona sordociega
algunos sonidos mediante:
a.
Vibración.
b.
Sonido.
c.
Depende del
modelo: por vibración, luz o sonido, teniendo en cuenta las características
sensoriales de cada uno.
8-
Existen
despertadores para personas sordociegas:
a.
Solo para las
que posean resto auditivo.
b.
Actualmente se
pueden encontrar dispositivos para que una persona sordociega total utilice un
despertador y pueda colocar por sí misma la hora de la alarma.
c.
Solo para las
que posean resto auditivo o visual.
9-
Las
personas que utilizan audífonos:
a.
No pueden utilizar
teléfonos móviles porque se les acopla el sonido.
b.
Pueden utilizar
aparatos combinándolos con el móvil y así no tener interferencias.
c.
Utilizan un teléfono
móvil específico para deficientes auditivos.
10- Las personas con resto visual y resto auditivo,
respecto a la televisión, pueden:
a.
Utilizar ayudas
ópticas y auditivas específicas a su situación sensorial.
b.
Solo si disponen de
un televisor de pantalla muy grande podrán acceder a la lectura del teletexto y
a ver las imágenes.
c.
Es conveniente que se
sienten junto al altavoz del televisor para que su audífono pueda recoger el
sonido con claridad.
Volver al comienzo del capítulo
/ Ir al Índice
Candelos, A. y Lobato, M. (1997).
Guía de acceso al ordenador para personas
con discapacidad. Madrid: Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales,
Instituto de Migraciones y Servicios Sociales.
Cebrián, M.D. (2003). Glosario
de discapacidad visual. Madrid: Organización Nacional de Ciegos Españoles.
Roe, P.R. (1995). Telecommunications for all.
Luxemburgo: Commission of the European Communities, Office for Official
Publications of the European Communities.
Sánchez, R. (2002). Ordenador y discapacidad. Madrid:
Ciencias de la Educación Preescolar y Especial.
Soriano, M., González, J.R., Gónzalez, M.
y López, D. (1999). La tecnología
al servicio de los discapacitados. Telecomunicaciones en audición. Madrid:
Anaya Multimedia.
Toledo, P. Accesibilidad,
informática y discapacidad. Sevilla: Mergablum.
Recursos
electrónicos:
A-Z to
Deafblindness [en línea]: <http://www.deafblind.com/>.
[Consulta: Julio, 2003].
Asociación de Sordociegos
de España (ASOCIDE) [en línea]: <http://www.asocide.org>.
[Consulta: mayo, 2003].
Centro Estatal de Autonomía Personal y Ayudas
Técnicas (CEAPAT) [en línea]: <http://www.ceapat.org>.
[Consulta: septiembre, 2003].
Freedom Scientific [en
línea]: <http://www.freedomscientific.com/>. [Consulta: septiembre, 2003].
Gaes [en línea]: <http://www.gaes.es>. [Consulta: noviembre, 2003].
Gill, J. Dual sensory impairment.
Devices for deafblind people [en línea]: <http://www.tiresias.org/reports/deafblind.htm>. [Consulta:
septiembre, 2003].
LSB [en
línea]: <http://www.lsb.es>. [Consulta:
noviembre, 2003].
Magnetrón [en línea]: <http://www.magnetron.es>.
[Consulta: noviembre, 2003].
ONCE-CIDAT [en línea]:
<http://cidat.once.es/>. [Consulta:
mayo, 2003].
Oticón [en línea]: <http://www.oticon.es>. [Consulta:
noviembre, 2003].
Phonic Ear [en línea]:
<http://www.phonicear.com>.
[Consulta: noviembre, 2003].
Salesa [en línea]: <http://www.salesa.es>. [Consulta:
noviembre, 2003].
Tecnicaid [en línea]: <http://www.f-accesibilidad.es>.
[Consulta: noviembre, 2003].
Telefónica [en línea]:
<http://www.telefónica.es>.
[Consulta: noviembre, 2003].
Widex [en línea]: <http://www.widex.es>. [Consulta: noviembre,
2003].
Volver al comienzo del capítulo
/ Ir al Índice