Editorial
Emergencia en el Cuerno de África
El hambre en esta parte del mundo es "una tragedia silenciosa" a la que la opinión pública se acostumbra porque se repite cíclicamente.
El hambre vuelve a devastar el Cuerno de África, donde la sequía ha dejado sin medios de vida a la población de Somalia, Kenia, Etiopía y Yibuti y está poniendo en riesgo las vidas de más de 13 millones de personas, más de la mitad de ellos niños, una dramática situación que se repite de forma cíclica en esa región del mundo.
En 1992, 300.000 somalíes fallecieron por la misma causa, por ello, todas las organizaciones humanitarias que operan actualmente en la zona están reforzando su actuación para salvar vidas.
La situación se complica aún más debido al actual contexto de crisis financiera en el mundo, que ha reducido las aportaciones de los países donantes: de momento solo se ha logrado recaudar algo más del 62 por ciento de los fondos necesarios para poder hacer frente a esta emergencia.
Por otro lado, la opinión pública se “acostumbra” a que ciertos desastres ocurran periódicamente, lo que convierte a las hambrunas en esta parte del planeta en una “tragedia silenciosa”, según los expertos en ayuda humanitaria.
Pero estas emergencias seguirán ocurriendo mientras no se sienten las bases para el desarrollo a largo plazo, añaden dichos expertos, algo que se ve dificultado por los conflictos armados de larga duración, enquistados durante décadas en muchos de esos países.
Un futuro mejor es posible, si se adoptan medidas para evitar la especulación en el mercado mundial de alimentos, y se presta ayuda a los pequeños agricultores de los países pobres, y, en especial, a las mujeres.

FAD, 25 años luchando contra las drogas. La Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD) acaba de cumplir un cuarto de siglo de andadura, durante el que ha atendido a 300.000 personas, a través de su Servicio de Orientación e Información sobre drogas. En ese período, cinco millones de estudiantes se han beneficiado de los programas de formación para la prevención del consumo de estupefacientes de la organización, así como 150.000 profesores, 50.000 colegios, y cinco millones de familias. Por otro, lado, los programas de ayuda al desarrollo de FAD han llegado a 1.300.000 personas en América Latina.

28 millones de niños están sin escolarizar en países pobres. Ello se debe a los conflictos armados, según el “Informe de Seguimiento de la Educación para todos en el Mundo 2011”, de la Unesco, presentado por primera vez en España por su director, Mark Richmond. Como consecuencia de esos conflictos, 43 millones de personas se encuentran desplazadas en campos de refugiados, donde sólo un 70 por ciento de los niños pueden cursar estudios de educación primaria. Asimismo, el informe denuncia que las escuelas son cada vez con mayor frecuencia objetivo de ataques militares, lo que viola el derecho internacional.




