Web de la ONCE

Carta del Director

José Manuel González Huesa

Director de PERFILES y director general de Servimedia

Paro

Pasan los meses, los años, y se mantiene sobre la cabeza de los españoles el mismo problema: el paro. Y no es sólo una cuestión de que este asunto sea la mayor preocupación de los ciudadanos en las sucesivas encuestas del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). Desde el 2008 hemos pasado de tener casi “pleno empleo” (menos del ocho por ciento) a batir mes tras mes las cifras de paro (más del 20 por ciento). De ser el país de la Unión Europea que más puestos de trabajo creaba a convivir en estos años con el desempleo más elevado en Europa. Cuando pasa el tiempo, las preguntas son siempre las mismas: ¿El paro ha llegado a su punto más elevado? ¿Hay luz para el final de este túnel? Y parece que sí. Hay que ser optimistas, a pesar de las dificultades y de las penas que nos quedan por pasar, como la subida de tipos de interés o el continuo crecimiento de los precios del petróleo. El desempleo generado por la crisis de la construcción ya ha tocado suelo. Habrá un trasvase de mano de obra al turismo, principal fuente de financiación del país, que puede volver a vivir una recuperación gracias al hundimiento de los países del Norte de África. Las exportaciones se mantienen a buen ritmo. Una vez concluidas las reformas pendientes (negociación colectiva y sistema financiero) puede empezar a recuperarse el crédito y la contratación. Pero costará tiempo y puestos de trabajo, también en la empresa privada. Y a este escenario hay que sumar las decisiones del día siguiente de las elecciones autonómicas y locales: todas las administraciones congelarán inversiones y reducirán contrataciones.

Por tanto, de aquí a final de año nos espera un proceso de diente de sierra en el terreno laboral. Lo más lógico es el que inicio de la recuperación laboral se empiece a notar, de una manera paulatina, después del primer trimestre del 2012. Por tanto quedan meses muy duros, donde convivirán las buenas con las malas noticias en un escenario complicado para todos. Y además en un proceso electoral, primero en mayo y después en marzo del año que viene. No es el mejor terreno de juego, y desde Europa no van a dejar de exigir reformas, que deberán implantarse en los próximos meses. Nuestro futuro como país pasa por superar ese tsunami económico que en España tiene un nombre: el paro. Y aquí tienen que ponerse de acuerdo todas las administraciones (nacional, autonómica, local) para remar en un sola dirección y asumir las responsabilidades públicas de cada uno. Sólo así se podrá superar este maremoto económico que nos envuelve y parece que no nos deja respirar. Como decía el escritor británico Gilbert Keith Chesterton: “El juego de ponerse límites a sí mismo es uno de los placeres secretos de la vida”.