Web de la ONCE

Entrevista 1

Francisco Moza

Secretario general de Política Social y Consumo

“No se puede exigir que el Sistema de Dependencia esté desplegado en tres años”

Francisco Moza

Trabaja en una de las áreas claves reconocidas por el propio Gobierno, la de las políticas sociales, un campo que va a tomar un protagonismo especial este semestre de Presidencia de España en la Unión Europea. Pero, además, en estos meses Francisco Moza tendrá que afrontar la revisión de la Ley de Dependencia.

A. Hernández / M. Antona / Ch. Doménech

Fotos: Jorge Villa

El año pasado se hicieron estudios de evaluación que están sirviendo para ver qué medidas tenemos que tomar para mejorar la aplicación del sistema. Nos hemos fijado un calendario para mejorar los procesos de valoración, los plazos, los procedimientos administrativos para dar entrada de una manera más exacta a distintos tipos de discapacidad y dependencia, impulsar la atención a menores de 0 a 3 años e implantar sistemas de calidad. Las diferentes administraciones están haciendo un buen trabajo de análisis y ell resultado debe ser que el sistema mejore en este año de manera sustancial.

¿Se logrará una igualdad real en el desarrollo de la ley, sin diferencias entre comunidades autónomas?

Ya está siendo posible. Hay comunidades que tienen que esforzarse más para avanzar en la aplicación de este sistema. Pero también esas diferencias se han reducido porque hubo acuerdos importantes en el Consejo Territorial que han ido homogeneizando más el sistema. En 2009 se introdujo en el sistema un 140 por ciento de personas más que los dos años anteriores. Dicho de otra manera, de cada cinco personas que ahora mismo reciben la prestación, tres se incorporaron en 2009 y las otras dos en los dos años anteriores. Es un avance significativo que se ha producido en general en todas las comunidades autónomas. Pero además nos hemos puesto de acuerdo para que la formación a los cuidadores no profesionales sea similar en todas las comunidades, para que la información y valoración sean más homogéneas y con mayores niveles de calidad, vamos a avanzar para que la interpretación del baremo sea más sencilla. En un sistema como el de autonomía personal, que lleva sólo tres años, hemos avanzado mucho, pero no cabe duda de que tenemos un gran trabajo por hacer y que hay un objetivo fundamental que es dar el servicio lo antes posible y además de calidad. Y en eso las comunidades autónomas están colaborando muy activamente.

¿Se lograrán los objetivos de la ley a pesar de la crisis económica?

La prioridad del Gobierno de España quedó clara en los presupuestos cuando se incrementó casi un 35 por ciento el del Sistema Nacional de Autonomía Personal; cuando no hubo partidas de política social significativas que descendieran; o cuando se pasó del 0,52 al 0,7 por ciento del IRPF al subvencionar proyectos de interés social. Pero también quedó claro en otro aspecto fundametal: en el modelo de financiación autonómica. De cada 100 euros que se pusieron a disposición de las comunidades autónomas, 80 iban destinados a lo que más importa a los ciudadanos: sanidad, educación y dependencia. Por otro lado estoy convencido que las comunidades van a hacer un esfuerzo para implantar el sistema. No podemos permitir que las personas con mayores dificultades tengan consecuencias más negativas en la crisis. El año 2010 nos va a dar alegrías en materia de política económica, sin lugar a dudas.

El Cermi cree fundamental que se diferencie a las personas con discapacidad dentro del grupo de beneficiarios de la ley, y se refuerce el aspecto de autonomía personal ¿Qué posición tiene el Gobierno sobre esta cuestión?

Se van a crear seis proyectos piloto de fomento de la promoción de la autonomía personal en colaboración con la Fundación ONCE en los centros de referencia y en los centros dependientes del Imserso en los cuales va a haber una persona encargada de informar sobre todos los recursos que hay cada en zona sobre empleo, educación o dependencia. Aparte de esto, tenemos que seguir avanzando en muchos aspectos, pero también es verdad que llevamos sólo tres años. El sistema educativo, el sistema de salud e incluso el sistema de pensiones tardaron varios años en afianzarse y llegar a todo el territorio. No podemos exigir que el Sistema de Autonomía Personal esté absolutamente desplegado en tres años. Tampoco podemos retrasar la respuesta a los ciudadanos. Por eso es importante remarcar el esfuerzo que se hizo el año pasado con la incorporación de 290.000 personas que comenzaron a recibir ayuda. Es un buen indicador de que la velocidad que hemos tomado es importante, ahora hay que seguir afianzándola.

¿Cómo valora que sólo un 20 por ciento de quienes reciben alguna prestación sean menores de 65 años?

Hay que dejar muy clara la diferencia entre discapacidad y dependencia, independientemente de la edad. Me parece importante resaltar que los sistemas de acceso son los mismos. Sus expedientes son gestionados de una misma manera. La realidad es que ya hay 1.100.000 personas que ya lo han solicitado y que el 90 por ciento de esas personas están ya valoradas, independientemente de si son personas con discapacidad o dependientes. De esas, a unas 750.000 ya se les ha reconocido ese derecho, son de grado 2 o 3, y de esas casi medio millón están recibiendo esa ayuda. Valorar si corresponde más o menos a personas con discapacidad sería muy complicado. No es sencillo diferenciar a las personas con discapacidad en los mayores de 65 años.

Francisco Moza

¿Será un trabajo difícil  adaptar la Ley a la Convención de la ONU sobre los derechos de las personas con discapacidad?

No es difícil, es prioritario. Ya hay aspectos avanzados, se creó un grupo de trabajo interministerial en verano de 2009 para analizar la propia legislación actual y la Convención y ver cuáles eran los puntos a mejorar. Espero que se vean resultados muy pronto. También es cierto que posiblemente la española es la legislación más adaptada a la Convención de las de Europa, o una de ellas, pero eso no significa que no hay aspectos en los que tenemos que trabajar.

¿Qué “exportará” España sobre discapacidad durante la Presidencia de la UE?

Yo no sé si podemos enseñar algo. Lo que sí sé es que vamos a dar nuestra opinión para la construcción de una Europa más social. Va a ser un semestre en el que la estrategia 2020, que va a marcar cuál es el futuro de Europa, tiene que incluir necesariamente reflexiones sobre empleo de calidad, cohesión social y la mejora de la situación de todos los ciudadanos. Hay que avanzar, y para eso tenemos el Año Europeo de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social, que debe hacernos reflexionar sobre las realidades de la ciudadanía europea y cómo puede incidir Europa en mejorar la calidad de vida de la gente. La estrategia 2020 es una herramienta pero además hay prioridades concretas importantes. Los mayores son quienes tienen en Europa más riesgos de vulnerabilidad. Eso hay que tenerlo en cuenta al desarrollar políticas. A nivel español hemos reducido casi en tres puntos los riesgos de vulnerabilidad de las personas mayores en los últimos dos años con las subidas de pensiones, la aplicación de la Ley de Dependencia, las políticas de rentas activas. Eso ha mejorado la situación de las personas mayores en nuestro país, pero debemos seguir avanzando.

¿En qué otras líneas se trabajará desde su Secretaría?

Las personas que por la crisis tienen una situación de vulnerabilidad mayor, incluso riesgo de exclusión social, nos deben hacer reflexionar en Europa. Es necesario que el crecimiento económico que seguro se va a producir en los próximos meses beneficie especialmente a las personas con mayores riesgos de vulnerabilidad. Y además, colectivos que históricamente han tenido más problemas de integrarse, como el de las personas con discapacidad, están entre las prioridades para avanzar en Europa.