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Cultura

Y el mito se hizo fotografía

Francisco Cano

En Mitos de Cano, el catedrático Andrés Amorós ha puesto palabras a algunas imágenes de Francisco Cano, el longevo y popular fotógrafo taurino. El libro homenajea a un reportero que ronda el siglo de vida y que ha retratado a toreros, mandatarios, escritores y artistas.

Almudena Hernández

Fotos: Cano

Tiene cara de ancianito, es menudo de estatura y peina canas desde hace algunas décadas. Pero rebosa vitalidad. Francisco Cano Canito (Alicante, 18 de diciembre de 1912) es un auténtico ejemplo de envejecimiento activo. Tiene 97 años y la jubilación es un asunto que ni se plantea. Lleva haciendo fotografías desde que cumplió los 30 años, después de buscarse el pan de diversos modos, entre ellos como novillero. Un buen día tuvo la oportunidad de retratar con su cámara a un torero, en concreto a Alejandro Montani, El Sol del Perú, y a partir de ahí no dejó de ir de plaza en plaza, ataviado con su característica gorrilla blanca. No sabe ni por asomo la cantidad de instantáneas que ha tomado en su vida profesional pero calcula que cada temporada ha presenciado un centenar de corridas de toros. Pero en su desordenado archivo hay mucho más que imágenes tomadas desde el callejón de un plaza de toros.

El catedrático y escritor Andrés Amorós se ha atrevido a entrar en su caos. De esa aventura ha surgido un elegante y revelador libro titulado Mitos de Cano (Rom Editores), que ofrece una selección de imágenes de este fotógrafo levantino realizadas a mandatarios, escritores y artistas. Según Amorós, fotografiar la sociedad más glamurosa de la España de la posguerra le ayudó a Cano a escapar de los fantasmas del dolor de la guerra civil.

Sonrisas y lágrimas

Pero detrás de sus anécdotas, optimismo y simpatía, se esconde un hombre que también sufrió. El 28 de agosto de 1947 tuvo la desdicha –y la suerte– de ser el único fotógrafo que captó en Linares a Manuel Rodríguez Manolete en la que fue su última corrida de toros. Aquella fue “la mejor” y “la peor tarde”. Ganó mucho dinero con aquellas fotografías, pero perdió a un amigo. Otro, al que consideró “un padre” o “un hermano”, fue el premio Nobel de Literatura Ernest Hemingway. A Canito aún le duele el suicidio del autor de Verano sangriento, El viejo y el mar y Fiesta, entre otras obras.

Pero en su cordura centenaria el artista se muestra orgulloso de su faceta como vividor. Para él la palabra mito tiene el nombre de Sofía Loren, Deborah Kerr, Lola Flores y del animal más bello del mundo: Ava Gardner. “He tenido el gusto de estar con ellas y tomar un vermut”, dice toreramente y sin darse importancia. “Con Orson Welles, Hemingway, Gary Cooper, toda esa gente, gran gente, he vivido muy bien. Lo decía Luis Miguel (Dominguín): ‘Tú vive con los ricos y a los pobres que les den dos duros’. Y yo he vivido con ellos, y no vives mal”, afirma. Sabe que el tiempo se acaba, pero agradece al “Jefe” seguir vivo cada día. Mientras, prepara la cámara para la próxima foto.

Varias imágenes de Francisco Cano

Con Bing Crosby

Un joven Cano presta la cámara para ser retratado junto al afamado actor norteamericano Bing Crosby, dominador de la gran pantalla sobretodo en los años 30 y los años 40 del siglo pasado (Fotografía 2).

La más bella

El fotógrafo confiesa que con Ava Gardner mantuvo una buena amistad. Ella ocupa la portada de Mitos de Cano. También disponible en: www.fotografocano.com (Fotografía 1).

Mitos ibéricos

Una de las fotografía del libro que ha realizado Andrés Amorós es esta (Fotografía 3) en la que posaron para Cano varios de los más importantes artistas españoles. En ella puede verse a Rocío Jurado, Raphael Y Lola Flores, entre otros muchos.

Ordónez y Welles

En las fotografías de Cano se aglutinan, por ejemplo, figuras del toreo y reconocidos directores de cine. En la imagen Cano, con la cámara al cuello, posa junto a Orson welles, a su derecha tras él y Antonio Ordóñez, vestido de luces (Fotografía 4).

El amigo Ernesto

Ernest Hemingway (en el centro de la foto) y francisco Cano forjaron su amistad en torno a las fiestas de San Fermín. En Pamplona compartieron botellas de vino y anécdotas que les unieron como hermanos. Cano le recuerda como "Ernesto" (Fotografía 5).

Gary Cooper

El fotógrafo taurino también compartió brindis con este actor estadounidense que ganó varios premios Oscar. Cano reconoce que a pesar de ser auténticos mitos, el trato con los actores le proporcionó además de sustento, buenos momentos (Fotografía 6)