Web de la ONCE

Carta del director

José Manuel González Huesa

Director de PERFILES y director general de Servimedia

Educación

Jose Manuel González Huesa. Director de PERFILES y director general de ServimediaEs algo tan evidente que nos cuesta admitirlo. Han pasado casi 40 años de aquella reforma de Villar Palasí de los 70: se acuerdan de la EGB, la FP, el BUP… Luego vinieron la LODE, la LOGSE y sucesivos cambios que han confirmado una evidencia: al ampliar la educación obligatoria hasta los 16 años y haber conseguido una escolarización plena, el nivel general de los alumnos ha bajado; un 30 por ciento no consigue terminar el sistema mínimo educativo; hay un alarmante abandono temprano y apenas se apoya a los estudiantes brillantes. Solución (hasta el Rey lo reclama): un pacto educativo de las principales fuerzas políticas y sociales. ¿Se pondrán de acuerdo? No tienen más remedio. Todo pasa, como casi siempre, por el dinero. Sin una apuesta decidida por una inversión en formación, fracasaremos como país en las próximas décadas. Aunque la “pasta” no soluciona todo. Hay asuntos determinantes que pueden encauzar este problema, y que son tan conocidos como promover el esfuerzo, la exigencia, los valores (y ahí también habría que incidir en los padres, no sólo en los alumnos); apoyar de verdad al profesorado con una formación permanente y con más recursos (el “profe” tiene que adaptarse a los nuevos tiempos, ya no valen las clases magistrales); promover las nuevas tecnologías y fomentar el aprendizaje de varios idiomas (el castellano debe ser el elemento vertebrador de nuestro país, al margen de estudiar otras lenguas españolas o extranjeras); ampliar las becas y ayudar a quien lo necesite; crear un sistema más flexible, que se adapte a las necesidades de cada uno, una enseñanza más individualizada; empezar a formar a los chavales desde la educación preescolar, uno de los pasos vitales para evitar un posterior fracaso escolar…

Y hay dos asuntos que merecen un tratamiento especial: la formación profesional reclama una vinculación real con las necesidades de la sociedad (en los próximos años necesitamos 500.000 alumnos más de FP); y la universidad necesita ser un centro de excelencia, una referencia internacional, hay que primar a quien más valga (no vale que haya más universidades que provincias), y tampoco es admisible que los profesores utilicen el Plan de Bolonia para adaptar los planes de estudios a sus necesidades de “recolocación”, la defensa de sí mismos es el peor “cáncer” de la universidad. Por último, es evidente que no se puede discriminar a nadie, y menos por razón de discapacidad. Todos debemos tener las mismas oportunidades, sin exclusiones técnicas o de contenidos. Una enseñanza para todos y de calidad. ¿Será posible? Si los políticos, tanto nacionales como autonómicos, no son capaces de llegar a un acuerdo, todos perderemos. Ellos los primeros.