Entrevista 2
Pablo Pineda
Concha de Plata al mejor actor del Festival de Cine de San Sebastián
“Pongo voz a las personas con síndrome de Down”

Tiene 35 años, es de Málaga y el primer europeo con síndrome de Down con una carrera universitaria. Acaba de triunfar en el cine por su papel en “Yo también”, una película basada en su vida. Pero Pablo confiesa con humor y un simpático acento andaluz, que quiere seguir pegado a la realidad, terminar su segunda carrera, sacarse una oposición y acudir al gimnasio.
Almudena Hernández
¿Fue duro el rodaje de “Yo también”?
El rodaje ha sido tan duro como divertido. Hay muchas escenas, son muchas horas, hay que estar todo el día, pero a la vez me lo pasé muy bien. El equipo era magnífico, me trataron con un cariño enorme y, luego, también he estado con Lola Dueñas.
¿En qué se parecen Daniel, el protagonista de la película, y Pablo?
En que han trabajado en la Consejería de Bienestar Social, en que han hecho Magisterio, en que viven con sus padres…
¿Y son igual de enamoradizos?
También nos parecemos mucho. Pero Daniel es más lanzado que yo.
¿La película plasma bien la realidad de un chico con síndrome de Down?
Plasma muchísimas cosas. El título lo dice: “Yo también” ¿no? Plasma el derecho a amar, el derecho a tener una pareja, el derecho a salir de la familia, el sexo. Todo eso sale muy explícito. Yo creo que se muestra a las claras la realidad de una persona con 35 años.
Con la película se le ha relanzado como un referente para el mundo de la discapacidad ¿no?
Yo ya llevo unos años en esto y los padres se fijan, tienen niños y quieren educarlos.
¿Se fijan quizás porque usted abandera esa visibilidad ante la sociedad que ellos no tienen?
Yo les pongo voz. Lo que hago es poner la palabra a lo que piensan y sienten. Quizás ese sea el referente, el poner voz a los que se sienten de un colectivo al que nunca se le ha dado voz. Y para demostrar a la sociedad que nosotros podemos hacer muchísimas cosas, por su puesto, y que los prejucios no sirven para nada.
Y cuando habla en nombre de las personas con discapacidad, ¿qué exige?
Revindico el derecho a ser personas, ni más ni menos, y que se nos trate como personas. En todos los aspectos. Se nos tiene que tratar como personas, no como síndrome de Down, sin poner siempre la misma etiqueta. Eso es lo que quiero yo decir y sale también en la película, es el derecho a ser persona y a sentirnos como tal. La realidad de los chicos Down está ahí, existen, tienen sus cosas, sus deseos, sus necesidades y su mundo. Y hay que verlos. Creo que la película es una continuación a ese mundo que está ahí y que no queremos ver, que son personas y que necesitan una oportunidad como los demás.
¿Qué papel tiene la familia en ello?
Es fundamental. Somos cuatro hermanos. Ya tres están fuera de casa y soy el único que queda. Con mis hermanos me he llevado muy bien, me he reído mucho con ellos. Y también he aprendido mucho. Los hermanos son una buena escuela. Yo les he enseñado y ellos me han enseñado a mí. El papel de los hermanos es fundamental en la familia. Y el papel de los padres también: unos padres con las ideas claras, que quieren luchar por sus hijos y que confíen en ellos, que no los escondan y que no los superprotejan.
¿Es usted un chico con suerte en este sentido?
Sí. En todos los sentidos, la verdad. Soy una persona afortunada por tener la familia en general que tengo y por todos los que me han rodeado. La verdad es que en ese sentido yo no puedo dar lecciones, porque hay muchos chicos con síndrome de Down con una realidad distinta.
¿Y que hace una persona tan normal y corriente y tan campechana con una Concha de Plata?
¡Desde luego! La verdad es que recibir la Concha fue una emoción muy grande, porque yo no lo había ni pensado. Para nada. Sé que hice un buen papel, pero tampoco… ¡Es que es muy fuerte!
¿Le han ofrecido otros proyectos de cine o televisión?
Por ahora no. La oposición para obtener una plaza de Administrativo en el Ayuntamiento de Málaga es el único proyecto que tengo. Quiero hacer lo mismo de siempre, quiero conseguir algo más estable. El mundo del cine y de la tele es un poco complicado.
¿Más pegado al suelo y a la realidad?
Exactamente. Necesito estar más pegado al suelo y a la realidad. Y la realidad está en un trabajo más que en el cine, porque el cine es muy ficticio. Y lo puedo decir porque he estado dentro, en el rodaje.




