Web de la ONCE

Carta del director

José Manuel González Huesa

Director de PERFILES y director general de Servimedia

Europa

José Manuel González HuesaTantos años de historia y todavía no sabemos muy bien de dónde viene la palabra “Europa”. Su etimología es incierta, unos hablan de los términos griegos que significan “ancho” y “ojo” o “vista”; otros de la palabra semítica “ereb”, traducida por “ponerse el sol”, la tierra al oeste. En las obras del legendario Homero, Europa era una princesa fenicia de la que se enamoró Zeus, quien terminó llevándosela a la isla de Creta, donde dio a luz a Minos… Era una reina mitológica y no una definición geográfica, pero desde el año 500 antes de Cristo, hace referencia a la “tierra al norte del mar Mediterráneo”…

Esta tierra de leyenda, cuna de la cultura occidental, marcada por una historia convulsa y religiosa, es el segundo continente más pequeño del mundo tras Oceanía, aunque su economía todavía sigue siendo la más grande del planeta. En la actualidad, su política está marcada por una estructura poderosa que nació en la primavera de 1951, bajo la denominación de la Comunidad del Carbón y del Acero (CECA), entonces integrada por apenas seis países, y ahora tiene una formación singular que representa a 27 naciones y se denomina Unión Europea. Esta Europa moderna tiene muchos retos por delante; el principal es la consolidación de un modelo basado en el Estado de bienestar, que hace aguas ante una crisis económica brutal y necesita líderes con fuerza y personalidad, políticas realistas que puedan afianzar un sistema que ha funcionado durante casi 50 años. Una vieja Europa que ha vivido mil y una batallas, pero que no puede perder sus señas de identidad en la época de la globalización. El nuevo Parlamento Europeo tiene una gran responsabilidad ante sus ciudadanos, y ante el mundo. Sólo se podrá salir de la crisis económica si se tiene en cuenta a quienes peor lo pasan en los momentos más delicados. España va a asumir la presidencia de turno, en el primer semestre del 2010, justo en el momento de mayor riesgo de un modelo y cuando Europa se vuelve a jugar su futuro.

Las nuevas generaciones necesitan confiar en nuevos mitos, al igual que los griegos necesitaban creer en las leyendas de Zeus, quien fue capaz de transformarse en un toro blanco, tan manso que Europa se acercó a él, le puso unas flores sobre su cuello y al final se subió a su lomo y en la isla de Creta nació Minos, y el hijastro de éste, Minotauro, que vivía en un laberinto y se alimentaba de carne humana… Una historia repleta de sacrificios y desapariciones. Todos los grandes imperios han caído por la ambición de unos pocos y por su falta de apoyo a los más débiles. La Europa actual necesita creer en sí misma y superar su fragilidad. Confiemos en los nuevos héroes. Los políticos tendrán que estar a la altura de la leyenda que les ha tocado vivir.